Publicidad
Pergamino
La Opinión Online
LO SportsLO Campo
FúnebresLO365
Opinión

Cristina no irá a la jura pero Macri igual tendrá el festejo de su asunción

10 de diciembre de 2015 a las 12:00 a. m.

Si le faltaba algo a la Argentina era este sainete de mala calidad en que se ha convertido el traspaso del poder entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri. 

Pero antes de ingresar de lleno al conflicto, y para ahondar en una perspectiva lógica del problema, vamos a recordar nuestra historia reciente. ¿A Raúl Alfonsín le habrá gustado recibir los atributos del poder de manos del dictador Reinaldo Bignone? Seguramente que no, pero igual hizo la ceremonia de traspaso porque en ese bastón de mando el poder volvía al pueblo que lo había elegido. Tampoco le habrá gustado entregarle la banda a Carlos Menem, que de algún modo lo había empujado a irse seis meses antes de la función. Pero una vez más primó el sentido republicano: era el primer traspaso a otro presidente democrático. Y así sucesivamente, desde nuestra democracia recuperada los símbolos de la República Argentina pasan de manos de un presidente a otro electo. 

Publicidad

Sin embargo con la peculiar presidenta las cosas son distintas.

A partir de aquella breve y fría reunión en Olivos, hace ya dos semanas, Cristina Kirchner y Mauricio Macri, en la que no acordaron nada en concreto, protagonizaron una durísima pelea en torno a la ceremonia de traspaso. La presidenta pretendía darle los atributos del mando ante la Asamblea Legislativa y el mandatario electo quería volver a la tradición -no usada en los últimos años- de hacer el acto en la misma Casa Rosada. Esta cuestión que comenzó casi como una pulseada, una niñería, terminó en un  escándalo que asombra a los argentinos y nos deja en ridículo ante el mundo entero.

Publicidad

Ya que luego de la entrada en escena de la Justicia,  ambos decretaron el fin de la negociación: la presidenta decidió no participar de ninguno de los actos del traspaso de mando; el presidente electo, dispuso continuar con el cronograma ya fijado, con su jura en el Congreso y la aceptación de los atributos de mando en la Casa Rosada de manos del presidente provisional Federico Pinedo.

Ninguno aceptó que el otro lo condicionara Cristina porque quiere mantener su influencia como jefa opositora en el marco de un peronismo que ya tiene al acecho varios posibles sucesores. Macri no puede iniciar su mandato aceptando decisiones de la presidenta que se va.

Publicidad

Hubo muchas negociaciones, marchas y contramarchas entre representantes de ambos espacios pero el enojo del kirchnerismo se centró en la medida cautelar interpuesta por los abogados de Macri, en la que solicitaron a la Justicia que determine las 0:00 del jueves (hoy) como el fin del mandato presidencial de Cristina Kirchner. La Justicia le hizo lugar al pedido y la jueza electoral María Servini de Cubría da lugar al dictamen, aceptado en primera instancia por el fiscal Jorge di Lello. Para los funcionarios kirchneristas, exagerando, esto es parecido a “un golpe de Estado”. Los macristas justificaron la presentación judicial en la necesidad de clarificar la transición y ratificaron el cronograma de traspaso de mando, con jura al mediodía y recepción de la banda y el bastón presidencial a las 13:30, de manos del presidente provisional Federico Pinedo.

Durante más de una hora, kirchneristas y macristas llegaron a algunos acuerdos previos. Consensuaron que la Plaza Congreso quedaría libre para los partidarios de Macri, mientras que las agrupaciones kirchneristas, como La Cámpora o la Tupac Amaru, se ubicarían a un costado de la Plaza, en dirección a la calle Corrientes. También avanzaron en la hipótesis de que la presidenta entregara en el Congreso los atributos de mando, luego de asistir a la ceremonia de jura. Pero a partir de la aceptación por parte del fiscal Di Lello de la medida cautelar, Cristina mandó a cortar inmediatamente el diálogo. No irá al traspaso de mando y parece que tampoco los legisladores más fieles al kirchnerismo.

Publicidad

Los macristas se lamentaban de que la situación haya llegado a este punto, porque dicen que se han puesto a las personas por encima de las instituciones. Con el Decreto de Necesidad y Urgencia firmado la semana pasada por la presidenta, en el que ordena la restitución de fondos coparticipables a las provincias por el 15 por ciento que ilegalmente le retenían para la Anses y que la Corte ya sentó jurisprudencia respecto a la maniobra del Gobierno, con los centenares de nombramientos de última hora y otras medidas tomadas a las apuradas antes de irse, los kirchneristas encendieron las alarmas en el gobierno entrante y es así como se llegó a una cautelar.

Por eso, afirmaron fuentes del PRO, se presentó la medida, efectivizada por los abogados José Torello y Fabián Rodríguez Simón, donde solicitan que se ordene a la presidenta “que se abstenga de continuar ejerciendo tal función a partir de las 00:00 del día 10 de diciembre de 2015”, según expresa el escrito.

Publicidad

Mientras tanto, aceleran los detalles del día de la asunción, que, además de la jura, la recepción de los atributos y de las delegaciones extranjeras, tendrá la jura del nuevo gabinete y una función especial en el Teatro Colón.

 

Cuando asume un nuevo presidente democrático es siempre una fiesta para los argentinos, si la idea de la presidenta era aguar esta celebración no lo ha logrado, porque Mauricio Macri asumirá con toda la pompa que se organice. Lástima que el papelón de la ausencia de Cristina recorrerá el mundo, porque un presidente democrático, lo primero que respeta es a la República, sus símbolos y sus obligaciones.

WhatsAppXFacebook

Comentarios

🔓

Desbloqueá los comentarios

Hacete socio LO365 y sumate a la conversación.

Cargando comentarios...