Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO CampoLO Sports
LO365
Opinión

El Santo Padre y su mayor desafío: reformar la curia romana

14 de febrero de 2015 a las 12:00 a. m.

El Santo Padre que ha venido a revolucionar positivamente nuestra Iglesia Católica, viene dando firmes pasos en todos los temas y hoy, a poco más de un año de papado, tiene una de las imágenes éticas más altas en todos los países del mundo. Católicos y no católicos lo admiran por su austeridad sincera, por su vocación hacia el que sufre y su voluntad de devolverle a la Iglesia de Roma el espacio que fue perdiendo frente a cristianismos alternativos. Sobre todo, como el mismo apunta, a manos de sacerdotes sin atributos para ser verdaderos pastores. Lo que ha obligado a muchos a alejarse de la fe o elegir otras iglesias que le ofrecían más cobijo.

Es argentino y jesuita, una combinación que le ha permitido ciertas rebeldías no exentas de gestos. Utiliza su misma cruz de cardenal, sus mismos zapatos, no hace gala de lujo alguno y vive en Santa Marta al lado del edificio vaticano. Ha llevado su sencillez a donde antes había cierta ostentación impropia.

Publicidad

Pero su desafío más grande, aunque no parezca, son los cambios puertas adentro de la Iglesia y el más difícil es la curia romana, un verdadero poder detrás del poder. Ningún Papa se animó a modificar este selecto grupo vaticano. Pero Francisco ha sido hecho para las empresas importantes. Aunque todavía no hay ningún borrador definitivo, sino una síntesis de las propuestas llegadas desde todo el mundo, la reforma de la curia romana puesta en marcha por el Santo Padre avanza. 

Y ya se habla del futuro nacimiento de dos nuevas súper congregaciones que absorberán a dicasterios ya existentes y una nueva oficina para la ecología. Es evidente que los sectores más conservadores de la Iglesia están en desacuerdo con cualquier tipo de modificación, pero por el momento hablan en voz baja, aunque dejan trascender de vez en cuanto su descontento. Son los que quieren que nada cambie. Pero el Papa está dispuesto a grandes modificaciones.

Publicidad

Los 165 cardenales de todo el mundo: menores y mayores de 80 años e incluso los nuevos que recibirán hoy el anillo y el birrete de manos del Papa; se reunieron en el Vaticano para ser informados y conversar sobre este tema crucial para el futuro de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana a la que pertenecemos la mayoría de los latinoamericanos, además de otras regiones del mundo, como es claro. 

En una conferencia de prensa, el padre Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede, trató de poner paños fríos y dijo que deben esperarse “tiempos largos para la finalización” de esta reforma. Es una manera de calmar los ánimos de los conservadores que aunque no sean mayoría quizá, están en lugares claves.

Publicidad

Al inaugurar el Aula del Sínodo esta reunión de cardenales llamada consistorio, el Papa recordó cuál es el objetivo de la reforma de la curia, que fue auspiciada por la mayoría de los cardenales en las reuniones que precedieron al cónclave pasado, en marzo de 2013.

Justamente para reflejar esa sinodalidad, que no significa otra cosa que “caminar juntos” y colegialidad, luego de la intervención del obispo Semeraro y otra del cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, coordinador del C-9, los cardenales que quisieron hacerlo, tomaron la palabra. “Hubo consideraciones de diversa naturaleza”, trascendió. Y podemos interpretar que algunos ponen objeciones porque temen a los cambios.

Publicidad

Y ya se van perfilando las modificaciones, el obispo Marcello Semeraro, secretario del llamado C-9 que es la comisión de nueve cardenales que asesora al Papa, ilustró las propuestas que se están estudiando para simplificar y racionalizar la curia romana, considerada ineficiente. Adelantó que se analiza la creación de dos nuevas grandes congregaciones que englobarán a diversos pontificios consejos del Vaticano ya existentes, que serían eliminados.

La primera nueva gran congregación abordará temas que tienen que ver con laicos y familia y agrupará el Pontificio Consejo de los laicos, el Pontificio Consejo de la Familia y la Academia para la Vida.

Publicidad

La segunda, cuestiones que hacen a la caridad y a la justicia. Y por lo tanto juntará al Pontificio Consejo Cor Unum, que se dedica a beneficencia, el Pontificio Consejo de Justicia y Paz, el Pontificio Consejo para la pastoral de los migrantes, el Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud. 

Como novedad este segundo grupo incluirá un nuevo sector para la salvaguardia del ambiente y temas de ecología humana y social, que estarán presentes en la encíclica ecológica que está terminando Francisco y que será presentada en los próximos meses. La Academia de Ciencias Sociales, cuyo titular es el obispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo, también podría estar en este ámbito. 

Por el momento y hasta que se aprueben, son propuestas pero no pasa  inadvertida la importancia de las reformas que el Papa pretende llevar adelante y que seguramente logrará, porque su vocación de cambio es muy firme y su voluntad de hierro.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...