Estados Unidos se retira de Siria, ¿error estratégico?
Estados Unidos comenzó a retirar a todas sus tropas desplegadas en Siria, en un traslado que se prevé estará completo en 24 horas para personal del Departamento de Estado y 100 días para los soldados. Lo informaron fuentes del Pentágono, en una decisión confirmada por un tuit del presidente Donald Trump, por eso no debiera sorprendernos, dado que el mandatario tiene una personalidad difícil de interpretar.
Hemos derrotado al Estado Islámico en Siria, mi única razón para estar allí durante la Presidencia Trump, decretó el mandatario este miércoles. Evidentemente el presidente de los Estados Unidos no hace un análisis de la geopolítica y las consecuencias que esta decisión puede acarrear en un sector del mundo que sigue siendo un polvorín. Además de ser demasiado optimista sobre el supuesto logro de reducir al Isis.
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De acuerdo con la cadena CNN, el propio Trump tomó la decisión de efectuar una retirada completa y rápida de las 2.000 tropas estadounidenses que lideran desde 2014 una coalición internacional contra el terrorismo yihadista. La decisión fue una de las promesas de campaña de Trump, quien criticó el alto costo del despliegue y el peligro de las misiones en Oriente Medio.
En septiembre, el presidente había adelantado su intención. Quiero traer a nuestras tropas a casa. Quiero comenzar a reconstruir nuestra nación, declaró apelando al costado más sensible del asunto desde el punto de vista social. Pero lo que estaba dejando claro era que su prioridad era la lucha contra el yihadismo y no traccionar la salida del dictador sirio, Bashar al Asad.
Es cierto que enorme el retroceso de los yihadistas, muchos de los cuales han escapado a países como Irak y Afganistán, pero ello en nada puede asemejarse a una extinción de esta feroz fuerza clandestina. De hecho este miércoles el Observatorio Sirio de Derechos Humanos reportó que el Estado Islámico (EI) ha ejecutado en los últimos dos meses a cerca de 700 prisioneros en el este de Siria. Ello a pesar de que, según el Pentágono, actualmente el Isis solo controla apenas el 1 por ciento del territorio que una vez dominaba en Siria. Como se ve, la ferocidad no guarda relación alguna con la ocupación territorial por lo que difícilmente un repliegue en Siria pueda significar que el Isis fue derrotado.
Después medio millón de muertos, la guerra civil siria sigue siendo un polvorín, con múltiples frentes abiertos, y un adiós de Washington deja varios interrogantes.
En principio podría implicar una profundización del avance turco, que había frenado sus operaciones contra las Fuerzas de Defensa Sirias, aliadas de EE.UU., como una extensión de las milicias kurdas, enemigas de Ankara. Así, la presencia norteamericana significaba un factor de estabilidad en el Kurdistan. ¿Ahora qué irá a suceder con este sector que queda indefenso?
No obstante amplios sectores del gobierno se han manifestado sorprendidos y en contra de la decisión de Trump, otros ven este repliegue como una crónica anunciada. Concretamente, quienes se oponen a la medida dentro del propio Pentágono temen un rebrote terrorista y una mayor influencia iraní en la zona. No creen que la derrota de un califato territorial sea el fin de nada.
Si bien es cierto que la coalición internacional contribuyó a reducir el poderío militar de los yihadistas, la realidad es que los terroristas fueron aplastados más que nada por los operativos realizados en forma conjunta por la aviación rusa, las tropas sirias rearmadas por Moscú, y los miles de combatientes que proveyó Irán para respaldar el régimen de Bashar al Assad.
Y es parte del análisis que en los últimos meses Moscú venía reclamando el retiro de las tropas estadounidenses, argumentando que el régimen sirio ya tenía el control de casi todo su territorio. Este paso dado por el gobierno de Trump convalida de alguna manera su aceptación de que Assad continúe en el poder, algo que hasta hace poco rechazaba. Al fin se trata de un dictador sangriento. Rusia ¿se retira de la zona o se queda a reinar en Oriente Medio?
El interrogante tiene una respuesta en Charles Lister, investigador principal del Middle East Institute de Washington, estimó que la decisión de Trump revela una visión extraordinariamente cortoplacista e ingenua. Esta medida va a parecer más como una retirada que una victoria y es otra evidencia de la peligrosa imprevisibilidad del presidente estadounidense.
Trump ya había expresado su escepticismo sobre la presencia en Siria y en marzo afirmó que quería traer las tropas de vuelta rápidamente. Sin embargo, sus asesores y aliados internacionales le advirtieron las implicancias que tendría una retirada precipitada. Esto hizo que la misión se extendiera, pero solo hasta ahora.
En el Pentágono son más cautos que el presidente y sostienen que la coalición ha liberado el territorio en manos del Isis, pero la campaña contra el Isis no ha acabado y fuentes de Defensa informaron en distintos medios de que la decisión ya estaba tomada aunque los bombardeos contra el Estado Islámico continuarían.
La diferencia de matices refleja la división que existe en la administración Trump. Mientras varios halcones republicanos en el Congreso, como Marco Rubio o Lindsey Graham lo calificaron de error colosal, altos cargos del Pentágono temen que una retirada de las tropas sirva para que Irán y Rusia ganen influencia en la zona y que aliente el rebrote del Isis, ya que, si bien el califato fundado por Abubaker al Bagdadi ha sido derrotado, miles de yihadistas permanecen en el desierto fronterizo entre Siria e Irak. Además, la retirada estadounidense deja en peligro a las milicias kurdas, socias del Ejército estadounidense y las milicias árabes en esta contienda a través de la alianza (Fuerzas Democráticas Sirias).
Habrá quienes a la distancia geográfica e ideológica del asunto y de Estados Unidos, respectivamente, celebren esta retirada de tropas norteamericanas, hasta con una sonrisa por lo que verían como una derrota del imperialismo. Pero habrá que ver si la salida de la única potencia que contrapesa a Rusia no genera una escalada mayor de la violencia y el terrorismo en la zona y a escala mundial.












