Los incendios forestales y la acción irresponsable del hombre
Nueve de cada diez incendios que se propagan sobre grandes extensiones son causados por personas que, en forma intencional o accidental, inician una pequeña fogata. Debido a que la velocidad del avance de las llamas depende en gran medida de la acción del viento, las condiciones de humedad y la...

Nueve de cada diez incendios que se propagan sobre grandes extensiones son causados por personas que, en forma intencional o accidental, inician una pequeña fogata.
Debido a que la velocidad del avance de las llamas depende en gran medida de la acción del viento, las condiciones de humedad y la cantidad de vegetación seca, es importante generar conciencia en la población sobre los cuidados que se deben tener para reducir los riesgos y evitar daños irreparables.
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Se debe tener en cuenta que la cantidad de pastos, ramas y árboles que tenga la zona donde comienza el fuego determinará la magnitud que pueda alcanzar el incendio. Las noticias que llegan desde el sur del país, donde la acción de las llamas destruyó más de 3100 hectáreas de bosques del Parque Nacional Los Alerces en las provincias de Chubut y Río Negro, confirman el enorme daño que pueden provocar los incendios cuando se descontrolan. Según informaron las autoridades, las primeras llamas se vieron en la noche del 25 de enero cuando pobladores de la zona denunciaron la existencia de dos focos ígneos. Del otro lado de la Cordillera de los Andes, en la región de Valparaíso en Chile se declaró el estado de emergencia por un incendio forestal de gran magnitud que dejó un saldo de al menos 50 muertos y más de 3000 viviendas completamente destruidas.
Las autoridades del país trasandino no son optimistas: estiman que la cantidad de víctimas será aún mayor, por lo que califican a este desastre como la mayor tragedia ocurrida en Chile desde el terremoto de 2010. Y sospechan que el inicio del fuego fue intencional.
En octubre del año pasado, una pequeña fogata en el Valle de Punilla, en Córdoba, se convirtió en uno de los incendios más difíciles de controlar en los últimos años en esa provincia. En esa oportunidad, un fuerte viento con ráfagas de hasta 60 kilómetros por hora transformó un aparente descuido en una emergencia que puso en peligro la vida y los bienes de los pobladores de esa zona.
Por el hecho detuvieron a un hombre de 27 años que reconoció que había iniciado una fogata "para calentar agua y tomar un café".
La fiscal que intervino en la causa lo imputó por incendio culposo, que contempla una pena de un mes a un año de prisión. Al igual que otras tragedias similares, este incendio ocurrido en Córdoba confirmó que lo que comienza como un pequeño descuido puede derivar en un incendio forestal de gran magnitud si se combinan vientos fuertes, humedad baja y abundante vegetación seca.
En nuestra región pampeana hay determinadas épocas del año, como en estos días, en la que se combinan baja humedad en el suelo con altas temperaturas y abundante vegetación seca, especialmente en zonas rurales o en la periferia de las ciudades y pueblos. De hecho son incontables las salidas de dotaciones de bomberos para sofocar las llamas.
Cabe señalar que para luchar contra el fuego que se propaga a gran velocidad, nadie cuenta con los recursos necesarios. Por eso es necesario generar conciencia en la población para evitar prácticas desaprensivas.
Es decir que si las llamas se vuelven incontrolables siempre deben solicitar asistencia a equipos profesionales de otras jurisdicciones, con todo lo que eso implica en materia de tiempo y esfuerzos que, en situaciones de emergencias, siempre son escasos. Los incendios en zonas rurales dañan los suelos y generan la pérdida de cobertura vegetal, además de provocar la destrucción del hábitat de la fauna silvestre y de plantas que generan oxígeno.
Según el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, se estima que el 90% de estos siniestros son causados por actividades humanas.
Por otra parte, debe tenerse en cuenta que en los últimos años los incendios forestales fueron cada vez más frecuentes y graves en distintas partes del mundo debido al cambio climático.
Por todo lo señalado, es necesario que toda la población tenga en cuenta estas recomendaciones para evitar focos de incendios que generen peligros, especialmente en zonas rurales y sepa que cualquier medida que se adopte para prevenir el fuego en áreas con grandes extensiones con vegetación seca y masa forestal, por pequeña que parezca, servirá para minimizar los riesgos y evitar tragedias.














