El Gobierno defendió el decreto sobre las Fuerzas Armadas

De ninguna manera harán seguridad interior, aseguró Marcos Peña y a la vez rechazó críticas de la oposición y de organismos de derechos humanos. A su vez, estas organizaciones organizaron una marcha de protesta para mañana.
BUENOS AIRES, (NA) - El Gobierno defendió el decreto que modifica el rol de las Fuerzas Armadas y subrayó que “de ninguna manera” se dedicarán a hacer “seguridad interior”, al tiempo que instó a “sacar” a los miembros de las instituciones castrenses “del rincón” porque “no se los puede condenar eternamente” por la dictadura militar. “De ninguna manera se está planteando que las Fuerzas Armadas hagan seguridad interior, que está prohibido por ley”, sostuvo el jefe de Gabinete, Marcos Peña. En declaraciones a la prensa tras la reunión de Gabinete en Casa Rosada, el ministro coordinador rechazó las críticas de la oposición y de organismos de derechos humanos respecto de las modificaciones introducidas por el Decreto 683/2018 publicado en el Boletín Oficial. “Es un disparate cualquier hipótesis que se plantea con esa visión conspirativa paranoica de que se quieren usar las fuerzas armadas para tareas de represión social. No tiene ningún fundamento”, manifestó el funcionario nacional, quien les pidió a los dirigentes opositores que “lean el decreto” y se quejó de que “muchos reaccionaron sin tener claridad de lo que estaban hablando”. Y agregó: “Hay que tener tranquilidad y responsabilidad, dar vuelta la página y darles tareas concretas a más de 70 mil personas sin agitar las cuestiones del pasado”. Por su parte, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, expresó que al Gobierno “no se le ocurrió jamás pensar en una hipótesis” de utilización de las Fuerzas Armadas en seguridad interior, ya que recordó que “ese es un problema de las fuerzas de seguridad”. “No está previsto que la presencia militar en las fronteras sustituya a la Gendarmería. Lo que está previsto en la frontera es evitar que grupos, fundamentalmente narcotráfico y terrorismo internacional, se asienten en territorio argentino”, aclaró. Y añadió: “Hay muchas poblaciones vulnerables en el norte del país. Vamos a trabajar sobre esas poblaciones y la consigna es tratar de evitar que grupos de esta naturaleza se asienten en territorio argentino”. En el mismo sentido se expresó su par de Seguridad, Patricia Bullrich, que subrayó que “no va a haber ningún militar en ninguna calle de ninguna ciudad del país”. “Es hora de sacar a las Fuerzas Armadas del rincón. Tienen una culpabilidad eterna y se las ha estigmatizado. Lo que hace el presidente (Mauricio Macri) es decir así como todos entramos en la democracia, lo mismo tenemos que hacer con las Fuerzas. No podemos condenarlas eternamente” por las dictaduras militares, consideró la funcionaria nacional, que insistió en que “está absolutamente descartado que se utilicen (uniformados castrenses) para seguridad interior”. Al igual que Peña, la integrante del Gabinete también relativizó las críticas de la oposición y organismos de derechos humanos al decreto: “No tenemos que responder a lo que dicen los otros, sino responderle a la sociedad que las Fuerzas Armadas tienen un lugar en la Argentina”, agregó.
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Marcha de repudio
Organismos de Derechos Humanos convocaron a una marcha para mañana en repudio al decreto que establece la participación de las Fuerzas Armadas en cuestiones de “seguridad interior” para apoyar a las fuerzas de seguridad.
La cita, a la que también acudirán movimientos sociales y agrupaciones políticas, está pautada a las 17:00 frente al Ministerio de Defensa, en Paseo Colón y Alsina.
Al respecto, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dijo que espera que la manifestación tenga un nivel de convocatoria similar al que tuvo la marcha contra el fallo de la Corte Suprema que habilitaba el 2x1 para genocidas.
“No queremos la militarización de nuestro país. Miren lo que pasó en Brasil y México. No sé qué pretenden... ¿acallarnos?”, señaló.
A su entender, “esto es muy parecido a aquella doctrina del enemigo interno, la doctrina de la seguridad que era el enemigo interno y las fuerzas accionando contra esos enemigos que somos los argentinos”.
“Volvemos a correr el mismo riesgo de la represión. De hecho ya vemos que están dando los primeros manotazos en las manifestaciones al reprimir el derecho a peticionar, que es un derecho constitucional”, agregó.
En la misma línea, Nora Cortiñas sostuvo que la reforma impulsada por el Gobierno “hace peligrar la seguridad del pueblo” y que “las Fuerzas Armadas en la calle son una amenaza y un peligro”.
“Macri y el FMI han coincidido en programar esto que nos hace retroceder y hace peligrar la seguridad del pueblo. Este pueblo no es un pueblo que tenga que pasar hambre calladito la boca, no servimos para eso. Hay una resistencia a morir de hambre”, indicó.
La activista de derechos humanos aseguró que la decisión adoptada responde a “las órdenes del FMI” para “redondear este ajuste brutal que ya empezó”.
“Todo esto trae aún más hambre, malestar y deterioro. Repudiamos completamente que volvamos atrás en hechos en los que este país estaba avanzando para el bienestar del pueblo”, dijo Cortiñas, que calificó de “error” que la marcha de mañana se haga frente a la cartera de Defensa y no en Plaza de Mayo.
“Desde luego que van a haber protestas, ¿o nos vamos a morir de hambre y callados la boca? No, vamos a tener que protestar”, desafió.
Por su parte, la dirigente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora Taty Almeida tildó de “aberrante” la decisión del Gobierno de utilizar Fuerzas Armadas en apoyo a las fuerzas de seguridad.
En tanto, el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel aseguró que el anuncio del Poder Ejecutivo constituye “una política ilegal para dañar la democracia”, la cual obedece a lo que Estados Unidos exige de gobiernos serviles de América Latina”.














