Kicillof dijo que Bonadio es un instrumento de Macri para disciplinar a los políticos

Según consideró el exministro de Economía en declaraciones a un medio, la operatoria utilizada, además de ser legal y común para los principales bancos centrales del mundo, no hubiese generado ningún costo para el Banco Central si el actual Gobierno nacional no hubiese devaluado el peso apenas asumió y agregó que la causa no tiene ni pies ni cabeza.
Buenos Aires, (NA) - El exministro de Economía Axel Kicillof afirmó que el Gobierno nacional devaluó el peso y le quiere echar la culpa a la gestión de la expresidenta Cristina Kirchner, a la vez que acusó al juez federal Claudio Bonadio de ser un instrumento del presidente Mauricio Macri para disciplinar a los políticos.
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El juez Bonadio es un caso emblemático del partido judicial y es uno de los instrumentos que está utilizando el presidente Mauricio Macri para disciplinar a los políticos, afirmó Kicillof.
El actual diputado, que fue citado a declaración indagatoria al igual que la expresidenta Kirchner por Bonadio en el marco de una investigación por operaciones de dólar futuro por parte del Banco Central, Kicillof señaló que el juez lleva adelante una persecución política para que no haya oposición a volver a endeudar al país en los volúmenes siderales que pretende.
Pareciera que quieren torcer la voluntad de más miembros del Congreso. Si no te puedo comprar, te procesamos, sostuvo el integrante del bloque de Diputados del Frente para la Victoria.
Según consideró en declaraciones a un medio capitalino, la operatoria utilizada, además de ser legal y común para los principales bancos centrales del mundo, no hubiese generado ningún costo para el Banco Central si el actual Gobierno nacional no hubiese devaluado el peso apenas asumió.
La colocación estaba acorde con un ajuste del dólar de entre 20 y 30 por ciento como preveía el Presupuesto, señaló Kicillof, que evaluó que la causa no tiene pies ni cabeza.
Subrayó que es un tema complejo para la gente el de los futuros, pero siempre se intervino en ese mercado, siempre en el marco de mantener la estabilidad de la política monetaria.
En los extremos, es decir, en los valores por fuera de la pauta que establece el Central, siempre cualquier intervención está fuera del mercado. Es parte de la política cambiaria, indicó.
El exministro consideró que cuando el Banco Central interviene de esa forma siempre se genera un precio artificial y agregó que lo hace la Reserva Federal de Estados Unidos cuando pauta una tasa de interés.
El precio se fijo según lo que se había dispuesto en la Ley de Presupuesto y en lo que el candidato de nuestro espacio había prometido. Macri también había dicho en el debate que no iba a devaluar; luego lo hace, y nos culpa a nosotros de que vendimos futuros baratos. Además, era técnicamente imposible, y nos hubieran criticado también, si se fijaba un valor más alto para los contratos, porque le hubiésemos marcado la pauta de devaluación al próximo gobierno. Lo que hicimos fue ceñirnos a nuestra política monetaria. Era lo que pensábamos hacer, puntualizó.
Las proyecciones
También señaló que es mentira que se vendía con una tasa cero de devaluación porque los contratos establecían una pauta de entre 20 y 30 por ciento.
Pero este gobierno ya lleva un aumento del dólar del 60 por ciento. El tema es que la devaluación no sólo afectó a los contratos a futuro, sino a todos los bienes y servicios de la Argentina. Ellos devaluaron y nos quieren echar la culpa. Fue una transferencia fenomenal de recursos hacia los sectores concentrados de la economía, señaló.
Kicillof consideró que sin dudas se trata de una denuncia política contra la gestión anterior y recordó que los que fueron a declarar son en su mayoría funcionarios del macrismo, como Alfonso Prat-Gay y Lucas Llach.
Indudablemente desde lo económico si esto fuera ilegal no habría forma de que un gobierno intervenga en un mercado para estabilizar su política monetaria o cambiaria, remarcó.
Para Kicillof, lo que hace Macri es preparar el terreno para que no haya oposición a volver a endeudar al país en los volúmenes siderales que pretende, que es una cuestión que está ligada a los fondos buitre y tomar unos 20.000 millones de dólares que no irán a la gente.
Hay que recordar que después de 2001 se emitieron 30.000 millones de dólares para pagarle a 93 por ciento de los acreedores con bonos defolteados. Ahora, para pagarle al 4 por ciento van a emitir 15.000 o 20.000. Pero vamos a seguir denunciando estas cosas, dijo.
Arrasar el kirchnerismo
El líder de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella sostuvo ayer que el presidente Mauricio Macri quiere arrasar con el legado del kirchnerismo y que la citación a la expresidenta Cristina Kirchner es parte de un plan de las corporaciones.
Sabbatella se expresó así al encabezar en la ciudad fueguina de Ushuaia una nueva Plaza del Pueblo, actos para la militancia kirchnerista que el desplazado director de la Afsca viene realizando cada sábado desde la asunción del nuevo gobierno.
Macri quiere arrasar con el legado del kirchnerismo, quiere desterrar del país y de la memoria del pueblo lo que significaron estos doce años de recuperación y conquista de derechos a favor de las grandes mayorías, afirmó Sabbatella.
El dirigente señaló que la citación a la expresidenta para prestar declaración en la causa por venta de dólar futuro es parte de ese plan de las corporaciones para demoler la expresión política del pueblo que puso fin a sus privilegios a partir del 25 de mayo de 2003.
Usan el Poder Judicial como un dispositivo político más, desparramando acusaciones sin pruebas, encarcelando a militantes populares, amenazando con causas y procesamientos, señaló Sabbatella.
En la misma línea, agregó: Macri elige a los opositores más dóciles y funcionales, mientras algunos jueces persiguen a los que el Gobierno no puede cooptar y Clarín manipula a la sociedad con mentiras que después no aclara.
















