En la provincia Scioli y Massa consensuaron el Presupuesto
El estilo tan distinto que tiene el gobernador Daniel Scioli, más dialoguista y consensual, respecto del kirchnerismo ortodoxo, poco afecto a los acuerdos con la oposición, permitió que se destrabara el presupuesto 2014 de la provincia más importante de la Argentina: Buenos Aires.
Precisamente, luego de un acuerdo cerrado entre Daniel Scioli y Sergio Massa, la Legislatura bonaerense sancionó el jueves el presupuesto y la ley impositiva para 2014. Lo que también demuestra que la oposición en la provincia es consciente de la realidad, de las necesidades bonaerenses pero, sobre todo, no es obstructiva, con diálogo se llega a acuerdos.
Las mas leidas de Importados
Argentino, Alem, Pinzón y Gimnasia, en la última parte de la pretemporada
Detuvieron a un joven tras el robo a un supermercado chino del barrio Centenario
Carlos Castagneto visitó nuestra ciudad y otorgó importantes beneficios económicos
Revocaron el arresto domiciliario de un joven imputado en un homicidio
Nos vamos a Sportivo Belgrano con todo bien
Ambos convinieron en que no habrá suba de impuestos, lo que es una muy buena noticia para los bonaerenses, pero el Gobierno tomará más deuda para cubrir gastos. De lo contrario los números no cierran.
Scioli, que habló personalmente con Massa para destrabar la votación positiva, dijo que el diálogo fue amplio e incluyó a todos los sectores políticos. Para dar muestra de ello, el Senado aprobó el pliego de designación del fiscal de Estado, Hernán Gómez, allegado a la UCR. También aprobó el nombramiento de Dámaso Larraburu, del Frente Renovador, en el directorio del Banco Provincia.
La aprobación del presupuesto contiene la inclusión de una partida de 1.035 millones de pesos para seguridad, la suspensión del alza en el impuesto inmobiliario y varios cargos como fuerza opositora en institutos descentralizados.
Estas pautas sirvieron para el acuerdo, pero la ministra de Economía, Silvina Batakis, dijo que en febrero o marzo van a insistir con la actualización del impuesto inmobiliario. Es sabido que la provincia de Buenos Aires es deficitaria, prácticamente desde que en 1984 le quitaran puntos de coparticipación que jamás fueron devueltos hasta la fecha.
El presupuesto fue aprobado en general por todos los bloques, menos la Coalición Cívica y Unidad Popular. Se prevén gastos por 180.000 millones de pesos y no se incluyen aumentos para el medio millón de empleados estatales. Esta compensación podría llegar luego de arduas negociaciones paritarias con los gremios.
Es un problema que el presupuesto no contemple los aumentos para los empleados públicos provinciales, porque es sabido el peso de la masa salarial en el global de gastos bonaerenses y esa cifra aún es un misterio.
“Cuando uno tiene la enorme responsabilidad de gobernar una provincia, tiene que ir buscando los consensos necesarios”, destacó Scioli. Y reveló que tras las elecciones comenzó “una ronda de conversaciones con los principales candidatos, como Néstor Pitrola, Margarita Stolbizer, Francisco de Narváez y, en el cierre, con Massa”.
El intendente de Tigre confirmó los términos del acuerdo: “En la medida en que el presupuesto elimine los aumentos al inmobiliario; que el endeudamiento especifique qué inversión irá a seguridad y a rutas del interior, y se reconozca esta nueva realidad política, que el Frente Renovador es la nueva primera minoría en la provincia, nosotros acompañamos”, dijo. E insistió: “Con más plata para seguridad y menos presión tributaria, nosotros tenemos la responsabilidad de elaborar propuestas que cambien el funcionamiento del presupuesto”.
La suba tributaria, prevista en un 18 por ciento para el impuesto inmobiliario urbano y rural, sólo se postergó unos meses, hasta comienzos de 2014.
“La idea de postergar el incremento surgió luego de que los diputados manifestaran su preocupación ante una nueva presión impositiva”, informó el presidente de la Cámara baja, Horacio González. Quedó plasmada, dijo, la posibilidad de trabajar “en un esquema de actualización permanente de los valores inmobiliarios, apuntando a las propiedades de mayor valor y a un impacto en las tasas que perciben los municipios”. Scioli preveía recaudar 900 millones de pesos por esta actualización en el valor de las propiedades.
La ley impositiva no prevé subas de impuestos para compensar esta merma en los ingresos. Para financiar los gastos, el oficialismo aumentó en 400 millones de pesos el endeudamiento, inicialmente previsto en 14.500 millones.
Otros partidos que votaron en general a favor del presupuesto y la ley impositiva, como la UCR, el Frente Amplio Progresista, el Pro-Peronismo e, incluso, el Frente Renovador se negaron a votar en particular los superpoderes cedidos a Scioli para redireccionar las partidas del gasto y del endeudamiento. La UCR y el FAP acompañaron el tratamiento en general y votaron en contra los artículos que “establecen facultades extraordinarias y le permiten al Gobierno provincial inmiscuirse en la autonomía municipal”.
La provincia ya tiene presupuesto antes del inicio de 2014 y eso permite un mejor ordenamiento y aprovechamiento de los fondos que cuando la norma se aprueba tardíamente. Esto es positivo para la provincia y, en consecuencia, también lo es para Pergamino.















