El juego y la familia: pilares para la educación en los primeros años
No reemplaza a la familia, no sustituye afectos ni juzga modelos familiares ya constituidos sino que acompaña a las familias mostrando opciones, posibilitando la visión de diferentes perspectivas y favoreciendo la construcción de la identidad sujeto-niño como un ser único.
No hay en un jardín maternal actividades educativas que no impliquen acciones de cuidado y, a su vez, todas las actividades de cuidado connotan un valor educativo: las posibilidades de diálogo aunque éste no siempre sea con la palabra sino con el sostén y el seguimiento de la mirada, la expresión del rostro, el tono de voz que acompaña las acciones que realiza el maestro, las posturas considerando el valor de lo que se dice y de lo que no se dice, la participación de los niños en la vida cultural, el momento de la alimentación, los juegos, las actividades exploratorias, la transmisión de hábitos, la organización de horarios, de los espacios, de los materiales.
Las mas leidas de Importados
Impuestazo y devaluación: chau tecnología, seguridad y confort
Detuvieron a un joven tras el robo a un supermercado chino del barrio Centenario
Argentino, Alem, Pinzón y Gimnasia, en la última parte de la pretemporada
El Taller de Música Pergamino en Florentino
Carlos Castagneto visitó nuestra ciudad y otorgó importantes beneficios económicos
Aprender jugando
Los niños logran aprendizajes socialmente válidos a través del juego. El juego es patrimonio privilegiado de la infancia y uno de los derechos inalienables. Ofrece a los niños oportunidades para el desarrollo de las capacidades representativas, la imaginación, la comunicación, ampliando la capacidad de comprensión del mundo para constituirse en miembro de una sociedad y una cultura.
Una de las instituciones pioneras en nuestra ciudad que cubre con esta etapa de la enseñanza es el Jardín Maternal La Pata Renata, que trabaja con criaturas desde los 45 días hasta la cada vez más habitual “Salita de 2” años, que de manera extracurricular ofrecen incluso algunos jardines de infantes de la esfera pública.
“La Pata”, como es conocido y mencionado en Pergamino, tiene una trayectoria de 28 años de experiencia. Su directora María Ester Diguero, al igual que la coordinadora pedagógica de la institución Marina Cueto, son licenciadas en Educación Inicial, profesoras son especializadas en Jardín Maternal y de Nivel Pre Escolar.
Además, el equipo cuenta con la permanente ayuda de la psicóloga María Jimena Diguero, que se encarga de llevar a cabo las entrevistas iniciales junto a la docente a cargo.
La institución está ubicada en calle Rivadavia 1160. Cuenta con sala de bebés (de 45 días a 1 año), sala de Deambuladores (de 1 año a 2 años) y sala de 2 Años. Los ambientes son cómodos, amplios, bien iluminados, reuniendo las condiciones de higiene y seguridad necesarios.
Ofrece servicio de comedor opcional, con un menú semanal armado por una nutricionista.
Jardines autorizados
La Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (Dipregep) es el organismo máximo en cuanto a educación privada en la provincia de Buenos Aires.
Se encarga de supervisar las condiciones pedagógicas de las instituciones educativas privadas. Un jardín maternal autorizado y reconocido por la Dipregep asegura que ese establecimiento cumple con las condiciones de habitabilidad, seguridad e higiene necesarias para su funcionamiento y que posee personal docente con título habilitante cumpliendo con la normativa provincial vigente para ese nivel de enseñanza.
Garantiza un control que va más allá de lo que los padres pueden observar.
El Jardín Maternal La Pata Renata está autorizado y reconocido por la Dipregep y registrado con el número 6.352 en la Dirección General de Cultura y Educación.














