Macri recibió con “dolor y preocupación” las novedades sobre el submarino

La suerte del ARA San Juan parecía estar echada ayer, luego de que una organización internacional de control de actividad atómica confirmara que detectó una explosión en el Atlántico Sur el día de la desaparición de la nave y en una zona coincidente con su rumbo. La señal también había sido detectada por medios militares de los Estados Unidos.
Buenos Aires, (NA) - El presidente Mauricio recibió ayer con “dolor y preocupación” las novedades en la búsqueda del submarino ARA San Juan, aunque en el Gobierno pidieron “no iniciar una caza de brujas” por las responsabilidades del hecho y “enfocarse en el objetivo” de hallar la nave desaparecida.
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Tras ocho días de incertidumbre, el mandatario recibió en horas de la mañana la confirmación de la “explosión” en el Mar Argentino de parte del ministro de Defensa, Oscar Aguad, que le brindó los detalles del informe elaborado por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (Ctbto), con sede en Austria.
El documento había sido entregado por ese organismo al embajador argentino en Viena, Rafael Grossi, que a su vez se lo envió al canciller, Jorge Faurie.
En ese diálogo entre Macri y Aguad, el titular de la cartera castrense explicó la situación que habría afectado al submarino, ante lo cual el jefe de Estado no pudo ocultar su malestar con el desenlace y con el manejo de la situación, confiaron fuentes oficiales.
“Estaba muy triste y dolorido, como no podía ser de otra manera. Son 44 personas, 44 familias”, definieron en su entorno el estado de ánimo del líder del PRO, que decidió continuar con su agenda de actividades tras conocer el problema que afectó al ARA San Juan.
Asimismo, Macri pidió a Aguad que traslade a la Armada la decisión de “informar todo, sin ocultar nada”.
“Tenemos que tener mucha profesionalidad y enfocarnos en el objetivo primario, que es hallar al submarino”, manifestaron allegados al jefe de Estado en diálogo con esta agencia.
Al respecto, plantearon que “trabajar con profesionalidad” ayudará a “definir las responsabilidades” en el futuro.
En la Casa Rosada, evitaron dar detalles sobre el accionar que seguirá el presidente ante la desaparición del submarino, tanto en lo que hace a un posible contacto con familiares de los tripulantes, como en los aspectos políticos de eventuales cambios en la Armada o en el Edificio Libertador: “No es momento de hacer especulaciones. Hay que seguir trabajando y acompañando a las familias de los 44 tripulantes”, señalaron.
Confirmaron la explosión
La suerte del submarino “ARA San Juan” parecía estar echada ayer, a ocho días de su desaparición, luego de que una organización internacional de control de actividad atómica confirmara que detectó una explosión en el Atlántico Sur el día de la desaparición de la nave y en una zona coincidente con su rumbo.
Se trata de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares que el miércoles 15 de este mes detectó “un evento anómalo, corto, violento, singular y no nuclear, coincidente con una explosión” a las 10:51, tres horas después de que el submarino se comunicara por última vez con la Base Naval Mar del Plata.
Así lo confirmó ayer el capitán Enrique Balbi, vocero de la Armada Argentina, al señalar que la novedad fue transmitida a las autoridades nacionales por medio del embajador en Austria, Rafael Grossi, que integra la organización que detectó la explosión.
Al lugar fueron dirigidos seis buques con el objetivo de realizar un “barrido del fondo”, con el apoyo de tres aeronaves, mientras que tres destructores y una corbeta rastrillaban un área cercana, sin resultados positivos en la jornada de ayer.
Balbi dijo por la noche que aún “hay que detectar en qué lugar está el submarino”, como para verificar “en qué posición está y a qué profundidad”, datos indispensables para planificar su posible rescate.
La profundidad del mar en el área que se rastrilla oscila entre los 200 y los 3.000 metros.
La “señal de un evento impulsivo subacuático”, tal como lo definió la Otpce o en inglés Ctbto (Comprehensive Test-Ban- Treaty Organization) se produjo a las 10:51 del miércoles 15 de noviembre y la información coincide con la “anomalía hidroacústica” que había sido detectada por medios militares de los Estados Unidos a unas 30 millas al norte del lugar del que provino la última comunicación del submarino.
Indignación de familiares
La novedad causó desazón e indignación entre los familiares de los tripulantes, que fueron comunicados poco antes de que se realizara la conferencia de prensa, que por primera vez se concretó en el interior del edificio Libertad.
Itatí Leguizamón, esposa de uno de los 44 tripulantes del submarino, aseguró que le informaron que el “ARA San Juan” “cayó por un talud a tres mil metros de profundidad”.
“Yo ya no tengo esperanzas de que esté con vida. Esto es producto de 15 años de abandono”, sostuvo, al denunciar falta de mantenimiento del sumergible.
En tanto, el padre de Damián Tagliapietra, otro de los tripulantes dijo que el jefe de su hijo le confirmó la explosión en la zona en la que se produjo la última comunicación de la nave, y también le informó que “están todos muertos”.
Si bien la Armada Argentina evitó confirmar oficialmente el deceso de la tripulación, Luis Tagliapietra reveló: “El jefe de mi hijo me confirmó que están todos muertos porque la explosión fue entre los 200 y mil metros de profundidad hace una semana, ocho días”.
Por la noche, en conferencia de prensa, Balbi se negó a confirmar las declaraciones de los familiares de los tripulantes “hasta tanto no tengamos una evidencia certera” sobre la localización del submarino y su estado.
El vocero afirmó además que “ninguna unidad zarpa o decola si no está en condiciones operativas de navegar o volar”, al descartar las versiones que indicaban que el desaparecido submarino no estaba apto para salir al mar.

















