Los ecos de la guerra de Rusia con Ucrania llegan al precio del pan
Ambos países son de los principales productores y exportadores de trigo, lo que hizo subir las cotizaciones del cereal. En Argentina hay incertidumbre y por el momento los molinos restringen la entrega de mercadería por no tener precios de referencia.

Los ecos de la guerra que Rusia le acaba de librar a Ucrania ya llegaron a la economía argentina. Aquellos países en conflicto son de los principales productores de trigo del mundo y la situación de incertidumbre sobre lo que pueda suceder con sus cosechas hizo que el precio del cereal en el mercado internacional se disparara. Su rápida consecuencia en nuestro país fue que los molinos harineros directamente frenaran la entrega de mercadería a las fábricas y panaderías que tienen a la harina como principal insumo, por la falta de certidumbre en el valor actual y futuro del producto.
De tal modo, dos molinos de la zona consultados por LA OPINION confirmaron que desde este viernes no tienen precio de referencia para la venta de harina y que, en consecuencia, no hacen entregas, salvo a aquellos clientes a los que no pueden dejar sin insumos, pero lo poco que entregan es con precio a fijar la semana próxima. En tal sentido un distribuidor se animó a vaticinar que la bolsa de 25 kilogramos pueda pasar a costar alrededor de 2.000 pesos, cuando hoy ronda entre 1.100 y 1.300 pesos.
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Esta situación hará rever el precio del pan y sus derivados, que había sido replanteado hace dos semanas, cuando los insumos sufrieron entre un 25 y 30 por ciento de suba en promedio.
Los panaderos de Pergamino, sumándose a una iniciativa de la Federación Bonaerense de Panaderos, la semana pasada habían determinado entre 180 y 220 pesos como referencia el kilogramo de pan, con el compromiso de mantenerlo en esos valores para ayudar a contener la escalada inflacionaria. Ahora, en este nuevo contexto mundial, las esquirlas no son solo de las bombas sino que también afectan a los mercados globales, con alto impacto en aquellos países como la Argentina donde la economía es frágil.
Vale recordar que Rusia y Ucrania son productores y exportadores clave. Rusia es el primer exportador del mundo del cereal con una proyección de 35 millones de toneladas, según la última estimación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Usda, por sus siglas en inglés). Por su parte, para Ucrania, tercero o cuarto exportador según el año, se prevén ventas al exterior por 24 millones de toneladas.
Carne y leche
El índice de inflación de enero en Argentina arrojó un aumento de 3,9 por ciento, pero en el caso de los alimentos el incremento fue todavía mayor, 4,9 por ciento. Y la misma tendencia se estaría observando en febrero. La principal causa fue la suba en verduras y frutas, o sea alimentos frescos. Pero el peligro es que también se recalienten otros productos, incluyendo pan, carnes y lácteos.
El aumento del maíz, que también toco niveles máximos y acumula más de 30% en los últimos meses, también podría repercutir en los precios de la canasta básica. Al tratarse del principal alimento del ganado, existe un alto riesgo de traslado al precio de la carne y también de la leche. Ucrania es el quinto exportador mundial y representa el 16% del mercado, lo que explica por qué se produjo la disparada de los precios.
El conflicto bélico hace temer por el abastecimiento de estos productos a nivel internacional. Sin embargo, no queda claro por el momento si se trata de una suba puntual en un momento de incertidumbre extrema. De lo contrario, podría tratarse de un aumento momentáneo por una causa extraordinaria para luego retroceder a una media histórica.











