Hogares pobres y familias endeudadas
Más de la mitad de los hogares del país tiene dificultades para mantener sus consumos cotidianos y, por esa razón, la salida que encuentra es el endeudamiento para poder llegar a fin de mes. Así lo revela un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) con datos recolectados entre octubre y noviembre de 2022. El sondeo muestra, además, que más del 60% de los hogares de bajos ingresos en los que hay niños y en los que aumentó el endeudamiento son sostenidos por mujeres.
En junio de 2016, el economista Nicolás Dujovne (antes de ser designado titular del Ministerio de Economía de la Nación) aseguró en Brasil, en una conferencia de prensa organizada por la fundación Fernando Henrique Cardoso, que la Argentina tenía en ese momento "niveles de endeudamiento bajísimos tanto a nivel del gobierno, como a nivel de las empresas y a nivel de las familias". Según su explicación, esa situación se debía a la desconfianza que había generado el gobierno de Cristina Kirchner en los mercados internacionales lo que hizo que nadie quisiera prestar dinero al país. Siete años más tarde de aquella declaración, la situación es diametralmente opuesta: al enorme peso de la deuda con el Fondo Monetario Internacional se suma el drama de las familias que no llegan a fin de mes y que recurren al endeudamiento con tarjetas de créditos o préstamos como dolorosas estrategias de financiamiento.
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El estudio realizado por la Cepal, que se llevó a cabo con la colaboración del Ministerio de Economía de la Nación, realizó la Encuesta de Financiamientos y Medios de Pago, que indaga, justamente, las estrategias de financiamiento de los hogares, tanto las relacionadas con fuentes formales como informales, incluyendo en estas últimas los préstamos de familiares o amigos, el fiado en comercios, los préstamos de empleadores o prestamistas, entre otras. El trabajo, que se volcó en el documento "Primer informe sobre endeudamientos, géneros y cuidados en la Argentina", revela además que el problema muestra una clara feminización del endeudamiento, es decir, la mayoría de los hogares endeudados donde viven niños, niñas y adolescentes están a cargo de mujeres. De acuerdo con esta investigación, lo hogares utilizan las mencionadas fuentes de financiamiento no solo para aliviar su consumo de bienes de valor más elevado, sino también ante la inestabilidad o falta de ingresos como herramienta para sostener consumos cotidianos y básicos, muchos de ellos ligados a los cuidados, como la compra de medicamentos o alimentos. "La dificultad para acceder a financiamiento formal genera, en muchos casos, la necesidad de recurrir a diversas fuentes informales, que suelen tener un costo financiero mayor o redundar en formas de dependencia personal improcedentes, que generan situaciones de elevada vulnerabilidad financiera", destaca el documento y agrega: el sondeo muestra que esas situaciones se manifiestan, sobre todo, en los hogares con mayores demandas de cuidados bajo responsabilidad exclusiva de las mujeres.
Hay que decir también, por otra parte, que no son pocas las familias de clase media que experimentan un lento proceso de empobrecimiento que las coloca más lejos de las aspiraciones del techo propio, de los trabajos de calidad y de la posibilidad de asegurar a sus hijos el acceso a estudios superiores y un futuro mejor. Para algunos estudiosos de la historia argentina, ese deterioro comenzó en la década del 70 con las políticas económicas de la dictadura militar. Para otros, el país comenzó a alejarse del camino de la prosperidad muchos años antes y el problema, sostienen, debe atribuirse a una clase dirigente que, aun hoy, cree que puede haber desarrollo y crecimiento a expensas de amplios sectores de la población. Lo que llama la atención es que ninguna de las figuras que aspiran a ocupar cargos relevantes en el próximo período democrático hace referencia al problema del endeudamiento de las familias. Salvando las distancias, se puede citar el anuncio que hizo el actual gobierno de Brasil confirmando que pondrá en marcha un programa para desendeudar a unos 80 millones de personas que adquirieron préstamos durante la gestión de Bolsonaro.
Para finalizar y como señala el informe de la Cepal, hay una cuestión que no se puede soslayar: la dificultad para acceder a financiamiento formal genera, en muchos casos, la necesidad de recurrir a diversas fuentes informales, que suelen tener un costo financiero mayor o redundar en formas de dependencia personal, que generan situaciones de elevada vulnerabilidad financiera.










