Editorial 01-12-2023
La fortaleza del comercio intrarregional entre Argentina y Brasil son claves para el posicionamiento internacional de ambas naciones. Así lo demuestra la experiencia de la Unión Europea y los de los países de la región Asia Pacífico, que entendieron que los acuerdos logrados con los vecinos son un importante motor...

La fortaleza del comercio intrarregional entre Argentina y Brasil son claves para el posicionamiento internacional de ambas naciones. Así lo demuestra la experiencia de la Unión Europea y los de los países de la región Asia Pacífico, que entendieron que los acuerdos logrados con los vecinos son un importante motor de crecimiento para sus economías.
Para muchas pequeñas y medianas empresas argentinas, Brasil es un mercado que sirve de puntapié inicial para explorar nuevas posibilidades comerciales fuera del país. En ese sentido, debe mencionarse la gestión de buenos oficios del actual embajador, Daniel Scioli, que sirvió como remedio eficaz para bajar la tensión diplomática que se había generado tras las fuertes críticas contra el presidente Inácio Lula da Silva que formuló, antes de las elecciones del 19 de noviembre, el entonces candidato a presidente de La Libertad Avanza, Javier Milei.
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El domingo pasado, la economista cordobesa Diana Mondino -cuyo nombre suena para ocupar el cargo con mayor responsabilidad de la Cancillería- viajó a Brasil con una invitación del presidente argentino electo, dirigida a Lula, para que el mandatario brasileño participe de los actos de traspaso del poder en Argentina del próximo 10 de diciembre. En esa oportunidad, además, Mondino dijo que Scioli podría continuar como embajador en Brasil después de esa fecha.
Vale la pena detenerse un momento en un párrafo de la carta que Milei envió a Lula. "Ambas naciones tenemos muchos desafíos por delante y estoy convencido de que un cambio en lo económico, en lo social y lo cultural, basado en los principios de la libertad, nos posicionará como países competitivos en los que sus ciudadanos puedan desarrollar al máximo a capacidades y así, elegir el futuro que deseen", señala la misiva. Cabe recordar, por otra parte, que los asuntos relacionados a la política exterior argentina no tuvieron un espacio destacado en la campaña electoral y solo se abordó el tema en el último debate entre Javier Milei y Sergio Massa, donde el primero sembró dudas sobre la continuidad de los acuerdos comerciales con Brasil.
Las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil atravesaron en las últimas décadas muchos vaivenes, pero afortunadamente el pragmatismo terminó imponiéndose sobre las anteojeras ideológicas.
A modo de ejemplo se puede citar la Carta de Curitiba que firmaron en noviembre del año pasado la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y el Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas del Estado de Paraná. Entre los puntos acordados entre ambas entidades figura la voluntad de trabajar por la defensa y la promoción de las pequeñas y medianas empresas de ambos países "por ser fundamentales para las tramas social y productiva de las dos economías y de todo el Mercosur".
En el mismo documento se dejó constancia del acuerdo para establecer oportunidades directas de negocios que surgen a partir del nuevo escenario mundial y sumar esfuerzos con el fin de lograr una mayor integración política e institucional entre países, especialmente dentro de la región, con oportunidades concretas de cooperación y, por otra parte, se reconoce que el comercio intrarregional fortalece a pequeñas y medianas empresas, al mismo tiempo que promueve el desarrollo de las regiones y la erradicación de la pobreza y la exclusión social.
Como bien señala el actual embajador argentino en EEUU, Jorge Argüello, nuestra región debe encontrar sus intereses permanentes, comunes y de realización posible, que le den un rumbo sostenido para sortear los obstáculos mayores que plantea este siglo XXI. "Sobre esos intereses permanentes, América Latina podrá construir una integración duradera en la cual pueda acentuar afinidades y procesar diferencias. Pensar nuestra gran estrategia en soledad sería cuando menos inocente o arrogante.
Para llegar lejos necesitamos incluir en la ecuación a nuestros vecinos", reflexiona Argüello. Se estima que el 70% del comercio bilateral se compone de bienes industriales, lo cual ratifica el potencial de la integración productiva con el gigante sudamericano. Ayer, 30 de noviembre se celebró el Día de la Amistad Argentino-Brasileña, una fecha que conmemora el histórico encuentro entre los exmandatarios Raúl Alfonsín y José Sarney en Foz de Iguazú que tuvo lugar ese día de 1985, poniendo en marcha un largo proceso de integración que sentaría las bases del Mercosur. Es de esperar que se comprenda la importancia que tiene la cooperación argentino brasileña y lo que representa en términos de beneficios a largo plazo para ambos países.












