Macri hizo un anuncio de corte peronista
Finalmente, en un único anuncio, Mauricio Macri dio a conocer el aumento del mínimo no imponible para el impuesto a las Ganancias, en un atril muy sencillo armado en la Casa Rosada
Un gesto típicamente peronista el de atender al poder adquisitivo de la masa asalariada que el gobierno kirchnerista no tomó, a pesar de ser repetidamente reclamado por el sector gremial. Justamente por no ser escuchados fue que gran parte de la dirigencia sindical le dio la espalda a Cristina durante su segundo mandato, con Hugo Moyano a la cabeza.
Las mas leidas de Opinión
Inteligencia Artificial: el reto que enfrenta la humanidad
Salir de la intolerancia, la trampa de este vertiginoso Siglo XXI
Estar educados para el nuevo mundo de las finanzas
La crisis social que subyace a las decisiones del poder
Biorevolución o Muerte

La postal del anuncio fue peronista, a no ser por el vocero, un presidente llegado desde la derecha: los dirigentes gremiales estaban en las primeras filas junto a gobernadores, legisladores y funcionarios.
La suba del mínimo no imponible a 30.000 pesos brutos mensuales para un asalariado, casado con dos hijos, reemplaza el Decreto Nº 1.242 que establecía que estaban alcanzados por el impuesto aquellos que entre enero y agosto del año 2013 tuvieran remuneraciones o haberes brutos superiores a los 15.000 por mes. Será retroactivo al 1º de enero, modificará el parámetro histórico e inflexible, por el cual se regía y generará que comiencen a pagar Ganancias trabajadores que hoy tienen un sueldo mayor a 30.000 pero que no tributaban porque en agosto de 2013 cobraban menos de 15.000 pesos.
Esta es una muy buena noticia para casi todos aquellos profesionales o empleados que tienen un trabajo formal, es decir registrado. Se trata, en general, de personal operativo, administrativo, cajeros de bancos, camioneros o niveles profesionales iniciales, con título universitario.
Pero como vemos hay ciertos rubros que no requieren título universitario y que también cuentan con salarios muy por encima de la media: camioneros, petroleros, todos los sindicatos relacionados con el mar y también la minería en general.
Comercio, por otro lado, tiene sueldos iniciales que parten de los 11.000 pesos. Fueron entonces algunos de los gremios que negociaron durante estos años salarios que superaron los 15.000 pesos para los trabajadores en convenio.
Para los niveles superiores, que perdieron poder adquisitivo, en la última década, el anuncio también les es favorable ya que se aumenta el piso a partir del cual se empieza a pagar el impuesto. Porque mientras los incrementos se producían para empleados, se mantenía el mismo piso a partir del cual procedía el pago de Ganancias, de modo que muchas veces categorías inferiores con menores responsabilidades, terminaban teniendo un sueldo de bolsillo superior a sus jefes. Además, quien paga este tributo queda excluido del cobro de las asignaciones familiares, así que la merma del poder adquisitivo venía por dos vertientes. Esta es la razón por la cual muchos empleados que alcanzaban con su haber los 15.000 pesos, les solicitaban a sus patrones no plasmar la totalidad de su sueldo en el recibo, de manera de no verse dos veces perjudicados en el bolsillo.
No obstante, la última cifra oficial es del Indec del año pasado, que daba cuenta de que la mitad de los trabajadores en la Argentina cobraban un salario inferior a 5.500 pesos mensuales a fines de 2014. Si se le suma el aumento promedio del 32 por ciento que se dio en 2015, la mitad de los argentinos gana hoy 7.260 pesos.
También hay que tener en cuenta las altísimas cargas impositivas laborales que tienen las Pymes, que proporcionan casi el 80 por ciento del empleo en el país. Será esencial revisar esa situación para que puedan afrontar la incorporación de empleados como corresponde, conforme a la ley. Porque el trabajo informal no produce ningún beneficio, ya que el empleado no tiene obra social, no cobra beneficios por sus hijos en edad escolar. Es sólo un sueldo que es bienvenido, en la medida que sea el modo de subsistencia del empleado y su familia, pero no es un trabajo formal ni legal. Lo mismo le hemos reclamado al Estado en un comentario editorial de este mismo mes: no mantengan empleados informales en el Gobierno, en ninguno de sus estamentos, porque están violando la ley, que pretenden que el privado cumpla. Esto llevará su tiempo, porque la mala práctica ha sido muy extendida en la administración pública.
Lo cierto es que el anuncio de Macri, se pondrá sobre la mesa de negociación en las paritarias, ayudando a que se pueda poner un techo razonable a la hora de aumentos salariales de los gremios más importantes.
Esta cuestión es uno de los temas que se habría conversado en el cónclave del PRO de la noche anterior al anuncio para hablar del tema del momento: inflación.
El dólar sube a más de quince pesos, los dólares son difíciles de retener en el país y un gran aumento salarial, disparará más inflación. Pero un pequeño incremento del sueldo perjudicará el mercado interno, de modo que entre estas variables giró el tema más complejo que enfrenta la administración macrista en materia económica.
El equilibrio que pretende el Gobierno es una línea muy fina, en la cual pretenden lograr un esquema viable de baja inflacionaria sin una recesión que aplaste nuestra economía interna.
No le tocan tiempos sencillos a Mauricio Macri, pero la apuesta es que al Gobierno le vaya bien, porque de eso depende que a los argentinos nos vaya bien.
















