Mauricio Macri analizó detalles del operativo de seguridad del G20

Lo hizo durante una reunión con funcionarios en la Residencia de Olivos. En el mismo encuentro también revisaron el estado de la negociación del documento final y los gastos. Antes, hubo gabinete nacional de cambio climático.
BUENOS AIRES, (NA) - A una semana de que empiecen a llegar las delegaciones de los países y organizaciones que participarán del G20, Mauricio Macri puso ayer los problemas domésticos entre paréntesis y dedicó la tarde en la Residencia de Olivos a la nutrida agenda global que ya está en ciernes.
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Al mediodía se reunió con el gabinete nacional de cambio climático, preparando la posición argentina frente a la COP24 que en pocas semanas se desarrollará en Katowice, Polonia. Y a partir de las 15:30 realizó la reunión de seguimiento de la cumbre del G20 que sesionará en Buenos Aires entre los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, en lo que constituye el desafío logístico más importante que tuvo la Argentina en su historia.
El gabinete nacional de cambio climático fue constituido en mayo de 2016 y se reúne dos veces por año, así que no fue casual que ambos encuentros se realizaran el mismo día y en forma sucesiva. “Todo tiene que ver con todo”, explicó un funcionario involucrado en ambas agendas. El cambio climático es uno de los asuntos más ríspidos en el G20, lo que frustró el documento final el año pasado, por la oposición de Donald Trump a refrendar la posición de su antecesor a favor de avalar los acuerdos en la COP de París.
Argentina, por el contrario, ya forma parte de la “troika” del G20, el grupo integrado por Alemania, el anfitrión anterior del G20 y Japón, el posterior, un grupo que respalda en forma activa la conformación de consensos para que los países reduzcan la producción de gases con efecto invernadero y un objetivo puntual: la realización de una ministerial de ambiente cuando el foro de países industrializados y emergentes se reúna en Osaka, consecuencia natural después del grupo de sustentabilidad climática que se creó a instancias de nuestro país, bajo la coordinación del secretario de Gobierno del área, Sergio Bergman.
El issue que une ambas reuniones, la del gabinete nacional de cambio climático con la de seguimiento de la cumbre presidencial del G20, es el párrafo del documento final dedicado al ambiente. Todo indicaría que no será satisfactorio para las naciones que empujen la adopción a corto plazo de los mecanismos de mitigación, pero sería lo suficientemente amplio como para no constituirse en el factor de la discordia, como sucedió en Hamburgo.
El encuentro de seguimiento del G20 estuvo poblado. Participaron el canciller Jorge Faurie, los ministros Patricia Bullrich (Seguridad), Guillermo Dietrich (Transporte), el sherpa Pedro Villagra Delgado, además del secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, y el titular de la Unidad Técnica de la reunión, Hernán Lombardi.
Macri se interesó por conocer los detalles en materia de seguridad de la cumbre y pidió argumentos para explicar fácilmente a los ciudadanos las dificultades en materia de tránsito por los que deberán pasar durante esos días. Es que, para la mayoría, el G20 solo será un problema para trasladarse y suena demasiado abstracto como para que sean comprendidas las ventajas de que semejante cumbre se realice por primera vez en Sudamérica, más precisamente en nuestro país.
Por cierto, hay prevista una comunicación in crescendo desde aquí hasta la llegada de los líderes mundiales, que irá envolviendo la vida diaria de la Ciudad de Buen os Aires y se instalará en las conversaciones cotidianas, para alcanzar un momento donde el presidente se verá rodeado de las figuras más importantes del planeta quienes, a su vez, concretarán sus propias agendas de intereses vinculares en territorio argentino.
Solo en materia de seguridad están destinados 22.000 efectivos y 700 funcionarios del Ministerio para custodiar lo que suceda adentro y fuera de las áreas restringidas para la realización de la cumbre y los traslados, sin contabilizar el personal de las áreas de inteligencia, que por tratarse de información bajo secreto de Estado no será revelado.
Para las bilaterales de Macri (que ya cerró encuentros con Trump, Xi Jingping, Vladimir Putin, Emmanuel Macron, Giuseppe Conte y Theresa May, entre otros) están destinadas todas las áreas políticas de la Cancillería, más de 100 diplomáticos. Además, hay unas 80 personas del área de Ceremonial, 10 diplomático y 80 oficiales de enlace. Con el sherpa trabajan 20 diplomáticos.














