Obama y el Papa Francisco hablaron sobre el cambio climático y la inmigración

El jesuita argentino de 78 años, que por primera vez pisa territorio estadounidense, abrió su visita bajo el signo de la defensa de los excluidos y de quienes son forzados a emigrar, pero también insistió en seguir el combate a la pederastia. Como hijo de una familia de inmigrantes, me alegra estar en este país manifestó el Pontífice.
Las mas leidas de Internacional
Joe Biden es el flamante presidente de EE.UU. y Kamala Harris su vicepresidenta

Un equipo de la OMS llega a China para investigar el origen del coronavirus

Es "satisfactorio" el estado de salud del Papa Francisco, tras la operación de colon

El Papa calificó de "casi satánico" el problema de la violencia contra las mujeres

Para elegir al sucesor del Papa Francisco, el Cónclave comenzará el miércoles 7 de mayo

WASHINGTON (AFP-NA) - El presidente Barack Obama y el Papa Francisco exhibieron ayer sus coincidencias ante desafíos mundiales como la migración o el cambio climático, durante el arranque de la visita a Estados Unidos del popular Pontífice, aclamado en las calles de Washington. El jesuita argentino de 78 años, que por primera vez pisa territorio estadounidense, abrió su visita bajo el signo de la defensa de los excluidos y de quienes son forzados a emigrar, pero también insistió en seguir el combate a la pederastia.
Como hijo de una familia de inmigrantes, me alegra estar en este país, que ha sido construido en gran parte por tales familias, dijo Francisco en un inglés fluido pero con acento, aludiendo a la polémica política hacia la migración latina en Estados Unidos.
Bajo un cielo azul y despejado en la fresca mañana de la capital estadounidense, y ante más de 10.000 personas en los jardines de la Casa Blanca, Obama elogió el mensaje de amor y esperanza del Pontífice, fuente de inspiración para muchas personas en el mundo.
El presidente también alabó la humildad y simpleza del jesuita, así como la gentileza de sus palabras.
A menos de 500 días para el fin del segundo mandato de Obama, el mandatario cuenta con el respaldo del Papa en dos temas prioritarios: Cuba y el cambio climático.
El presidente agradeció a Francisco su apoyo invalorable en el histórico acercamiento iniciado en 2014 entre La Habana y Washington, subrayando que era portador de una mejor vida para los cubanos.
Sobre la lucha contra el cambio climático, prioridad del gobierno de Obama, el Pontífice insistió en un combate que no se puede dejar a la próxima generación. Y celebró el plan de la Casa Blanca para reducir la contaminación ambiental.
Papa futurístico
¡Viva el Papa!, le gritaba un enorme contingente de latinos congregados en la Casa Blanca. Francisco se dio un baño de multitudes en las cercanías de de la residencia presidencial tras reunirse en privado con Obama en el salón Oval.
A bordo del Papamóvil -un Jeep Wrangler blanco de techo transparente y aberturas laterales- Francisco saludó sonriente a miles de personas detrás de las barreras.
Pero Sofía Cruz, una pequeña de 5 años de origen latino, saltó la verja y corrió directo hacia el Papamóvil. Los guardias la detuvieron a medio camino pero el Pontífice hizo señas para que se la trajeran.
Por su atrevimiento, Sofía ganó un caricia, luego un abrazo y un beso del propio Francisco, que provocó lágrimas en el padre de la niña y la algarabía del gentío.
Fue fantástico. Creo que es muy diferente, como un Papa futurístico. Con los pies en la tierra, tan humilde, tan amoroso, y simplemente liderando con el ejemplo, dijo a la AFP Cristina Temboury. Es un líder fantástico, alguien que necesitamos, añadió esta funcionaria de 46 años, riéndose porque sin querelo se tenía 15 fotos de sí misma mientras pasaba el Papa.
El ambiente era festivo, padres con sus hijos sobre los hombros, muchos de ellos presentes desde la madrugada a la espera de un vistazo del Papa, que arribó el martes proveniente de Cuba.
Washington, usualmente indiferente a las caravanas de ilustres jerarcas que se desplazan por sus calles, experimentó en una Papamanía por Francisco, aprovechada por vendedores ambulantes de todo tipo de souveniers Papales.
En un hecho inusual, Obama, de fe protestante, recibió personalmente el martes en una base militar al jesuita argentino.
Condena a la pederastia
En una sesión de oración con los obispos estadounidenses en la catedral de St. Matthews, el Papa envió directrices a la Iglesia estadounidense, desde los casos de pederastia de sacerdotes a la acogida de inmigrantes.
Sé cuánto les ha hecho sufrir la herida de los últimos años, y he seguido de cerca su generoso esfuerzo por curar a las víctimas, (...) y por seguir trabajando para que esos crímenes no se repitan nunca más, dijo el Pontífice en un corto pasaje de un largo discurso.
Unos 6.400 sacerdotes católicos han sido acusados de abusar a menores en Estados Unidos entre 1950 y 1980, y expertos creen que el número de víctimas puede rondar los 100.000.
Aún así, la visita de Francisco coincide con un crecimiento del número de católicos estadounidenses, que suman cerca de 82 millones de personas, un cuarto de la población del país, según la Universidad de Georgetown.
Y siguiendo su mensaje sobre inmigración, pidió a la Iglesia acoger sin miedo la larga ola de migrantes de origen latinoamericano.
Canonización polémica
El Papa Francisco canonizó ayer en Washington al fray español Junípero Serra, responsable en el siglo XVIII de la introducción de la fe católica en el territorio estadounidense y cuyo legado es objeto de críticas por parte de poblaciones originarias. Declaramos y definimos Santo a Junípero Serra, y lo inscribimos en el Catálogo de los Santos, y establecemos que en toda la Iglesia sea devotamente honrado entre los Santos, expresó el Pontífice, siguiendo la tradicional fórmula en latín.
La ceremonia de canonización tuvo lugar durante una misa al aire libre, en el pórtico de la basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, el mayor templo católico de toda América del Norte y situado en el campus de la Universidad Católica, en el noreste de Washington.
Unas 25.000 personas se congregaron en los jardines de la enorme basílica, muchos de ellos desde las primeras horas de la mañana, a pesar de un fuerte sol.
Familias enteras aguardaron durante horas en las largas filas para ganarse un lugar entre la multitud para escuchar al Papa argentino, quien ofició la ceremonia en español, un gesto hacia el nuevo santo español y a la enorme comunidad católica latina.
Francisco ingresó al jardín del templo a bordo del Papamóvil, en medio a una interminable ovación, mientras desde la basílica era saludado por las campanas.
Legado polémico
Serra nació en Mallorca en 1713 y en la segunda mitad de ese siglo fundó misiones religiosas en la región costera que actualmente forma parte del estado de California, donde falleció en 1784. Entre otras, fundó la misión de San Gabriel en una zona actualmente situada en el área metropolitana de Los Angeles.
Beatificado por el Papa Juan Pablo II en 1988, Serra fue ayerintroducido por Francisco en el canon católico en condición de santo.
Sin embargo, la figura de Serra y su legado es objeto de severos cuestionamientos por parte de grupos originarios estadounidenses, en especial aquellos relacionados con las culturas que vivían en Alta California en época de la fundación de las misiones religiosas.
















