Monseñor Héctor Cardelli llamó a una “cultura del encuentro” intergeneracional

El jueves pasado, y por iniciativa de Cáritas diocesana de San Nicolás, se llevó a cabo en el Instituto Privado Fray Luis Beltrán una charla denominada Crisis en el ejercicio de la autoridad, en la familia y en la escuela, cuyos oradores fueron los profesores Mariano Narodowski, autor del libro Un mundo sin adultos, y Jorge Noro.
En su discurso de apertura, el obispo de San Nicolás de los Arroyos, monseñor Héctor Cardelli, se refirió a la falta de comunicación entre generaciones, la carencia de filiación y la cultura de la inmediatez.
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¿Por qué esta falta de comunicación y vinculación entre las distintas generaciones; cuando debería existir, por el contrario, un lazo de gratitud y solidaridad?, cuestionó monseñor Cardelli al inicio de su discurso, llamando a las primeras reflexiones de la jornada, y expresó que en el afán por borrar las diferencias se produjo la confusión de las personas, lo que dio como resultado una implosión continua del vínculo social y a la dispersión del individuo.
La aparente indiferencia es el modo en el que el alumno responde a su soledad, sin filiación, sin tradición y sin posibilidad de inscribirse en una historia, expresó el obispo, y arrojó un diagnóstico de la realidad actual de las nuevas generaciones: Se vive a sí mismo en lo inmediato, sin preocuparse de las consecuencias, para los demás y para la sociedad, de sus hechos y de sus gestos. Privado de paternidad, no tiene vida por delante, y el futuro está cerrado si, a su vez, no acepta ejercer la función paterna.
Romper el equilibrio
El obispo señaló que, al suplantar a Dios, el hombre provoca la rebelión de las relaciones sociales y se rompe el equilibrio de la naturaleza. Para acabar con esa pretensión, propone la figura de un Padre creador, dueño del mundo, porque de otro modo el ser humano tenderá siempre a querer imponer a la realidad sus propias leyes e intereses.










