Cristina Kirchner vinculó a Bonadio con Macri luego de que la procesara

La expresidenta dijo que la gravedad de la situación que aflige a millones de compatriotas por el desastre económico y social que este gobierno está provocando no se solucionan con montajes mediático-judiciales. El juez le trabó un embargo de 130 millones de pesos y al igual que a todos los procesados, le fijó la prohibición de salida del país.
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Buenos Aires, (NA) - La expresidenta Cristina Kirchner cuestionó ayer su procesamiento en la causa “Los Sauces”, vinculó al juez federal Claudio Bonadio con el presidente Mauricio Macri y denunció “montajes mediáticos- judiciales” en su contra.
“Bonadío, desde las dependencias del Poder Ejecutivo en Comodoro Py -y a quien Mauricio Macri obviamente no considera mafioso- dicta el segundo procesamiento por asociación ilícita contra CFK, y ahora –como la situación económica empeora- le agrega a hijos, escribanos, contadores -etcéteras varios-”, señaló la exmandataria.
Además, Cristina Kirchner criticó que “en la misma resolución donde ordena los procesamientos ¡¡Bonadio se declara incompetente!!” y resalta que el expediente del caso recayó en el juez Julián Ercolini, “que en el 2011 ordenó el sobreseimiento en idéntica causa”.
En el mismo texto que publicó en sus redes sociales, la exjefa de Estado acusó a Macri de no “distinguir la diferencia entre ser presidente de un país y ser presidente de cualquier otra cosa” y le advirtió: “Gobernar no es manejar los titulares de los diarios o los zócalos de los noticieros”.
“Gestionar no es armar puestas en escena, ni tratar de golpistas a los que piensan que las políticas de este gobierno son equivocadas. Ni perseguir judicialmente y espiar desde los organismos de inteligencia del Estado a los opositores y sus familias”, agregó Cristina Kirchner.
Y, finalmente, subrayó que “la gravedad de la situación que aflige a millones de compatriotas por el desastre económico y social que este Gobierno está provocando” no “se solucionan con montajes mediático-judiciales”.
La movilización del 1-A
La expresidenta Cristina Kirchner sostuvo ayer que la movilización del pasado sábado, conocida como 1-A, en apoyo a la gestión de Mauricio Macri no fue “masiva” y cuestionó los anuncios de “relanzamiento de un Gobierno que con sus políticas hundió la actividad económica”.
A través de su cuenta en la red social Twitter, la exmandataria sostuvo que la del sábado fue “una manifestación que según la Policía de la Ciudad no superó las 25 mil personas” pero que estuvo “relatada por medios y prensa adicta como una ´masiva´ marcha de apoyo al Gobierno”.
“Esos mismos medios no pudieron mostrar ni una sola foto panorámica de las que acostumbran a publicarse en las grandes concentraciones. Es más, durante el mes de marzo, movilizaciones que convocaron a cientos de miles de argentinos y argentinas en rechazo a las políticas económicas y de derechos humanos de este Gobierno, fueron transmitidas a través de drones -como acostumbra un conocido portal de noticias- confirmando la magnitud de las mismas”, apuntó.
Y cuestionó, acto seguido, que el lunes siguiente “los mismos medios que calificaron como ´masiva´ la marcha del sábado, anuncian el ´relanzamiento´ de un Gobierno que con sus políticas hundió la actividad económica a niveles que creíamos haber dejado en el pasado, y arrojó a millones de compatriotas a la desesperanza y la desesperación, o a la incertidumbre sobre el porvenir”.
Procesamiento y embargo
El juez federal Claudio Bonadio procesó ayer a la expresidenta Cristina Kirchner, así como a sus hijos Máximo y Florencia, en la causa que investiga el alquiler de propiedades de la empresa familiar Los Sauces a los empresarios Cristóbal López y Lázaro Báez.
Bonadio procesó a Cristina Kirchner como jefa de una asociación ilícita, lavado de dinero, y negociaciones incompatibles con la función pública.
Fuentes judiciales informaron que el juez trabó un embargo de 130 millones de pesos sobre la expresidenta y al igual que a todos los procesados, le fijó la prohibición de salida del país.
También fueron procesados los hijos de la expresidenta, Máximo y Florencia Kirchner, por tomar parte en una asociación ilícita en calidad de jefe, y los empresarios Cristóbal López, Lázaro Báez, Fabián De Sousa y Osvaldo Sanfelice, en calidad de organizadores. A Máximo Kirchner, Lázaro Báez le fijó un embargo de 130 millones, a Florencia, Cristóbal López y De Souza de 100 millones, y a Romina Mercado (sobrina de Cristina Kirchner) 90 millones.
También fueron procesados Osvaldo Sanfelice, el contador Víctor Manzanares, Norma Abuin, Jorge Ludueña, Ricardo Albornoz; Luciana, Martín y Leandro Báez; Emilio Martín, Claudio Bustos, Martín Jacobs, Lisandro Donaire, María Jamieson, y Oscar Leiva.
Asimismo, tras decretar los procesamientos y embargos, el juez Bonadio dispuso remitir por conexidad la causa Los Sauces al juzgado de Julián Ercolini, que investiga fraude en la obra pública en la cual la expresidenta ya fue procesada. Consideró que esas dos causas y el caso Hotesur, donde es investigada por el alquiler de plazas hoteleras, deben ser acumuladas.
“Claramente surge que Cristina Fernández es el jefe/organizador de una banda que, al menos en lo que respecta al hecho aquí investigado, y junto a Néstor Carlos Kirchner y Máximo Carlos Kirchner en un primer momento, de haber armado una empresa denominada “Los Sauces S.A. el 7 de noviembre de 2006””, sostuvo Bonadio.

















