El campo volvió a las rutas por la asfixia impositiva y la baja del precio de los granos
Se cumplieron siete años del gran conflicto entre el Gobierno y el campo por la fallida resolución 125 de retenciones móviles, que quebró para siempre las relaciones entre el sector agropecuario y el oficialismo.
En este nuevo aniversario del enfrentamiento, la situación no ha mejorado. Y el campo esta semana hizo una movilización en todo el país en reclamo de un cambio en la política destinada al sector, que es en definitiva el pedido histórico de la gente del campo. Para que no quepan dudas que la protesta es fuerte, hubo más de 150 concentraciones en diferentes regiones.
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Ahora bien ¿cuál es el problema concreto que tiene el campo en este momento?
Atraviesa una gran crisis porque los precios internacionales del grano han bajado pero las enormes presiones internas no. Con un panorama mucho menos favorable que el de 2008, las retenciones se mantienen, al igual las trabas comerciales, el atraso cambiario y la falta de estímulos por parte del Gobierno. Con el cuadro actual, tan distinto al de entonces, los efectos de esas políticas ponen a los productores al borde del quebranto, según dijeron a la vera de las rutas, con la consigna No maten al campo.
En Gualeguaychú, en el kilómetro 53 de la ruta 14, más de 1.500 productores vivieron la jornada como una vuelta a 2008. A la tarde, después de una asamblea que contó casi con la misma participación de gente que se había congregado desde la mañana, los productores votaron proponer a la Mesa de Enlace un paro de comercialización por siete días a partir del próximo 27 y hacer una caravana federal hasta la Casa Rosada. Además, decidieron poner una carpa ante la Casa de Gobierno en Paraná, en reclamo de un plan de salvataje de 2.000 millones al gobernador Sergio Urribarri. Por momentos hubo cortes de rutas y luego se liberaban, formándose colas de autos de casi 10 kilómetros en esa zona.
En nuestra ciudad la convocatoria reunió a más de 300 participantes, una cifra significativa en sí misma y en comparación con la reunión provincial entrerriana.
En términos generales, el reclamo es obviamente al Gobierno nacional que aprieta a los productores en momentos en los cuales no hay vientos de cola y los valores de las cosechas se han reducido sensiblemente. Los insumos siguen estando dolarizados, como es sabido desde siempre, y además enfrentan la gran presión tributaria.
No es tan difícil de entender la problemática del campo, es como si lo que usted produce tiene insumos cada vez más caros y usted lo debe vender más barato y seguir pagando altos impuestos.
Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina; Rubén Ferrero, titular de Confederaciones Rurales Argentinas y Egidio Mailland, presidente de Coninagro, encabezaron el acto central con los productores. El presidente de Federación Agraria Argentina, Omar Príncipe, no adhirió a la jornada. Ferrero, mientras tanto, expresó: Vamos a hacer todo lo que ustedes estén dispuestos a hacer; este es el puntapié inicial de una serie de medidas que vamos a tomar en los próximos meses. Etchevehere, de La Rural, acusó al Gobierno de haber robado 12 años de los mejores años de los productores y sugirió que habría que votar por un cambio en las próximas elecciones.
Alfredo De Angeli, cara visible del conflicto de 2008, ahora senador y candidato a gobernador por el PRO, y Carlos Lole Reutemann, senador nacional que participó de la votación contra las retenciones móviles, participaron del acto y cosecharon aplausos. También estuvieron los diputados nacionales Federico Pinedo (PRO) y Ricardo Buryaile (UCR). La precandidata Margarita Stolbizer envió un mensaje de apoyo.
Más allá de cualquier alternativa de solución o propuesta técnica que pueda surgir, esta cuestión es política. Lo que se pudo o podría hacer está sujeto a una decisión que no se tomará en el Ministerio de Agricultura sino en el despacho de la Casa Rosada. Es por ello que, además de ser un importante sino el más- eslabón de la economía argentina, el campo es más que nunca a estas horas un bastión político. Es la realidad, no podemos catalogar como beneficiosa o perjudicial esta situación en que se encuentra el productor.
De todos modos, el hombre de campo sale a las rutas despojado de esta posición. Estamos hablando de pequeños y medianos productores que realmente sienten el agobio mientras que, desde sus ocasionales tribunas, la presidenta sigue refiriéndose al campo de latifundistas y oligarcas que ya no existe o, al menos, están lejos de ser una mayoría.
La Argentina siempre ha sacado enorme provecho del campo; todos los sectores de la sociedad, todos los circuitos productivos se nutren en algún momento de lo que la tierra ofrece a partir de la mano del hombre. Incluso la burocracia es siempre una gran beneficiaria del bienestar agropecuario a través de la recaudación impositiva. Por eso se supone que el Estado debe alentar al sector con políticas de estímulo y acompasar las malas épocas (que pueden darse por variables internacionales o climáticas) con distintas estrategias para que este virtual socio siga en pie e invirtiendo para mejorar las condiciones.
En cambio, sucede todo lo contrario: no sólo no hay estímulos de ninguna índole sino que además se aplican ex profeso políticas que cercenan la posibilidad y la voluntad de seguir produciendo.
Cupos, retenciones, gravámenes extraordinarios, requisitos burocráticos y demás acciones han ido achicando al agro y la ganadería, han ido asfixiando a la gallina de los huevos de oro que podría sacar al país de cualquier crisis.
En Pergamino, una de las mejores cuencas de granos del país, esta situación nos preocupa a nivel país pero también a nivel de la región, hay muchos negocios que en nuestra ciudad crecen gracias al campo y es una muy mala noticia que el Gobierno siga con la tozudez de exprimir el campo como una naranja sin permitir su crecimiento y expansión.















