Francos minimizó la derrota libertaria en Corrientes. Preocupación por las elecciones de septiembre
La derrota en Corrientes y una advertencia velada: El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó este lunes restarle importancia al magro desempeño de La Libertad Avanza en las elecciones provinciales de Corrientes, donde el oficialismo nacional terminó en cuarto lugar, detrás de la UCR, el peronismo y el sector de...

La derrota en Corrientes y una advertencia velada: El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó este lunes restarle importancia al magro desempeño de La Libertad Avanza en las elecciones provinciales de Corrientes, donde el oficialismo nacional terminó en cuarto lugar, detrás de la UCR, el peronismo y el sector de Ricardo Colombi.
En declaraciones a la prensa, Francos admitió que “era esperable”un mal resultado, dado que “eran cargos provinciales” y “no se contaba con fuerzas competitivas propias”.
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Sin embargo, su afirmación más significativa no fue esa. Lo que dejó entrever el ministro coordinador fue un cambio de estrategia en marcha dentro del Gobierno, con un mensaje que no pasó desapercibido: “La elección de octubre va a ser diferente”. Una frase que, en clave electoral, suena más a advertencia que a proyección.
Septiembre, el mes incómodo para Milei
Lo que quedó claro después del domingo es que la Casa Rosada empieza a despegarse anticipadamente del resultado que se avecina en las elecciones provinciales y municipales del 7 de septiembre en Buenos Aires.
Aunque no hay un reconocimiento explícito, en el entorno libertario ya dan por perdidas la mayoría de las ocho secciones electorales bonaerenses. Incluso en la Primera Sección —históricamente disputada— el panorama es adverso, y la Tercera sigue dominada por el kirchnerismo.
La estrategia del oficialismo ahora parece orientarse a contener el daño y diferenciar lo que ocurra en septiembre (cuando se votan legisladores provinciales y concejales) de la elección nacional de octubre, donde se renovarán diputados nacionales.
Nuevas fuerzas alteran el mapa seccional
Más allá de la debilidad estructural de La Libertad Avanza en la provincia, el oficialismo enfrenta un nuevo desafío: la emergencia de espacios regionales con base radical que rompen el esquema de polarización.
En la Segunda Sección, irrumpió con fuerza el espacio Hechos, con base en San Nicolás y Pergamino, dos distritos de peso. En la Cuarta, es Somos quien encabeza la novedad, con una construcción territorial prolija y el respaldo de dirigentes de origen radical.
Ese tipo de propuestas dividen aguas en un terreno donde hasta hace poco solo compitieron Unión por la Patria y Juntos por el Cambio, hoy en proceso de reconfiguración. La pelea es entre tres fuerzas en varias secciones, y el oficialismo nacional se le complica entrar al podio en algunas de ellas. Se subestimó el federalismo o localismo de muchas ciudades del interior.
Las pocas islas de optimismo
Donde aún se espera una victoria es en la Quinta Sección, gracias al peso específico del intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro, quien competiría con serias chances de imponerse. La Sexta, Séptima y Octava Sección, en cambio, parecen ya estar fuera del alcance del oficialismo libertario.
Lo que muestra el mapa, más allá de la frialdad de los números, es que Karina Milei —más allá del poder formal del presidente— es la principal estratega política del Gobierno, y que sus decisiones están ahora bajo una lupa cada vez más crítica.














