Otro día de protestas en Francia de los “chalecos amarillos”, que pierden fuerza

Por sexto sábado consecutivo, ayer se volvieron a movilizar, aunque en menor número, en una jornada empañada por la décima víctima mortal vinculada con las manifestaciones. Fuerzas de seguridad desalojaron un peaje de una autopista de Le Boulou, en el sur de Francia contra la frontera española, que había sido bloqueado por manifestantes a la mañana.
PARIS, (AFP-NA) - Las protestas de los “chalecos amarillos” perdían fuerza ayer en Francia, con menos de mil manifestantes en París, en una nueva jornada de movilización, empañada por una décima víctima mortal vinculada con la contestación. El Parlamento francés aprobó definitivamente el viernes por la noche las medidas de urgencia de 10.000 millones de euros para reducir la presión fiscal y aumentar el poder adquisitivo, principales reivindicaciones de los “chalecos amarillos”. Pero muchos de ellos no parecen dispuestos a poner fin a la movilización, que provocó la peor crisis social desde que Emmanuel Macron llegó al poder, hace 19 meses.
Las mas leidas de Internacional
Joe Biden es el flamante presidente de EE.UU. y Kamala Harris su vicepresidenta

Un equipo de la OMS llega a China para investigar el origen del coronavirus

Es "satisfactorio" el estado de salud del Papa Francisco, tras la operación de colon

El Papa calificó de "casi satánico" el problema de la violencia contra las mujeres

Para elegir al sucesor del Papa Francisco, el Cónclave comenzará el miércoles 7 de mayo

Este nuevo sábado de protestas, el sexto consecutivo, prometido por los “chalecos amarillos” más determinados, movilizó sin embargo a poca gente. Frente al Castillo de Versalles, situado a unos 20 kilómetros al sudoeste de París y visitado cada año por millones de turistas, donde se preveía una importante manifestación, solo había unos sesenta “chalecos amarillos” al mediodía. El prefecto había estimado el viernes que podrían concentrarse “varios cientos” o incluso “un millar” de ellos.
En la capital, unos 800 “chalecos amarillos” se manifestaban de forma pacífica por varias zonas de la ciudad, entre ellas el turístico barrio de Montmartre. En los Campos Elíseos, epicentro de las manifestaciones, los cafés y restaurantes colocaban sus terrazas y casi todas las tiendas mostraban sus escaparates.
Uno de los manifestantes congregados en la famosa avenida, David Delbruyère, de 48 años, procedente de Maroilles, en el norte, afirmó que era la quinta vez que se desplaza a la capital para manifestarse. Este camionero dice ganarse “normalmente” su vida pero se moviliza por sus dos hijos y sus padres enfermos. Según él, la única medida que podría frenar el movimiento es el Referéndum de Iniciativa Ciudadana, una de las reivindicaciones de los “chalecos amarillos” y que el gobierno prometió estudiar.
La policía pidió a los comercios parisinos “mantenerse vigilantes”, en una jornada que para muchos es clave por las compras de Navidad. La semana pasada se desplegaron unos 69.000 miembros de las fuerzas del orden, 8.000 de ellos en París, apoyados por vehículos blindados de la gendarmería. Ayer, estos vehículos blindados fueron movilizados en regiones donde hubo altercados la semana pasada, como Toulouse y Burdeos.
Desalojos en la frontera
Centenares de “chalecos amarillos” concentrados ayer en un peaje de una autopista de Le Boulou, en el sur de Francia contra la frontera española, fueron desalojados por las fuerzas de seguridad, indicó la prefectura del departamento de Pirineos Orientales. Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para evacuar a los manifestantes, que se reagruparon sobre un puente y tiraron objetos sobre la autovía. “La autopista está siendo limpiada para permitir la reanudación del tráfico”, precisó la prefectura.
Los “chalecos amarillos” habían bloqueado por la mañana un acceso a una autopista al nivel de Le Boulou, y después se dirigieron hacia el último peaje que hay antes de España. “Ha sido muy complicado llegar hasta aquí pero lo hemos conseguido”, dijo Marcel, un viticultor de 49 años. Según él, los “chalecos amarillos” dejaron pasar a los coches pero bloquearon los camiones, “símbolo de las importaciones españolas hacia Francia a precio de saldo desde hace años”.
A media mañana, decenas de militantes separatistas catalanes, vestidos también con chalecos amarillos y portando una bandera independentista, se unieron a los manifestantes franceses. Ya habían bloqueado el viernes algunas vías terrestres entre la región francesa de Pirineos orientales y Cataluña.
El viernes por la noche un automovilista murió al chocar contra un camión que había sido detenido en un punto de bloqueo de los “chalecos amarillos”, a la entrada de una autopista cerca de Perpiñán, al sur de Francia. Este fallecimiento elevó a 10 el número de muertos vinculados con las manifestaciones y bloqueos de los “chalecos amarillos”, movimiento iniciado a mediados de noviembre para exigir una mejora del poder adquisitivo, entre otras muchas reivindicaciones.















