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Julián Chamut: tango y vivencias por diversas ciudades de Europa

En contacto con LA OPINION, Julián Chamut prefiere compartir sus experiencias de vida en su recorrido por distintas ciudades del continente europeo, que hablar de sus conocimientos y preferencias musicales. Este es el relato en primera persona. \"Oporto es una ciudad de cuento. De día es una postal y de...

11 de febrero de 2023 a las 12:00 a. m.
Julián Chamut: tango y vivencias por diversas ciudades de Europa

En contacto con LA OPINION, Julián Chamut prefiere compartir sus experiencias de vida en su recorrido por distintas ciudades del continente europeo, que hablar de sus conocimientos y preferencias musicales. Este es el relato en primera persona.

"Oporto es una ciudad de cuento. De día es una postal y de noche, encendida, es otra. En Lisboa y Oporto se habla mucho inglés, porque muy pocos 'falan' portugués en Europa, obviamente.

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"El portugués es muy europeo, te diría que más europeo que el español. Son dos países vecinos pero no se conocen entre sí, muy poco. Y en general, Europa, pasea mucho todo el año en ambos países. España y Portugal junto con Grecia, Italia, Croacia, tienen los mares más privilegiados de Europa.

"Yo me vine a trabajar en varios modos: como solista junto a un guitarrista excepcional, Guille, al sur de España: Granada por segunda vez, y Málaga y Sevilla por primera vez. Todo es Andalucía. Acá en España tienen comunidades autónomas que son como nuestras regiones en Argentina. Las comunidades pueden estar constituidas por varias provincias con ciudades y capitales dentro.

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"Pero a veces pueden estar constituidas por una sola provincia. Como el caso de Madrid, que es comunidad, provincia, capital y ciudad al mismo tiempo. Y buenos precios. Sobre todo para países como Suiza, Inglaterra. Pasean de lujo todo el año, y es barato para ellos.

"Luego nos tocó un arduo trabajo con un trío de jazz y tango, junto a Nicholas en el bajo y Noe en el piano. Trabajamos en Portugal. 

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"Tanto Lisboa como Oporto son dos ciudades con el mar a diez minutos. Lugares como Cascais, Peniche, Estoril, Matosinhos están todos ahí nomás. Luego hay ciudades bellísimas como Aveiro (como una Venecia portuguesa), Sintra, Coimbra. Al sur tenés Sagres, Lagos, el Algarve, Faro. Increíbles mares. Recordemos que de las coronas poderosas como Francia, España, Portugal e Inglaterra, los capos en los mares fueron siempre los portugueses, en ellos se origina el descubrimiento de América de alguna manera.

Segunda gira

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"Esta es la segunda gira, me vine tres meses y medio. La gira pasada nos llevó ocho meses casi.

"Y Europa está caro, acá también hubo inflación. La primera vez vinimos antes del confinamiento, y la diferencia se nota mucho. La gente de aquí te dice lo mismo y lo sienten en los sueldos y sobre todo en los alquileres.

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"Luego del Covid y con una vaga y triste excusa de la guerra, se disparó.

"Bueno. Con Noe y Nico tocamos. Ellos se fueron a pasear en auto con sus respectivas parejas a lugares que están a 200 ó 300 kilómetros, vinieron veinte días, así que se reparten entre tocadas y visitas. 

"Pasaron con familiares en Galicia las navidades. 

"Yo tuve además mis trabajos como solista, y con el violero de tango con quien nos fuimos al sur. Ahora regresé. 

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"A mí me tocó trabajar 24 y 25. Toqué para una congregación de gente, una mesa larga. Cincuenta personas, de todo el mundo. Seattle, New York, Bangladesh, etcétera. Todos, por algún motivo, estábamos solos pasando las fiestas. Y fue como una big family. 

"Hemos perdido (o ganado) decenas de historias de Instagram por no tener. Sí contamos con material audiovisual y discos para ligar trabajos, claro. Y hermosos.

Les decimos que somos old school (vieja escuela) y a ellos les cae muy bien, que lo principal es la música, y ya. Nosotros servidores.

"Vaya a saber dónde están las historias, pero mejor así, que sigan su propio curso. 

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"No me puedo acostumbrar todavía a sacar fotos. Debo tener cuatro. Saco fotos ¿sabés a qué? a la vista que tengo en cada lugar donde estoy durmiendo, para que después, con una simple pasada, me recuerde, cómo y dónde empezaba cada día. Una memoria fotográfica.

Anécdotas de color

"Atendeme estos datos divertidos si gustás. Quedaron en el tintero siempre. Una crónica de viejas andanzas. 

"Con mi compa Mati, el guitarrista, el viaje pasado, trabajando en un bolo fijo en Madrid, le fuimos a tocar unos tangos a Duhalde a la mesa, a pedido de él. Estaba con su asesor, había ido a dar clases a la facultad. Eso fue en El Espejo, tocamos varios meses ahí. Un Tortoni madrileño. Hermoso. Piano media cola antiguo, todo.

"Los dueños estaban impresionados, porque había un ex presidente de la Nación. Al fin y al cabo, el cabezón fue bueno. Nos dio cátedra de política esa tarde noche, en esa mesa. 

"Por cuestiones del trote mismo, perdimos la tarjeta personal del cabezón, nunca más.

"En paseo Recoletos. Nos hicieron nota para la tele esa vez.

"Dormimos una semana con balcón al mítico Moulin Rouge, en Montmartre, a tres cuadras del Sagrado Corazón, en París. Porque esa vez, alquilamos una camioneta Berlingo, nuevita, e hicimos como cinco mil kilómetros ida y vuelta, desde Madrid hasta el norte de Francia, de la mano de otra gran persona, manager y conocedor del mundo como nadie, Yamil.

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"En la camioneta cargamos todo. Equipos, instrumentos, todo. Nos tomó un mes, o creo que veinticinco días.

"Y en el medio, todos los lugares. Me acuerdo, mirá: País Vasco, Donostia (San Sebastián). Irún (último lugarcito vasco antes de cruzar la frontera), San Juan de Luz, Biarritz, Donzenac (un pueblito de castillos que bajamos para tomar un café con leche), Limoge, y más. Hasta llegar a Toulouse. Ahí nos quedamos. Mientras tanto uno va durmiendo en los hoteles que aparecen en la ruta. Dice el precio de la noche en un cartel grande. Todo electrónico, no hay conserje. 

"Sí, tenemos foto en San Sebastián, donde nos quedamos como diez días. Vivíamos a la vuelta del hotel María Cristina, donde se hace el festival de cine.

"En Toulouse conocimos a Valeria, una artista loquísima y muy buena, de familia, y bailarina de tango. ¿Sabés dónde tocamos? En un bar frente al río, en una galería de arte y en un circo. El domingo se hizo una milonga en el circo del Lido. Increíble entonar Vieja Viola, Sur, ahí, con el compa. De eso sí hay foto y creo que video.

"O como cuando le tocamos unos tanguitos a Juanita Viale. Pensaba antes de conocerla que no era tan bonita. Error. 

"Ella nos estaba escuchando a nosotros, vale decir, sentada sola en una mesa en el barrio de Malasaña, tomando una copa de vino, y se cruzaron las miradas. 

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"Nos contó que había ido a hacer como relaciones públicas al festival conocidísimo de cine de San Sebastián.

"No tengo foto de la torre Eiffel. Me acuerdo que nos fuimos a la mierda, porque había mucha gente sacando fotos. Hay una foto de mierda, pero no sé dónde está.

"Una vez, caminando sólo por París, veo una señora fumando en una ventana. La señora miraba porque yo miraba hacia arriba, hacia su propio departamento. La señora no se percataba que yo miraba la placa incrustada en el departamento de al lado. ¿Sabés qué decía? Que ahí había vivido Debussy, el mismísimo, cuando muchos años atrás había ido a triunfar y a mostrarse. El compositor de Claro de Luna.

"O como cuando fuimos contratados para dar una serenata en un Banco (no digo el nombre por lo siguiente). Era una serenata secreta a una argentina que vive y trabaja en Madrid. Fuimos con la mentira de que íbamos a sacar un crédito (menos pinta de sacar un crédito). Y cuando ella se fue a chequear unos papeles adentro, al volver, se encontró con nosotros y el tango Volver.

"Esta señora que nos contrató hoy es amiga y prontito voy a su casa en Puerta de Toledo". 

"Mirá vos cómo sigue"

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"Al regresar a Argentina, después de tanto traqueteo, me encuentro con un micrófono cortado, son muy buenos y muy delicaditos. 

"La marca Akg había dejado de entrar en ese momento, así que mi amiga del Banco tuvo la gentileza de comprarme uno y enviarlo.

"Ya de por sí era caro, y si no buscás la forma, el envío sale el triple. 

"Así que me ofreció la ayuda de un cliente argentino del Banco que volvía en avión pronto.

Un día, ese paquete llegó. Yo había visto los datos, pero me pareció mucha coincidencia. 

Yo tenía que comunicarme con un estudio de abogados de Capital, Boyacá y otra.

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¿Sabés qué decía la cajita de telgopor que llegó? Raúl Eugenio Zaffaroni. Con la admiración que se le tiene como profe, me lo había traído en avión. Mi amiga me había compartido su nombre, pero por respeto a la privacidad, no pregunté mucho. Aún conservo la cajita de telgopor, con su dirección y la mía.

"Otra Navidad la pasamos en Granada. Un mes nos quedamos en casa de un bailarín de tango, croata. Vuk. Gran persona. Nos conocimos en la Milonga de Tato, un argentino que hace años vive ahí. 

"Ese veinticuatro a la noche, estábamos solos en el mirador de San Nicolás, tomando un vino. Era la hora de cenar, y toda la ciudad estaba comiendo con sus queridos. 

Nuestro paisaje era La Alhambra, el de los moros. Sacamos los instrumentos y nos pusimos a tocar unos tanguitos. De pronto, apareció, en la luz de la noche, una parejita de enamorados bailando tango. Y se completó el cuadro.

"Una de esas tantas noches, estábamos perdidos en el Albaicín, un barrio gitano, de Granada, que queda muy arriba, es muy oscuro. Hemos visto culturas haciendo rituales con velas, todo muy tenebroso. Tenés que escalar con arnés casi o ir con rodillas electrónicas. 

"Una noche, por ese barrio gitano, donde también tocamos en Savira (un tablao flamenco que estaba más abajo) caímos como a las tres de la madrugada a un barcito lúgubre que estaba muy arriba. Lo único abierto. Charlamos. Cuando le muestro el bandoneón al señor, al dueño, y le toco un tema, me contó que ahí había estado hacía muchos años, a la madrugada, y con el bandoneón también, mi Dios. El querido negro Juárez, el gordo Rubén. 

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Por eso, antes de venirme esta segunda vez, me fui a tocar de recalada, a Sanata, en Capital Federal, y pedí subir al escenario para tocar en esas tablas, a donde siempre iba el negro cuando no tenía show y podía tocar con los amigos, hasta las diez de la mañana. La recalada, cuando pinta en serio, se hace en las mesas. Es una tradición. No es un show, es mejor. En unas publicaciones anteriores está la foto de Sanata cuando fui a ver a Mari cantar.

"Bueno. Las historias siguen. Pero basta. Eso es la gira. Como la gira que hacían los negros del jazz, del blues, las orquestas, la gente del teatro, del circo. On the road, en el camino. La verdadera. A partir de trabajos, ir viviendo en cada lugar, veinte días, un mes, lo que sea, y seguir camino. Y eso va generando vínculos y trabajos que quedan para siempre. 

"El trabajo sucio ya está hecho. Ahora puedo venir las veces que quiera, el tiempo que quiera. 

"Te digo que España, Francia y Portugal están recontra andados.

"Para mí, el tiempo fuera de casa, de los queridos, de este modo, es eterno. Tres o cuatro meses, se me hace larguísimo. Pasan tantas cosas. Créanme que las historias siguen, hay muchas más".

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