El diputado oficialista Edgardo Depetri analizó el resultado de las elecciones

Con relación a la actitud de Florencio Randazzo, el líder del Frente Transversal dijo que la no aceptación de la candidatura fue el primer naufragio de la estrategia del Frente para la Victoria para la sucesión de la presidenta Cristina Kirchner, a partir de lo cual el ministro del Interior y Transporte demostró no sentirse parte de un colectivo.
Buenos Aires, (NA) - El diputado nacional kirchnerista Edgardo Depetri responsabilizó ayer al ministro Florencio Randazzo por el debilitamiento electoral del oficialismo, ya que consideró que si hubiera aceptado competir por la gobernación bonaerense, se habría triunfado allí con 50 puntos y Daniel Scioli habría ganado en primera vuelta.
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- ¿Cómo se hace para reacomodarse después del traspié electoral?
- Fue un resultado que no esperábamos. Creíamos que ganábamos en primera vuelta. No obstante, el FpV fue la fuerza más votada, al terminar tres puntos arriba. No pudimos perforar el piso de cuarenta puntos porque se desató una campaña de desprestigio hacia nuestros candidatos. La batalla no está terminada.
- Massa lidera un frente del peronismo opositor. ¿Qué pesa más en su electorado: el peronismo o la oposición al Gobierno?
- Yo creo que el voto del massismo es un voto más nuestro, más peronista. Representa un peronismo más light, que reivindica muchas de las cosas que hicimos. Massa fue parte de un dispositivo para horadar a Cristina en 2013, y después se creyó que podía ser presidente, pero el poder económico ya había designado a Macri y lo corrió. Macri es los fondos buitres, la devaluación, la apertura indiscriminada de la economía, es desarmar el Mercosur y arreglar el Acuerdo del Pacífico, las relaciones carnales con Estados Unidos, el ajuste sobre el presupuesto.
- ¿Qué le conviene a Scioli? ¿Moderar su discurso para seducir a los votantes de Massa o kirchnerizar su campaña para polarizar?
- Hay que polarizar el discurso, desenmascarando al macrismo. El macrismo es lo que votó en la Cámara de Diputados: en contra de la nacionalización YPF, de la estatización del sistema provisional, de Aerolíneas Argentinas; a favor de pagarle los fondos buitres en las condiciones de Griesa. Al mismo tiempo, Scioli tiene que hacer una campaña que le dé respuesta a otras demandas que puedan estar apareciendo porque el pueblo argentino ya nos votó por lo que hicimos y ahora nos tiene que votar por lo que falta.
- A los fines de polarizar, el perfil de Scioli, más propenso a la moderación, no parece el más indicado.
- Es el candidato que puso Cristina y que nos ofreció como una garantía junto a Zannini del triunfo del FpV. A nivel electoral en la Provincia de Buenos Aires, habíamos diseñado a Randazzo gobernador. La no aceptación de la candidatura fue el primer naufragio de nuestra estrategia. Demostró no sentirse parte de un colectivo. Cada uno no es lo que es en términos individuales, sino que cada uno cumple un rol en el proyecto y tiene que asumir el lugar que la conducción defina. Randazzo desoyó a la conducción y prefirió la salida más individual de correrse de esta diputa que para nosotros es central.
- ¿No estuvo a la altura?
- No sé si él quería estar a la altura de la historia o si quería la presidencia y nada más. Esa decisión de Randazzo fue una debilidad en términos electorales para el FpV. Con Randazzo a la gobernación, ganábamos la provincia con el 50 por ciento y Scioli ganaba en primera vuelta. Los dirigentes tenemos que estar a la altura de las circunstancias y asumir los mandatos que la historia demanda.
- El hecho de haber impulsado a Aníbal Fernández para la provincia ¿fue un error estratégico dado su nivel de imagen negativa?
- Cristina lo trató de resolver de la mejor manera. Cuando vio las disputas entre Scioli y Randazzo trató de ordenar, y en todo caso no le salió como pensaba, pero no fue una equivocación. Aníbal es un gran compañero y ha hecho un aporte fundamental al proyecto. Es injusto ponerlo como mariscal de la derrota. Nosotros dirimimos mal la interna en la provincia entre dos candidatos fuertes, y eso nos dejó heridas. Después, Aníbal tuvo que soportar una campaña de desprestigio de manera canallesca que horadó sus chances.
- ¿Reconoce que hubo un efecto Aníbal que traccionó para abajo el caudal electoral de Scioli?
- Reconozco que hubo un corte de boletas importante de más de 600 mil votos. Pero fueron muchos los que iban en las listas, como el intendente, el concejal o el legislador provincial.
- Aníbal Fernández habló de fuego amigo...
- Es una opinión de él. Hoy tenemos que garantizar el triunfo y después que pase el 22 que se abra un debate al interior del FpV sobre roles y traiciones. Las autocríticas hay que hacerlas hacia adentro y no en la televisión o en la radio.
- Hablando de fuego amigo, en los últimos días hubo duras críticas de Carta Abierta hacia Scioli. ¿Cómo le cayeron?
- Eso debilita y genera confusión en los compañeros y que en definitiva es funcional a Macri y a la derecha. Necesitamos que la gente vote a Scioli para seguir profundizando este modelo.



















