La muerte de Nisman conmocionó al país y destapó una interna de espías

La investigación recayó en el juzgado de la doctora Fabiana Palmaghini, a cargo de la fiscal Viviana Fein, que mantuvo intensos cruces con la querellante Sandra Arroyo Salgado, exesposa del fallecido titular de la Unidad Fiscal Amia, por la marcha de la pesquisa. Diego Lagomarsino reveló que fue él quien le facilitó el arma de la que salió el disparo mortal.
Buenos Aires, (NA) - La noche del domingo 18 de enero se conoció la noticia de la muerte del entonces titular de la Unidad Fiscal Amia, Alberto Nisman, que fue encontrado en su departamento de Puerto Madero con un disparo en la cabeza, abriendo cientos de interrogantes, que a más de 11 meses aún no tuvieron respuestas.
Las mas leidas de Región
Tres jóvenes de Villa Ramallo están en Miami para seguir a la Scaloneta en el Mundial 2026

Compre sin IVA: desde el lunes entra en vigencia para trabajadores informales

A favor de Axel Kicillof: Provincia podrá seguir cobrando impuestos en la factura del gas

Preocupación en Villa Ramallo por una jauría de perros que pone en riesgo a vecinos y mascotas

San Pedro: estudiantes de la Secundaria N° 5 participaron de un taller de prevención de violencias

La pregunta central alrededor del caso sigue siendo si se trató de un suicidio, un suicidio inducido o un asesinato, hipótesis que sostiene la familia del fallecido fiscal.
En el medio de la investigación judicial se mezclaron las acusaciones por supuesto lavado de dinero de Nisman y sus allegados, con los reclamos de justicia y las internas de los espías, siendo el exdirector de Operaciones de la exSide, Antonio Jaime Stiuso, uno de los personajes más nombrados del año, por haber sido apuntado por el Gobierno e, incluso, hablado varias veces con el exfiscal durante sus últimas horas de vida.
Además, hubo revuelo por un ejemplar de la revista Noticias con un círculo negro sobre la imagen del funcionario judicial fallecido, por sus supuestas relaciones con modelos y por el adelantamiento de su regreso al país desde Europa, ya que en Ezeiza fue recibido por presuntos agentes de inteligencia.
Nisman fue hallado muerto el 18 de enero por su madre, Sara Garfunkel, cuatro días después de haber denunciado penalmente a la presidenta Cristina Kirchner y al entonces canciller Héctor Timerman por supuesto encubrimiento del atentado a la Amia a raíz de la firma del Memorándum con Irán.
La acusación generó un gran revuelo político, por lo que la oposición del momento en Diputados había citado a Nisman para explicar su denuncia, pero la noche anterior a su cita en la Cámara baja fue encontrado sin vida.
Enfrentamientos en la Justicia
La investigación recayó en el juzgado de la doctora Fabiana Palmaghini, a cargo de la fiscal Viviana Fein, que mantuvo intensos cruces con la querellante Sandra Arroyo Salgado, exesposa de Nisman, por la marcha de la pesquisa.
A un mes del episodio, sectores de la Justicia, la oposición y allegados al exfiscal organizaron una marcha masiva que partió del Congreso a pesar de la lluvia para reclamar justicia.
En las primeras semanas tras la muerte de Nisman, hubo distintas polémicas sobre si hubo o no terceras personas en la escena, sobre si la puerta estaba abierta o cerrada con llave, además de denuncias de irregularidades en la recolección de pruebas durante las primeras horas de ocurrido el hecho.
El empleado informático de Nisman, Diego Lagomarsino, reveló que fue él quien le facilitó el arma de la que salió el disparo mortal y por esa razón fue procesado por la Justicia.
Entre las primeras declaraciones testimoniales que tomó Fein estuvieron Lagomarsino -a quien también se vinculó con los servicios de inteligencia-, el entorno familiar de Nisman, Arroyo Salgado, el exespía Stiuso y el fiscal Carlos Stornelli, que aseguró que días antes de su muerte su par estaba asustado.
Mientras todavía seguía la marea de rumores y especulaciones por la muerte del fiscal, el 13 de febrero Cristina Kirchner quedó formalmente imputada por el supuesto encubrimiento de iraníes, ya que el fiscal federal Gerardo Pollicita dio curso a la denuncia de Nisman.
Sin embargo, la causa cayó el 12 de mayo, cuando la Cámara Federal de Casación Penal decidió cerrar la denuncia contra la expresidenta, tras varios reclamos de los fiscales por avanzar.
Como consecuencia de la muerte de Nisman, la exmandataria envió una ley al Congreso en sesiones extraordinarias para crear la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), con el objetivo de transparentar los servicios, norma que fue aprobara el 25 de febrero.
Además, la jefa de Estado relevó a Stiuso de su deber de guardar los secretos como miembro de los servicios de inteligencia y su administración lo puso en la mira, al denunciarlo penalmente por supuestas irregularidades en la investigación de la Amia, en la que colaboró con Nisman.
Por el exagente, sobre quien trascendió que estaría en Estados Unidos, el Gobierno hizo un pedido a ese país para dar con su paradero tras su declaración en la causa.
Además, por un reclamo de la UFI-Amia, Interpol elevó una circular azul para localizarlo, algo que aún no arrojó resultado.
Sobre el final del año, a 11 meses del hecho, la jueza Palmaghini impuso el secreto de sumario en la investigación y se hizo cargo del caso, desplazando a Fein, a quien anteriormente había respaldado ante los intentos de apartamiento de la querella.
Fein, a contramano de la familia de Nisman que apoya la hipótesis del asesinato, pareció inclinarse por el suicidio o por el suicidio inducido, teoría que empezó a indagar recién en los últimos meses.
Entre las pericias que se realizaron durante el año sobresalieron las de rastros de pólvora, que en principio no arrojaron resultados positivos en las manos del exfiscal, además de las informáticas sobre los teléfonos y las computadoras del extitular de la UFI-Amia.















