Los bancos griegos reabrirán mañana con flexibilización del tope de retiros

El país heleno recibirá una ayuda de emergencia de 7.000 millones de euros para hacer frente a sus compromisos más urgentes, otorgada el jueves por los ministros de la Eurozona. Pero apenas entregada, desaparecerá casi inmediatamente. Atenas debe realizar el pago de 4.200 millones de euros al BCE y sacarse de encima una deuda con el FMI.
Atenas, (AFP-NA) - Los bancos griegos, cerrados desde el 29 de junio, reabrirán mañana con algunos ligeros alivios a los retiros en efectivo y a las compras con tarjetas de crédito, según un decreto publicado ayer.
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Desde hace tres semanas, los griegos pueden retirar un máximo de 60 euros por día.
Pero, a partir de mañana, podrán retirar en una sola vez hasta 420 euros, es decir el acumulativo semanal del límite diario de 60 euros.
Por ejemplo, una persona que necesite una suma mayor a 60 euros en efectivo, podrá retirar 200 euros un día, pero sus retiros para el resto de la semana no podrán superar los 220 euros.
Además, los griegos podrán utilizar nuevamente sus tarjetas de crédito en el extranjero, algo prohibido desde hace tres semanas.
Asimismo, se hacen algunas excepciones a los controles de capital en vigor también desde el 29 de junio: se podrán realizar transferencias de hasta 5.000 euros por trimestre para los jóvenes griegos que estudian en el extranjero.
También, los griegos que reciben tratamiento médico en el extranjero podrán sacar del país 2.000 euros.
Pero, para lo demás, los controles de capital seguirán en pie, es decir que los griegos no podrán - en cualquier otro caso además de los citados - transferir dinero al extranjero, retirar grandes sumas en efectivo, ni abrir nuevas cuentas bancarias dentro del país.
Con este paquete de medidas restrictivas, las autoridades buscan evitar retiros masivos y por ende una caída en cascada de los bancos griegos.
Los nuevos ministros
Los nuevos ministros del gobierno griego prestaron juramento ayer después de que Alexis Tsipras apartara a los que se opusieron a las reformas exigidas por los acreedores, en plena carrera de obstáculos para evitar una salida de la zona euro.
Entre los salientes están el ministro de Energía Panagiotis Lafazanis y los viceministros de Trabajo y Defensa. Además tuvo que remplazar a la viceministra de Finanzas, Nadia Valavanis, que había dimitido.
Con esta decisión, el primer ministro, Alexis Tsipras, en el poder desde hace apenas seis meses, quiso imponer su autoridad, tras una votación en la que varios tenores de su partido, Syriza, rechazaron las reformas exigidas por los acreedores para el tercer rescate.
Sin embargo, según varios analistas, esta remodelación superficial no bastará para evitar que se celebren elecciones legislativas anticipadas, posiblemente este otoño (boreal).
El jefe del gobierno de izquierda radical confirmó en su cargo al ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, muy apreciado entre sus homólogos de la zona euro. Tsakalotos remplazó a Yanis Varoufakis, que dimitió de su cargo a principios de este mes y se ha convertido ahora en el portavoz de los rebeldes.
Varoufakis declaró ayer a la BBC que el nuevo plan de rescate financiero para Grecia, que aún no está terminado, era ya un fracaso.
La disposición del primer ministro de distanciarse del ala más radical de su partido y el voto positivo del parlamento griego han contribuido a restaurar una calma, aunque precaria, con los socios europeos y los acreedores, pero sin garantía de una supervivencia financiera a largo plazo.
Una ayuda casi agotada
Grecia recibirá una ayuda de emergencia de 7.000 millones de euros para hacer frente a sus compromisos más urgentes, otorgada el jueves por los ministros de la Eurozona. Pero apenas entregada, desaparecerá casi inmediatamente.
Atenas debe hacer frente mañana al pago de 4.200 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE) y sacarse de encima una importante deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Paralelamente, una nueva carrera contrarreloj ha comenzado para, además de esta ayuda provisoria, lanzar las negociaciones para que Grecia reciba un tercer rescate de 86.000 millones de euros (94.000 millones de dólares) en tres años. En lo ideal, antes del 20 de agosto, cuando Grecia debe afrontar un nuevo reembolso al BCE.
Pero para esto, Grecia tendrá que seguir demostrando su buena disposición: sus diputados deben votar, a más tardar el 22 de este mes, una reforma de la justicia civil y aplicar una directiva europea sobre los bancos.
















