Hoy los pergaminenses queremos sentir representadas nuestras expectativas y necesidades
Esta mañana se realizará la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante, con un discurso del intendente comunal. Esta es la cuestión de forma, lo que marca la normativa pero, visto así, viene lo importante: las expectativas, esperanzas y necesidades de los vecinos para este 2016. Los que hemos votado, a esta administración o a otras posibilidades, pero estamos allí, esperando que nos hagan propuestas superadoras y, sobre todo, que las lleven adelante.
Ver crecer a Pergamino, logrando un mayor bienestar para todos y cada uno es la aspiración: unos necesitarán agua potable, otros cordón cuneta, otros (que ya tienen todo lo elemental) pretenderán el embellecimiento de la ciudad. Y todos pretendemos, en cualquier sector que vivamos, calles sanas, limpias, iluminadas, barrios seguros. No es nada del otro mundo, sin embargo comprendemos que, la nuestra, ya es una ciudad de más porte, por tanto la tarea es más compleja. Y los funcionarios y los concejales deben estar cada vez más preparados para la tarea encomendada.
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En este sentido, a medida que la ciudad fue creciendo y teniendo mayores necesidades, también han ido creciendo las exigencias vecinales. Porque en definitiva Pergamino es nuestra casa grande, la que tenemos y queremos por lo que aun cuando a veces somos descuidados (lo que debemos corregir), necesitamos funcionarios dedicados y concejales comprometidos.
El intendente, en la mañana de hoy trazará el curso de acción concreto para este 2016 y, siendo un dirigente novato en la política, las expectativas se centran en la posibilidad de un aire nuevo en la administración municipal. Javier Martínez no es un político profesional, al menos ahora, y esperamos con interés sopesar las ideas que expresará a los pergaminenses como promesas, ya no de campaña sino de cumplimiento efectivo.
Del mismo modo la mayoría de los funcionarios son nuevos en la tarea de administrar la ciudad, pero otros tienen experiencia y esta mixtura puede dar un interesante resultado. Sangre nueva con quienes conocen los vericuetos del Palacio Comunal, siempre y cuando los vicios de los segundos no sean incorporados por los primeros. Y en tanto todos entiendan que están de paso y que su única misión es dejar un Municipio mejor que el encontraron.
Tenemos expectativas también en cuanto a los compromisos que ha logrado Martínez de parte del nivel provincial para hacer obras en Pergamino, que esperemos lleguen y esos fondos se apliquen de modo cuidado y preciso a fin de sacar el mejor provecho en cada caso.
El Concejo Deliberante es un capítulo aparte en esta nueva etapa que se inició en Pergamino en diciembre. Porque de acuerdo al sistema proporcional de recambio de bancas, de 20, 10 se renuevan cada dos años. De modo que, necesariamente, siempre hay experimentados y novatos conviviendo.
La problemática, en este caso, es que como el cuerpo deliberativo es una caja de resonancia de todos los partidos con representación política, es allí donde se enfrentan las distintas miradas sobre cada tema ciudadano. Y eso es más que saludable. El problema es que también allí se enarbolan banderas políticas en pos de objetivos personales o partidarios, lo que a veces aleja a nuestros ediles del eje fundamental de su razón de ocupar la banca, que no es otro que el bien común pura y exclusivamente de los pergaminenses. Para otras cuestiones que nos aúnan como bonaerenses o argentinos están las legislaturas provincial y nacional. Si bien en los altos del Palacio es normal que se den el debate y la discusión, lo que más les cuesta a nuestros concejales es el consenso. Cosa que no debería ser tan difícil puesto que todos son vecinos que conviven con la misma realidad. Esto es una suerte de defecto profesional del político, porque se apoya propuestas por acuerdos ya fijos y se niega por posturas también fijas. De este modo, en los últimos años se ha acentuado la falta de consensos en base a la distribución partidaria de las bancas. No está mal en la medida que se trate de una cuestión de ideas opuestas para un mismo proyecto, pero se transforma en estéril cuando lo que sucede, en realidad, es que se apoya o se niega por simple obediencia partidaria. Porque esta actitud hace naufragar el diálogo en forma más o menos permanente. Lo sucedido en la Cámara de Diputados y de Senadores de la Nación respecto del pago a los fondos buitre es un buen ejemplo de que se ha votado de acuerdo a la íntima convicción, como debe ser. Y esta situación terminó por cortar transversalmente los posicionamientos políticos.
Cuando en nuestro Concejo Deliberante, ante temas importantes para Pergamino, salgamos de 13 votos a 7, que es la divisoria entre oficialistas y aliados por un lado y opositores netos por otro, habremos avanzado un paso en nuestra madurez política. De lo contrario es como una película de suspenso, que ya hemos visto innumerables veces, y conocemos el final, para simplificar algo más profundo que es la independencia que cada concejal, que ha sido votado por la ciudadanía, tiene para apoyar lo que necesiten los vecinos, sea oficialista, opositor o aliado. Y negarse rotundamente a apoyar aquello que perjudique a la ciudad más allá de las camisetas políticas que cada uno tiene.
No es menos importante la tarea de control que tiene el cuerpo deliberativo para con el Departamento Ejecutivo; no son la voz de los vecinos solo en el recinto cuando dan un discurso o sientan una posición, sino que además deben dar seguimiento a obras, a propuestas. En definitiva, la tarea es cada vez más importante y habrá que estar a la altura de las circunstancias.
Deben tener en cuenta funcionarios y concejales que los vecinos estamos haciendo cada vez mayores esfuerzos para cumplir con las tasas municipales. Vivimos una etapa de dificultades económicas, con incrementos en los servicios y en combate contra una inflación persistente, de modo que sería deseable que acompañaran al ciudadano en este esfuerzo, mostrando austeridad, esfuerzo y consideración. Son tiempos económicamente difíciles y lo serán por un plazo más largo que aún no podemos precisar.
Las miradas de Pergamino están puestas hoy en el Concejo Deliberante en el discurso con que el intendente abrirá el año de sesiones. No defrauden.














