#JusticiaporJuanIglesias: familiares y amigos piden la reapertura de la causa
Tras conocerse que la justicia chaqueña archivó las actuaciones del luctuoso episodio por cuyas consecuencias falleció el piloto de automovilismo de nuestra ciudad, solicitan la reanudación del proceso judicial. En diálogo con LA OPINION, su hermano Manuel, afirmó: "Queremos justicia" y pidió ayudar a difundir el reclamo a través de las redes sociales.

El lunes pasado se conoció que la justicia chaqueña archivó la causa que investiga el episodio que le provocó la muerte al piloto de automovilismo pergaminense Juan Carlos Iglesias (hijo). El sábado 6 de abril de 2019, durante las pruebas libres de una fecha del campeonato zonal de Apac, en el autódromo "Santiago 'Yaco' Guarnieri" de Resistencia, el Fiat 128 de la Clase 2 de Iglesias se incendió. El operativo para rescatarlo falló en todo sentido y el piloto de 40 años murió días después en Buenos Aires.
La sentencia que determinó la ausencia de responsabilidad penal de las partes intervinientes del luctuoso episodio tomó estado público a través de una nota publicada por el diario Norte de Resistencia, pero fue dictada por el Equipo Fiscal 3, el 10 de noviembre de 2022 y lleva la firma de su titular fiscal, la doctora Rosana Beatriz Soto.
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La noticia generó la indignación de familiares y amigos de Juan, quienes buscarán la reapertura de la causa. Paralelamente iniciaron la difusión de lo ocurrido a través de redes sociales: #JusticiaporJuanIglesias. Con el objetivo de visibilizar el caso, pilotos de diferentes categorías del país se comenzaron a sumar en los últimos días para acompañar este pedido de justicia.
LA OPINION dialogó con Manuel, hermano mellizo de Juan Carlos y quien lo sacó del auto ante la inoperancia de los improvisados banderilleros. "Queremos justicia y la reapertura de la causa", afirmó y apuntó contra Alberto Higinio Schiffo, responsable de la organización de la carrera.
"Tenemos un grupo de abogados con los que todavía no pudimos hablar porque estamos en Charata a 300 kilómetros de Resistencia, el abogado no nos dio aún las explicaciones de por qué ocurrió esto, en teoría el 10 de noviembre cerraron la causa y nosotros nos enteramos tres meses después y por el diario", explicó Manuel Iglesias.
Sobre los próximos pasos que seguirá la familia en este reclamo de justicia, indicó: Nos reuniremos con los abogados y después con la fiscal Soto que nos tiene que atender porque está obligada a hacerlo y la causa se tiene que reabrir. No sé si están todas las pruebas que presentamos, son más que evidentes y demuestran lo mal que se hicieron las cosas".
Asimismo agregó: "Con todas esas pruebas, la fiscal no puede decir que estaba todo bien y que no encontró culpables, si los bomberos que estaban no tenía ni la indumentaria de bomberos, cuando llegaron lo que hicieron fue matarlo con el polvo químico del matafuego, ninguno cortó la corriente del auto ni hizo nada para bajarlo del auto, hicieron todo mal, ni a propósito ".
Paralelamente a la lucha que continuarán hasta agotar todas las instancias, la familia junto a amigos buscan viralizar lo ocurrido a través de las redes sociales con #JusticiaporJuanIglesias. "La idea es que pilotos graben un video, lo suban a sus redes y nos etiqueten", explicó Manuel. Varios de renombre ya confirmaron su apoyo y muchos más de diferentes categorías de todo el país se sumarán en los próximos días para impulsar aún más este pedido. En ese marco Manuel, en nombre de la familia Iglesias, pidió el acompañamiento no solo del automovilismo sino de toda la comunidad.
"Las pruebas son muy evidentes"
Al argumentar su postura sobre la responsabilidad de Schiffo, Manuel, manifestó: "Había un cuerpo de banderilleros capacitado que cobraba 60.000 pesos en ese momento y el organizador llamó a cuatro pibes y les pagó 2.000 pesos a cada uno, les dio dos banderas y un matafuego y que se arreglen".
"Todas las pruebas están y son muy evidentes, de nuestra parte el auto se prendió fuego pero a partir de ahí todo lo que ocurrió fue culpa de la organización, el banderillero que estaba no tenía idea que hacía ahí, cuando llegó vio que Juan se estaba quemando y por el agujerito del parabrisas le vació el polvo químico del matafuego, prácticamente lo durmió y lo asfixió, tampoco cortó la corriente del auto", remarcó Manuel en su diálogo con el Diario.
Al ver que el auto de su hermano se estaba incendiando, Manuel llegó lo más rápido posible al lugar y pudo sacar a Juan del habitáculo. "Hice 2.000 metros con una motito porque me metí por el circuito mientras los autos estaban girando y cuando llegué todavía estaba adentro del auto, me tiré de cabeza, retiré el volante y lo saqué del auto", recordó sobre esos dramáticos instantes.
Las falencias de la organización no solo se produjeron para rescatarlo del auto. "Cuando lo pongo en el piso vino uno de los bomberos a querer sacarle el casco y no sabía que el casco está prendido, se lo quería sacar sin desprenderlo; no había una camilla, la ambulancia era una Renault Kangoo, pasaron como 10 minutos y no apareció nadie, vinieron amigos con camionetas para trasladarlo, lo terminamos llevando en la Kangoo y fui de enfermero con un tubito de oxigeno con una manguerita porque no tenían ni mascarilla", describió Manuel sobre lo que le tocó vivir el 6 de abril de 2019.
"La Kangoo no tenía nada atrás, solo una camilla puesta contra el asiento del acompañante, todo así nomás y faltando cinco cuadras para llegar a la clínica Juan me dijo 'me ahogo', entonces lo senté y llegamos espalda con espalda, yo saqué fotos porque pensaba 'esto no puede ser', pero nunca imaginé que Juan estaba tan grave", explicó sobre las sensaciones vividas en aquel traslado al Sanatorio Güemes, donde se diagnosticaron quemaduras del tipo A y B en un 40 por ciento del cuerpo con compromiso de vías respiratorias.
Ante este cuadro fue derivado al Hospital Perrando donde, por intervención y gestión de la Asociación Argentina de Volantes, se derivó al paciente al Hospital Alemán de Buenos Aires en un avión sanitario. Tras una intensa atención especializada, el 20 de abril le fue diagnosticado "muerte cerebral irreversible" causando su deceso.
Sobre el expediente
La nota periodística a través de la que la familia Iglesias se enteró que la justicia chaqueña resolvió archivar las actuaciones, expresa que "en el expediente se señala que tras haber tomado declaración a todas las partes involucradas en este triste suceso que cobró la vida del piloto de la Clase 2 del automovilismo zonal, y habiéndose analizado en profundidad los pasos acontecidos , 'no es posible imputar responsabilidad penal alguna ni al equipo mecánico de competición encargado de la preparación del automóvil, ni a los fiscalizadores u organizadores del evento, ni a los auxiliares de pista, ni mucho menos al personal médico interviniente, dado que su aporte al hecho no ha determinado su producción'.
La misma publicación del diario Norte de Resistencia brinda detalles del expediente. "Se considera 'evidente que el incendio se produce por razones técnicas mecánicas y no por el accionar de terceros, fuego que actuó como fuente de las altas temperaturas que posteriormente producen las lesiones' en el cuerpo del piloto, y muy a pesar del esfuerzo compartido de banderilleros, bomberos, pilotos que compartían la pista.
"Toda vez que estas actuaciones pueden constituirse como jurisprudencia en el ejercicio de un deporte altamente riesgoso como el automovilismo, vale la pena rescatar algunas conclusiones. Por ejemplo, los banderilleros exponen que no están capacitados ni preparados para actuar como rescatistas a pesar de prestar asistencia en caso de necesidad. Pero otra de las conclusiones a las que arriba la fiscal Soto es que ?un piloto es actor de una competencia deportiva, de la que participa en forma voluntaria, con pleno conocimiento de los riesgos que implican estas competencias, una carrera de autos, donde los accidentes que pueden producirse durante la carrera son de varias aristas, por choques, vuelcos, incendios, etcétera, por lo que los competidores aceptan los riesgos y consecuencias que pueden producirse'".














