El lunes celebrarán la fiesta de San Pío de Pietrelcina
DE LA REDACCION. Heredero espiritual de San Francisco de Asís, el padre Pío de Pietrelcina ha sido el primer sacerdote en llevar impreso sobre su cuerpo las señales de la crucifixión. El ya fue conocido en el mundo como el “Fraile” estigmatizado. El padre Pío, al que Dios donó particulares carismas, se empeñó con todas sus fuerzas por la salvación de las almas. Los muchos testimonios sobre su gran santidad de Fraile, llegan hasta nuestros días, acompañados por sentimientos de gratitud. Sus intercesiones providenciales cerca de Dios fueron para muchos hombres causa de sanación en el cuerpo y motivo de renacimiento en el espíritu.
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En Pergamino
El próximo lunes se celebrará la fiesta de este santo. En nuestra ciudad, San Pío es honrado los 23 de cada mes con una misa que se realiza en el acceso a General Gelly celebrada por los hermanos del Instituto Religioso Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, cuyo carisma es “Ser y enseñar a ser discípulos de Jesús”.
El objetivo de la institución, radicada en cercanías de nuestra ciudad hace más de seis años, es acompañar a Jesús en la evangelización, asumir la misión poética de San Juan Bautista proclamando la presencia viva de Jesús en la Eucaristía y denunciando al pecado.
Entre las actividades que lleva a cabo la institución se encuentran: dar testimonio de vida consagrada, evangelizar a los bautizados, promover el encuentro personal con Jesús Eucaristía. Asistir, promover y acompañar a las familias, jóvenes ancianos, enfermos, marginados y privados de la libertad y organizar y realizar retiros, jornadas de oración, evangelización y formación de evangelizadores.
En este sentido, los hermanos de la institución realizan en los pueblos de campaña, entre ellos El Socorro, Manuel Ocampo y Mariano Benítez; y en General Gelly correspondiente a la provincia de Santa Fe, misas de sanación y alabanza.
En la casa de San Pío de Pietrelcina, ubicada en el acceso a General Gelly, se oficia misa todos los 23. Los primeros sábados de mes la misa se traslada a Mariano Benítez, los primeros martes en la parroquia Nuestra Señora del Carmen en El Socorro y los 13 en la parroquia San Antonio ubicada en Manuel Ocampo. Todas las misas son a las 17:30.
San Pío
Los Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista informaron que, en el marco de la festividad a San Pío, mañana en la Casa de San Pío (entrada a General Gelly y ruta Nº 32) a las 16:00 habrá un encuentro de oración y alabanza, a las 17:00 misa por los jóvenes y a las 22:00 vigilia de oración. El domingo, a las 12:00, habrá almuerzo a la canasta y a las 15:00 será la misa de sanación. Para finalizar el lunes, a las 17:30, se celebrará misa de sanación.
En Luján
Por otra parte y en el marco de la misma festividad, un grupo de oración de la parroquia Nuestra Señora del Luján, Bolivia 250, informaron que hoy, mañana y el domingo, a las 18:00, se realizará adoración al Santísimo, a las 19:00 se oficiará misa. Por otra parte el lunes, a las 18:00, habrá adoración al Santísimo y a las 19:00 se celebrará misa con bendición de la medalla.
Historia
El padre Pío de Pietrelcina que se llamó Francesco Forgione, nació en Pietrelcina, en un pequeño pueblo de la provincia de Benevento, el 25 de mayo de 1887. Nació en una familia humilde donde el papá Grazio Forgione y la mamá María Giuseppa Di Nunzio ya tenían otros hijos. Desde la tierna edad Francesco experimentó en sí el deseo de consagrarse totalmente a Dios. El padre Pío, desde el 1892, cuando apenas tenía cinco años, ya vivió sus primeras experiencias carismáticas espirituales. Los éxtasis y las apariciones fueron tan frecuentes que al niño le pareció que eran absolutamente normales.
Con el transcurso del tiempo, pudo realizarse para Francesco lo que fue el más grande de sus sueños: consagrar totalmente la vida a Dios. El 6 de enero de 1903, a los dieciséis años, entró como clérigo en la orden de los Capuchinos. Fue ordenado sacerdote en la Catedral de Benevento, el 10 de agosto de 1910. Tuvo así inicio su vida sacerdotal que a causa de sus precarias condiciones de salud, se desarrollará primero en muchos conventos de la provincia de Benevento. Estuvo en varios conventos por motivo de salud, luego, a partir del 4 de septiembre de 1916, llegó al convento de San Giovanni Rotondo, sobre el Gárgano, dónde se quedó hasta el 23 de septiembre de 1968, día de su sentida muerte.
Fervor
En este largo período el padre Pío iniciaba sus días despertándose por la noche, muy antes del alba, se dedicaba a la oración con gran fervor aprovechando la soledad y silencio de la noche. Visitaba diariamente por largas horas a Jesús Sacramentado, preparándose para la Santa Misa, y de allí siempre sacó las fuerzas necesarias, para su gran labor para con las almas, al acercarlas a Dios en el Sacramento Santo de la Confesión, confesaba hasta 14 horas diarias, y así salvó muchas almas.
Uno de los acontecimientos que señaló intensamente la vida del Padre Pío fue lo que aconteció la mañana del 20 de septiembre de 1918, cuando, rogando delante del crucifijo del coro de la vieja iglesia pequeña, el padre Pío tuvo el maravilloso regalo de los estigmas. Los estigmas o las heridas fueron visibles y quedaron abiertas, frescas y sangrantes, por medio siglo. Este fenómeno extraordinario volvió a llamar, sobre el padre Pío la atención de los médicos, de los estudiosos, de los periodistas pero sobre todo de la gente común que, en el curso de muchas décadas fueron a San Giovanni Rotondo para encontrar al santo fraile.
















