“Nunca nos imaginamos recibir tanta ayuda y tener esta repercusión”

Celeste Perretta, coordinadora de Pisando Charcos, contó cómo fue el trabajo realizado durante las inundaciones, las donaciones recibidas, el reparto y los diferentes tipos de ayuda que les brindaron a los afectados por el agua.
DE LA REDACCION. Una de las coordinadoras de la Agrupación Pisando Charcos, Celeste Perretta, habló con LA OPINION acerca de cómo fue el trabajo durante las inundaciones con el acopio de las donaciones y su reparto.
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Pisando Charcos es una organización sin fines de lucro creada para ayudar al prójimo ante la falta de elementos de necesidades básicas, ya sea ropa, agua, comida, etcétera. Fue creada hace alrededor de un año, durante las anteriores inundaciones; somos un grupo de amigos que nos juntamos y empezamos a recolectar donaciones, contó Celeste y agregó: No solo recibimos donaciones para las inundaciones sino que estamos constantemente recolectando cosas para ayudar a quienes necesitan. Los sábados también funcionamos como un merendero para los chicos del barrio Jorge Newbery, Bravo, y La Latita.
La Parroquia San Roque fue el centro de acopio de las donaciones que fueron divididas por sectores, en las diferentes habitaciones de la Parroquia, y fueron clasificadas ahí mismo, sobre todo la ropa que, por la gran cantidad, fue depositada en el salón principal; en el patio toda el agua, en algunas habitaciones los alimentos, y en otras dependencias los artículos de limpiezas y de aseo.
Cuando arrancamos antes de las inundaciones éramos diez, pero luego se nos empezó a sumar muchísima gente que quedó enganchada con la organización, declaró la coordinadora. A su vez explicó que lo que mueve a la organización fundamentalmente es las ganas de ayudar al otro, el prestar ese servicio de atención y ayuda para quien lo necesite.
Empezamos el domingo de Navidad a hacer una campaña por las redes sociales y nos excedieron las donaciones; la gente por suerte colaboró muchísimo, afirmó Celeste y agregó: Vamos a seguir donando porque, es de público conocimiento, que hay gente que necesita todo el tiempo, no se encierra solo en el tema de la inundación.
Las donaciones se basaron principalmente en ropa, agua, artículos de limpieza y alimentos, y gracias a la ayuda de muchos particulares que nos ofrecieron movilidad y transporte, desde el domingo de la inundación hasta el sábado siguiente Pisando Charcos llegó a repartir un promedio de entre 2.000 y 2.500 litros de agua por día; también repartieron cloro, artículos de limpieza y pañales.
Hubo gente que donó medicamentos pero no podíamos hacernos cargo, así que nos aseguramos que lleguen al Hospital para que ellos los administren, comentó Perretta y añadió: Ayer salimos a repartir golosinas para los más chicos, aprovechando que era día de Reyes Magos.
Pisando Charcos alcanzó una dimensión que ninguno de los integrantes se esperaba, no solo por la cantidad de donaciones que recibieron sino también porque mucha gente se involucró en la agrupación. El viernes, el Padre Luis Ortiz de la Parroquia San Roque, brindó una misa para bendecir y agradecer a todos los voluntarios que colaboraron en todo tipo de actividades, y luego se realizó una cena a la canasta. Ibamos a hacer la misa y la cena el jueves, pero preferimos postergarla un día e ir a apoyar la marcha y el proyecto para que esto no vuelva a suceder, concluyó Celeste.











