La problemática habitacional, enredada en un macabro juego de oferta y demanda
DE LA REDACCION. La vivienda propia es uno de los grandes proyectos de vida de las personas, pero este sueño es cada vez más difícil de concretar. Esto se debe, entre múltiples razones, al complicado acceso al crédito hipotecario, los elevados precios de los inmuebles y a la inexistencia de instrumentos para ahorrar. Al verse trunco el sueño de la casa propia, la alternativa de alquiler toma fuerza y un nuevo argentino se convierte en un inquilino cada día.
Desde hace más de una década las complicaciones a la hora de comprar una vivienda deja un sabor amargo en la boca de muchos vecinos y un interrogante que aún no encuentra respuesta: ¿No debería el Estado garantizar el acceso a la vivienda? ¿Quién debe hacerse cargo de esta problemática, el Estado nacional, provincial o el municipal?
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La problemática habitacional es un fenómeno complejo y forma parte de las prioridades más difíciles de hacer frente.
Análisis
Como se analiza a continuación, en las páginas centrales del Diario, el déficit habitacional es una de las mayores complicaciones que tiene nuestro país, incluso a pesar que la notable cantidad de unidades que se edifican por estos días pero que por su costo no vienen a suplir la demanda sino que se presentan mayormente como una alternativa de inversión.
Quienes forman parte de ese déficit y de manera particular o a través de créditos hipotecarios deciden cristalizar su deseo de la vivienda propia, emprendiendo la ardua tarea de edificar, se encuentran con una piedra en el camino: los altos costos de los lotes y de la construcción.
Es entonces cuando aparece la alternativa que ya se ha convertido en tendencia: la “huída” de cientos de ciudadanos a los pueblos que conforman el Partido. Allí los precios de los lotes son más accesibles, constituyéndose el pueblo en una opción de residencia permanente.
Localidades rurales
Los precios de los lotes en la ciudad (en sus medidas estándar de 10 x 30 metros aproximadamente) son superiores a los 200.000 pesos, lo que indirectamente ha redundado en la repoblación de los pueblos del Partido dado que, en los últimos años, creció la demanda de compra de espacios en las localidades rurales.
La consecuencia de esta tendencia es, a su vez, el crecimiento exponencial que has registrado los valores de los lotes de los pueblos. No obstante, los precios ni se acercan. El martillero Vicente Ardissone aseguró que creció el número de interesados en la compra de lotes en las localidades rurales. No obstante explicó que son pocos los adjudicatarios de las líneas crediticias del Procrear para la compra de terrenos que han concretado operaciones comerciales. “El sobreprecio llegó a los pueblos y ante la demanda creciente cada vez se complica más la venta de lotes en las diferentes localidades”, indicó Ardissone, e informó que un terreno en una localidad rural tiene un costo que oscila entre los 100.000 y los 150.000 pesos.
El fenómeno de instalarse en los pueblos comenzó hace algunos años, desde que los lotes en Pergamino, empezaron a registrar subas en sus costos. A esto se suma que numerosos vecinos decidieron construir en los pueblos casas de fin de semana o quintas. “El pueblo es mucho más tranquilo, ofrece comodidades, y estos factores también son tenidos en cuenta a la hora de querer radicarse en un pueblo. La mayor dificultad reside en viajar todos los días para trabajar es por eso que las localidades más buscadas son las más cercanas como Peña, Fontezuela, y en los últimos tiempos, Pinzón, Rancagua, Benítez”, sostuvo el asesor inmobiliario.
Parece contradictorio el fenómeno que se produce actualmente con la llegada de nuevos vecinos a los pueblos cuando la deserción fue un problema crucial hace una década atrás.
Patricia Glavinovich, referente inmobiliaria aseguró que la situación es muy complicada debido a los altos costos de los terrenos y a la disparidad que se genera con el dinero que ofrecen las líneas crediticias del Plan Procrear. “Hay una demanda muy notoria de parejas y matrimonios que necesitan tener su casa propia que quieren aprovechar la oportunidad del crédito pero que cuando sale a buscar terreno teniendo en cuenta el dinero que le otorgan desde el Banco Hipotecario, no encuentra porque en el mercado no hay lotes por 100.000 pesos. Sí hay lotes grandes a los que podría hacerse una subdivisión pero ese trámite lleva tiempo y quienes se inscribieron en el programa Procrear tienen un plazo para la compra del terreno”, explicó la referente inmobiliaria. De acuerdo con lo informado por Glavinovich, los precios de los terrenos en los barrios de nuestra ciudad tienen un “piso” 200.000 pesos y no encuentran un “techo”. “Por los altos precios de los terrenos, no logré concretar ninguna operación con adjudicatarios del Plan Procrear”, añadió la entrevistada.
La dificultad que se genera para los vecinos a la hora de querer plasmar el sueño de la vivienda, hace que existan cada vez más los “inquilinos permanentes”, aquellos que desde hace muchos años alquilan. “La clase media no puede acceder a la vivienda, los bancos no ofrecen créditos flexibles para que los vecinos puedan tener su vivienda y ahora hasta se complicó la oferta de alquiler dado que es altísima la demanda. A esto se suma la cantidad de jóvenes que recibe Pergamino gracias a la instalación de la Unnoba. Esto hace que los referentes inmobiliarios debamos trabajar arduamente para conseguir departamentos y casas estándar para las familias y parejas jóvenes”, sostuvo Glavinovich.

















