Mor, el mantero senegalés que proyecta su vida en Pergamino

Arribó al país en 2013 y desde el año siguiente se radicó en nuestra ciudad por recomendación de un amigo argentino. Vende bijouterie y gorras en la vereda del Supermercado Tres Reyes de Monteagudo y avenida De Mayo. En diálogo con LA OPINION contó su historia y objetivos.
Aunque al principio no le sedujo mucho la idea, Mor, que es un mantero senegalés que está radicado en Pergamino desde 2014, finalmente accedió a contarle a LA OPINION algo de su historia y de los objetivos de vida que tiene por delante lejos de su familia en África.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Las naranjas que nadie junta y que hoy despiertan interés en el mundo

Mientras recibe uno tras otro el saludo de sus clientes que pasan por la vereda del Supermercado Tres Reyes de Monteagudo y avenida De Mayo, sector en el que instaló su mercadería para la venta de bijouterie y gorras, este joven senegalés de 39 años le contó al Diario que llegó al país en 2013, cuando la Dirección Nacional de Migraciones aprobó un régimen especial orientado a facilitar y agilizar la regularización senegaleses en el país. Incluso aseguró tener la documentación correspondiente para vivir en Argentina.
Ese año Mor puso por primera vez un pie en el territorio nacional y eligió la ciudad de Pilar para instalarse e iniciar una búsqueda de mejor oportunidad laboral y salarial, lejos de las dificultades que le presentaba su país natal. “En Pilar estuve un año aproximadamente y me hice amigo de una persona que me recomendó a Pergamino para vivir y hacer mi trabajo. El me decía que acá iba a estar más tranquilo y la verdad que me gustó”, comentó Mor.
Los inicios de este joven africano en Argentina a los 32 años de edad no fueron sencillos, fundamentalmente por el idioma. “En mi país se habla francés y aprender el español no es fácil, pero fui mejorando de a poco. Allá me quedó mi madre, mi padre y mis hermanos”, admitió Mor, que luego reveló que se comunica permanentemente con ellos por Whatsapp y que planea volver a Senegal pero sólo para visitarlos.
Mor le confesó al Diario que su intención es quedarse definitivamente en la ciudad. En Pergamino alquila una vivienda, juega al fútbol de manera amistosa, imagina tener el día de mañana su propio espacio físico para vender su mercadería aunque reconoce que por el momento no lo podría hacer por una cuestión meramente económica y le gustaría más adelante formar una familia.
Por último contó que la primera parte del confinamiento por el coronavirus “fue difícil” para él porque estuvo dos meses sin trabajar e indicó que la ventas cayeron considerablemente con respecto a marzo, aunque agregó que cuenta con una clientela que siempre le responde.










