Pascua: entre huevos de chocolate y roscas

Es tradición regalar estos productos. También es costumbre que en el almuerzo del domingo para el postre se consuma un gran huevo en pequeños trozos, y cada uno de los presentes coma uno de ellos, como símbolo de los lazos de afecto que los une.
DE LA REDACCION. Pascua es una celebración cristiana que recuerda la pasión, muerte y resurrección de Cristo, lo que la convierte en uno de los momentos más importantes del año para los católicos.
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La fecha de celebración de Semana Santa varía entre el 22 de marzo y el 25 de abril de cada año. No hay una fecha fija, porque se realiza el domingo siguiente a la primera luna llena de la primavera del hemisferio norte. Esta fiesta determina, a su vez, cuándo se celebran otras fiestas católicas, como la Ascensión (el ascenso de Jesús al cielo), que se celebra cuarenta días después de Pascua, o Pentecostés (la venida del Espíritu Santo), diez días después de la Ascensión.
Roscas y huevos
El intercambio de huevos de Pascua de chocolate es muy popular en Polonia, Alemania, República Checa, Eslovaquia, Italia, Francia, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Chile y Paraguay. En estas fechas las pastelerías comienzan a decorar sus escaparates con coloridos huevos de chocolate.
El hecho de asociar el huevo con la fertilidad y por coincidir la Pascua con la estación primaveral (en Europa), estación fértil por excelencia, hace que haya quedado establecido en toda Europa como símbolo de la Pascua. De modo que muy pronto los pasteleros de época comenzaron a elaborarlos utilizando distintos ingredientes. Primero fue el azúcar, luego el chocolate.
En la Edad Media, el intercambio de huevos se hacía con huevos de tortuga a los que se trataba la cáscara mediante diferentes procesos para decorarla. Muchas veces eran verdaderas obras de arte.
La costumbre del conejo de Pascua, que consiste en esconder huevos pintados en las nubes para que los niños no los encuentren para la alegría y regocijo cuando los descubren ocultos en algún lugar. Esta tradición simboliza la persecución de Jesús por parte de Herodes y la intervención de Dios para evitar ser encontrados.
En Medio Oriente todavía se sigue intercambiando huevos carmesí, para recordar la sangre de Cristo. Y en Polonia y en Ucrania hacen verdaderas obras de arte con cera fundida sobre su cáscara.
Con una receta simple basada en leche, huevos y harina, la rosca completa la mesa pascual. El huevo duro característico de este postre remite, al igual que los de chocolate, al nacimiento y la fertilidad. Sin embargo, no tiene un origen religioso, sino que fue asociado a ciertas costumbres folklóricas. Por ejemplo, cuando los campesinos amasaban la rosca y la llevaban a misa para pedir por una buena cosecha.
Precios
Entre las opciones que se consiguen en nuestra ciudad, hay distintos precios, según el tamaño, la calidad, la marca y otros atributos. Entre las marcas de renombre, los más baratos son los que pesan 20 gramos y valen 10 pesos. Para realizar un obsequio con más presencia, se pueden elegir los productos de mayor tamaño. Un huevo de Pascua con un envoltorio importante y relleno con bombones que pesa 110 gramos, blanco o negro, cuesta aproximadamente 66 pesos y uno de 150 gramos, ronda los 135.













