Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
LO365
Opinión

Mientras todos “dormían” el narcotráfico se instaló en Argentina

05 de mayo de 2015 a las 12:00 a. m.

Afalta de visión futura y de prevención ausente, el problema del narcotráfico ya está en la Argentina como hemos venido comentando cada vez que la crónica periodística nos devuelve infinidad de incidentes, muertos, venta descontrolada e incremento del consumo en cantidad de personas de corta edad que comienzan a consumir y se convierten en adictos.

La ciudadanía espera de la política no sólo buenos administradores de los dineros públicos sino dirigentes con mirada comprensiva de la realidad, con ideas anticipatorias de ciertos problemas que se ven venir, con capacidad de proteger al entramado social de aquellos “monstruos” que atacan a todos por igual. 

Publicidad

Pero generalmente no sucede ni lo uno ni lo otro. Y en el caso particular del narcotráfico, en pos de intereses particulares de quienes tienen poder de decisión, es más lo que se dejó de hacer, y por ende se dejó hacer a las mafias, definitivamente instaladas en nuestro país, como lo demuestran los lazos con cárteles de otros países que cada tanto se muestra en alguna investigación que termina con algo de éxito. 

Mientras en los distintos estamentos del Estado se “dormía”, el narcotráfico se expandía, el consumo de drogas se aceleraba y ahora ya tenemos el drama instalado. Y no decimos drama para exagerar, porque la drogadependencia como negocio es de lo más sucio y violento y para quienes consumen es una problemática de la que quizá nunca puedan escapar del todo. De manera que no hay sobreactuación en este tema sino simplemente poner blanco sobre negro.

Publicidad

En una de las provincias más comprometidas con el narcotráfico, Santa Fe, en 123 días de 2015 se registraron 47 homicidios vinculados al negocio, con un promedio de casi uno cada tres días. Las cifras preocupan porque los antecedentes no son los mejores. En 2014, el Gran Santa Fe finalizó el año con el triste récord de 153 homicidios, cifra que superó el registro histórico de 2007 con 116 y dejó muy atrás la marca de 2013, cuando sumaron 106.

Disputas por el territorio, por la “bolsa” producto de las ventas y venganzas personales están a la orden del día en esta provincia que, como veremos, no es la única. Con una Policía altamente sospechada de estar asociada al negocio y con magistrados que han endurecido penas, pero les falta la herramienta fundamental: la investigación, que la policía ofrece a veces bien y a veces mal.

Publicidad

El año pasado, entre otros aglomerados urbanos, el Gran Rosario se destacó con 20,8 homicidios cada 100.000 habitantes. En 2014, en Córdoba, por ejemplo, la tasa fue de 6,5 asesinatos; en Mendoza, de 14,3, y en Mar del Plata, de 11. La ciudad que superó a todas fue Santa Fe, con 30 homicidios cada 100.000 habitantes el último año.

Mientras tanto, crece la preocupación en algunos barrios de la ciudad de Córdoba, donde han detectado entre 15 y 17 puntos de venta de drogas. En el Hospital de Urgencias local, en lo que va del año, murieron dos personas con los pulmones perforados por el consumo de cocaína mezclada con vidrio. Los vendedores, obviamente no tienen nivel de responsabilidad personal ninguna, rebajan la cocaína con talco para ampliar su tamaño, pero otras veces con  otros desperdicios como el vidrio, lo cual transforma el polvo en un elemento letal para los pulmones. 

Publicidad

Hace dos años, el llamado “narcoescándalo” arrastró a la cúpula policial, lo que llevó al gobernador José Manuel de la Sota a crear una nueva fuerza antinarcóticos que dependerá de los fiscales y que comenzará a funcionar en estos días.

La oposición en esa provincia dice que en Córdoba actuaron tarde que ya hay identificados 17 jefes de bandas que operan activamente y que se concentran en barrios como Maldonado, Muller, San Vicente y Bajada San José. Y dicen que el consumo interno más importante es el de pasta base de cocaína boliviana procesada en Córdoba y marihuana paraguaya. Por eso en los hospitales públicos cordobeses hay un crecimiento exponencial de los intoxicados. Porque además de lo que comentamos de la cocaína, la pasta base es un residuo que quema de cuando la droga se cocina y así va a la venta mezclada con desechos.

Publicidad

Que se registre consumo de pasta base, también llamado paco, es la prueba palmaria de que en Argentina se “fabrica” la droga. Por más que Aníbal Fernández u otro vocero oficioso invierta tiempo y palabras en decir lo contrario, las pruebas están a la vista: la pasta base sólo se comercializa en inmediaciones de las “cocinas” donde se procesa y fracciona el clorhidrato de cocaína. Es decir, si hay chicos consumiendo paco es porque la droga no viene de otro país lista para su venta sino que se la elabora aquí. Otro dato elocuente es que en este proceso de “estiramiento” de la sustancia intervienen precursores como la efedrina. Y no hay que retroceder mucho en el tiempo para recordar que en este país hubo crímenes que la tuvieron como detonante, que fueron halladas cantidades industriales de ellas en allanamientos en quintas de lujosos barrios privados rentadas por ciudadanos de otros países y que muchos de estos sujetos involucrados –y lamentablemente muertos- tenían probados aportes a campañas políticas. Mencionada esta secuencia, no hay mucho más que agregar respecto de si hay fábricas de droga en el país y de cómo el narcotráfico perfora poderes hasta su instalación. Mientras unos “duermen” y dejan de hacer, otros hacen libremente. Pareciera que esa pereza más que por impericia es voluntaria.

Siempre que hablamos de incremento en el movimiento de la droga nos referimos también a la baja de edad de iniciación en este flagelo. Lo promediábamos en 12 años, lo cual ya era una tragedia, pero ahora ya se detectan niños de ocho años que consumen pasta base. Lo que puede terminar generando un  desastre en toda una nueva generación de futuros jóvenes.

Uno se pregunta ociosamente qué estamos esperando en la Argentina para empezar a trabajar en serio en este tema, porque en realidad suponemos que no hay voluntad en las altas esferas de torcer el camino. O bien sucede que a esta altura de los hechos, son muchos los compromisos asumidos con este negocio y grande el peligro de querer “abrirse”, en fin, como sucede con todas las mafias. Por eso la pregunta no es cuándo se va a empezar a hacer algo al respecto sino quién tendrá el coraje de impedir a los señores de las drogas que dejen de hacer aquí su negocio. 

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...