“Juanito” será ordenado hoy diácono transitorio
DE LA REDACCION. Hoy, en una misa que se celebrará a las 16:00 en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, el joven Juan Edgardo Cabrera, conocido como “Juanito” será ordenado diácono transitorio, última instancia antes de ser consagrado sacerdote.
Luego de muchos años de estudio, transcurridos en el seminario menor y mayor, “Juanito” recibirá de manos del exobispo de la Diócesis de San Nicolás y actual arzobispo emérito de Paraná, Mario Maulión, el diaconado.
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Siempre “Juanito”
Aquel niño que escoltaba con ojos llenos de admiración al recordado padre Gastón, ese chico que desde pequeño lució su alba blanca como monaguillo y luego seminarista, es hoy un hombre de 31 años que transitó –no sin dificultad- los largos años de formación que hoy lo ubican en las puertas del orden sagrado. Imbuido de una profunda alegría, “Juanito” dialogó con LA OPINION. “A partir de hoy, por imposición de manos de Mario Maulión, en reemplazo de Héctor Cardelli nuestro obispo que sufrió el corte del tendón de Aquiles, seré ordenado diácono”, dijo emocionado.
“La palabra diácono significa servidor y es aquel que está autorizado para casar, bautizar, bendecir”, explicó “Juanito”.
“Me siento tranquilo, hace muchos años que vengo esperando esto y tengo mayor responsabilidad de servir. Como diácono transitorio no voy a ser más importante, seguiré siendo ‘Juanito’ y emprenderé la preparación para el sacerdocio que vendrá después de unos meses de acuerdo con lo informado por el Código de Derecho Canónico”, confió.
Vocación
Según lo expuesto por el joven, hubo dos grandes referentes sacerdotales que marcaron su vocación: “El padre Gastón Romanello, de quien me siento hijo menor, y el padre Marciano Alba. El modo de ser, la entrega, la disponibilidad, el carisma, la alegría… ambos dejaron todo, hasta su patria por venir a compartir la fe, y yo quiero ser ese servidor porque el hambre se sacia con pan pero la gente hoy necesita esperanza, una palabra de fe, consuelo y alivio para sus corazones y es eso lo que espero poder brindar.”
Inicios en la fe
En cuanto a sus inicios en la fe y el posterior llamado a la vida sacerdotal, “Juanito” expresó que “siempre, desde pequeño” fue formado en la fe. A diferencia de la mayoría de los niños, él jugaba a ser cura. “Mis abuelos, Zulma Arballo y Vicente Vega, fueron dos personas que trabajaron comprometidamente por el barrio Vicente López, fueron los presidentes de la comisión que se formó para levantar la actual Capilla Santa Rita y junto a mi mamá y mis tíos, yo empecé a transitar el camino de la fe; fui monaguillo, los años de catequesis los hice en La Merced y a medida que fui creciendo mi trabajo fue más comprometido para con Dios y la Iglesia”.
También a diferencia de la mayoría, por el temprano descubrimiento de su vocación, “Juanito” comenzó su educación formal para el sacerdocio en la adolescencia. “A los 14 años ingresé al seminario menor, y si bien en realidad debí haberme recibido a los 23 años, Dios me demostró que sus tiempos no son los mismos que los míos. Cursé mis estudios rápidamente, por diferentes motivos nada salió como lo había planificado pero yo nunca dejé de sentir esta vocación. Cuando no me ordenaron me volví a Pergamino, desempeñé en diferentes labores y me di cuenta de que no era que Dios no quería para mí el sacerdocio sino que había que ser paciente y esperar. Con este diaconado, Dios me recompensó dado que yo nunca pensé en volver a La Merced, a San Nicolás. Cómo serán las cosas de Dios que Maulión, me ordenará diácono y fue él quien me presentó al seminario”, comentó acerca del camino que lo trajo hasta hoy.
Misión en casa
Si bien los pastores están a expensas de la decisión de la jerarquía eclesiástica en cuanto a su destino laboral, pudiendo ser éste un remoto confín, “Juanito” ha sido informado que su pastoral continuará en la Parroquia de la Merced. “Es una gran alegría en mí porque es la parroquia en la que di mis primeros pasos en la fe”, confesó.
Una de las citas bíblicas que marca el rumbo del diaconado de “Juanito”, que él incluyó como lema de la ceremonia es la que expresa la Virgen María a los servidores en el episodio de las Bodas de Caná, cuando Jesús realiza su primer milagro: “Hagan lo que él les diga”. “Quiero ser yo un servidor que recibe ese mensaje para hacer lo que Jesús me dice”, afirmó el entrevistado. Al mismo tiempo añadió: “Espero que la llegada de Bergoglio al Papado sea una clara evidencia de la conversión de muchas personas. Ojalá que su comportamiento humilde nos haga servidores. Yo pretendo que el ministerio diaconal no sea para mí sólo una condecoración sino que sea motivo de trabajo para servir a la Iglesia y a la sociedad toda, una labor comprometida que refleje a Dios. Por eso en vísperas del diaconado espero poder ser un compañero de camino, ser oreja, hombro y otorgar palabras de aliento a quienes lo necesiten, espero ser consuelo y presentar a Jesús con sencillez y humildad a quienes así lo requieran”.
Crescencia
Es importante destacar que hoy, como todos los 20 de cada mes, se recordará a la beata María Crescencia Pérez. En esta oportunidad excepcionalmente y debido a la ordenación de ‘Juanito’, no se oficiarán misas en la capilla del Colegio del Huerto sino que los feligreses que quieran honrar a la beata podrán hacerlo en la celebración de las 16:00 de la Parroquia de la Merced.














