El sindicalismo unido reclamó contra los despidos y la inflación

Moyano varias veces en su discurso machacó con las respuestas que ya hubo para sectores como el agropecuario, con bajas de retenciones y giros de fondos, y pidió al Gobierno que haga lo mismo con los trabajadores, los jubilados y los más débiles de la sociedad. Estamos preparados para luchar hasta las últimas consecuencias dijo al finalizar su alocución.
Buenos Aires, (NA) - El movimiento sindical organizado, con la excepción de la CGT de Luis Barrionuevo, confluyó ayer por primera vez en una misma movilización que resultó multitudinaria en el centro porteño, donde reclamó al gobierno de Mauricio Macri por los despidos, la inflación y el impuesto a las Ganancias, al tiempo que advirtió que, de no haber una pronta respuesta, se profundizará el plan de lucha.
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El secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, fue el encargado de cerrar el acto sobre el escenario montado en plena Avenida Paseo Colón e Independencia, a metros del Monumento al Trabajador, acompañado por sus pares de la CGT kirchnerista, Antonio Caló; de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, y de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, que lo precedieron en el uso de la palabra.
Procurando no romper todos los puentes con la administración de Macri, tanto Moyano como Caló coincidieron en que la movilización no fue en contra de nadie sino a favor de los trabajadores, mientras que el camionero, a la vez, dijo que las centrales no son enemigas del Gobierno, sino de las políticas que implemente en contra de los trabajadores.
En vísperas del Día del Trabajo, Moyano le pidió al presidente que se asesore y no se deje llevar por los técnicos y concluyó su discurso con un mensaje directo al mandatario: Estamos preparados para luchar hasta las últimas consecuencias.
La nota la dio el líder de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, quien a último momento se ausentó del acto por la presencia de sectores kirchneristas en la marcha y evitó así la asistencia perfecta del movimiento sindical a la convocatoria.
Moyano se quejó de la inflación desbordante y de que el Gobierno se empecina en rechazar la ley antidespidos que se discute en el Congreso: Se empecinan en querernos hacernos creer que (la ley) es perjudicial para la economía, (pero) es perjudicial para los sectores que representan. El presidente debería asesorarse con aquellos que saben, apuntó el camionero.
A su vez, varias veces machacó con las respuestas que ya hubo para sectores como el agropecuario, con bajas de retenciones y giros de fondos, y pidió al Gobierno que haga lo mismo con los trabajadores, los jubilados y los sectores más débiles de la sociedad.
El Gobierno toma medidas para proteger a un sector en forma inmediata y tarda demasiado para proteger a los sectores laborales y de menores recursos. No tardan nada en determinar cómo se producen los aumentos, cómo le dan a otros sectores de la sociedad ventajas, pero para dar una respuesta a los trabajadores nunca tienen tiempo, lamentó el jefe sindical.
Moyano volvió a reclamar además por el impuesto a las Ganancias, al que tildó de perverso y se quejó porque en definitiva hoy pagan más trabajadores de los que pagaban en el gobierno anterior.
Venimos a reclamar cuáles son las medidas que el Gobierno ha tomado para detener la inflación desbordante, sostuvo Moyano, y advirtió: Yo le diría, Señor presidente, entienda que todo esto que está pasando no es un capricho de la dirigencia, es un plato de comida más en la mesa de los trabajadores. A lo mejor cree que exageramos porque nunca les habrá faltado un plato de comida.
A la vez, el dirigente camionero criticó que los funcionarios de turno toman decisiones como si fueran los salvadores de la Patria, cuando los únicos que pueden salvar a la Patria son los trabajadores.
Ley antidespidos
Previamente, Caló ratificó que la unidad de la CGT se dará el próximo 22 de agosto, cuando se elegirán las nuevas autoridades, al tiempo que resaltó que la defensa irrestricta de las centrales obreras es por los puestos de trabajo.
Si el Señor presidente veta esta ley (antidespidos), los trabajadores en su conjunto, los puestos de trabajo los van a salir a pelear en la calle, destacó el líder de la UOM.
El secretario general de la CGT que más cerca estuvo del kirchnerismo puntualizó: Este es un acto de defensa de los puestos de trabajo, por la suba indebida de la canasta familiar no podemos seguir adelante los trabajadores.
Micheli, en tanto, advirtió que habrá paro nacional si el Gobierno no escucha y veta la ley antidespidos, a la vez que señaló que la movilización no es contra nadie, sino en defensa propia.
Al abrir los discursos a metros de la escalinata de la Facultad de Ingeniería, Micheli señaló: Mucha tristeza sería que estuviésemos escondidos y no saliéramos a la calle frente a los despidos, la pobreza y la miseria que cobran nuestros viejos.
Todas la medidas de este Gobierno son para los grupos concentrados, indicó el dirigente de la CTA y añadió: No es cierto que el Gobierno tenga un plan para poder cambiar esto, el plan que tienen es que sigamos pagando los trabajadores la crisis.
Por su parte, Yasky planteó: Vamos a ir al Congreso para que se apruebe la ley antidespidos. Esperemos que Macri no se anime a vetarla. Que sepa que si veta la ley este acto va a ser una miniatura comparado con el que vamos a hacer.















