Las Paso y una revelación para el peronismo local
Es ya conocido que las Paso han sido un fracaso en estas elecciones en la Argentina, en realidad desde que se aprobó la ley que las crea nunca cumplió el objetivo.
Todos los espacios han decidido ir con una sola lista en todas las categorías, salvo el peronismo que en sus dos versiones: kirchnerismo y randazzismo van con más de una lista pero en la menor categoría de estas elecciones de medio término: las concejalías. Demasiado poco para los 2.500 millones que nos costará a los argentinos la aventura de las internas donde nadie compite.
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Es además una vieja costumbre de la política llegar a acuerdos en las listas de diputados nacionales y provinciales y dejar que la pelea se desarrolle en los distritos por un par de concejales. Lo que además permite a los sectores del más alto nivel contar los porotos que tienen en las ciudades de la provincia y utilizarlo para el posicionamiento propio. Al fin, todo el esfuerzo se realiza en ciudades como la nuestra y otras tantas, donde la interna, la Paso, sí existe y se vive con intensidad tanto por el interés de ganar como por las consecuencias que les traerá en su carrera a futuro.
No es una novedad que el peronismo, en sus más diversas variantes se encuentra en plena ebullición, porque este es el efecto que producen las derrotan en el movimiento, cierta desorientación, los que quieren posicionarse rápidamente para ocupar el lugar de los líderes caídos. Un proceso que había comenzado a generarse pero la postulación nuevamente de Cristina Kirchner cortó dejando el trasvasamiento generacional para más adelante. Como había sectores que ya se preparaban para sucederla como el de Florencio Randazzo, la frustración se convirtió en ruptura y al fin ella va con Unidad Ciudadana y él se quedó dentro del Partido Justicialista y ambos van con listas únicas a las Paso. Cosas que pasan en los momentos difíciles como el que atraviesa el movimiento peronista en el exilio del poder.
En Pergamino esta cuestión de las rupturas ha traído una ventaja, al menos, ya que desde hace años no hay internas en el peronismo local; debido que hasta no hace más de año y medio eran oficialísimo nacional y provincial, las listas se acordaban de acuerdo a padrinos nacionales y con fórceps se armaba la nómina. La última experiencia del peronismo local de enfrentamiento no fue una interna sino que se presentaron tres listas a las elecciones generales de 2009 y el resultado fue que ninguna de las listas coló un solo concejal en el cuerpo deliberativo. Aprendida esa lección, ahora han decidido ir con una ruptura pero a las Paso. Y de este modo van a poner blanco sobre negro a una dirigencia que después de mucho tiempo debe revalidar títulos y demostrar supremacía. Lo que puede terminar generando más de una sorpresa entre las cuatro listas que compiten, dos por el kirchnerismo (Clark y Bormioli) y dos por el randazzismo (Ruggeri y Brigati).
Para una primera etapa, la lista que gane su sector quedará posicionada para la elección de octubre, pero luego queda lograr que concejales de cada grupo ingresen en forma efectiva al Concejo Deliberante. Como es natural se juegan muchas otras cosas para el principal partido de la oposición en Pergamino, porque sin caja y sin padrinos ya que arriba no hay competencia, la elección revelará qué dirigentes son los que tienen por sí mismos más arraigo en la ciudadanía dentro del espectro peronista. Eso, hasta ahora, permanece como un misterio y no hay encuesta que lo pueda medir. Así que, para esto servirán las Paso, no para otra cosa.
La circunstancia de que Cristina Kirchner vaya por fuera del Partido Justicialista ya tiene antecedentes en el peronismo; en la década del 80 Antonio Cafiero también tuvo que hacer el mismo camino y al fin, cuando ganó los comicios generales, terminó quedándose con el PJ. Por eso es probable que la suerte electoral del kirchnerismo, si triunfa o no en la provincia de Buenos Aires, es lo que va a determinar lo que vaya a suceder con el partido fundado por Juan Domingo Perón, en todos los ámbitos, incluida por su puesto la ciudad de Pergamino. En la política las derrotas no se perdonan y los triunfos dan derechos, de manera que los comicios de medio término con sus resultados moldearán el peronismo que viene. No se puede soslayar que si bien es el principal partido de la oposición por cantidad de votos y número de concejales en elecciones que precedieron a la actual, hace 20 años que no logran ganar la Intendencia y esto también ha moldeado un peronismo quedantista que se ha tenido que conformar con el Concejo Deliberante elección tras elección.
En Pergamino sucederá que quien más votos obtenga en los comicios de medio término tendrá derechos políticos adicionales en el peronismo, por encima de cartas orgánicas o reglamentos partidarios. Por eso estas Paso tienen más consecuencias que las que a simple vista se han establecido. Lo que, por esa misma razón, las hace al menos algo interesantes, ya que después de muchas oportunidades de listas únicas, donde todos iban en una sola nómina casi forzada como dijimos, mediante esta Paso se establecerá parte del nuevo orden del peronismo local.
La ventaja es que serán los vecinos, al fin, los que determinen quién tendrá más o menos peso en el peronismo local a través de una elección en que quien lo desee puede votar libremente, con solo estar inscripto en el padrón de la ciudad. Los resultados, sean cuales fueren, serán toda una revelación en nuestra ciudad.











