Carlo Acutis, "el ciberapóstol de la fe", será beatificado el próximo 10 de octubre

Es un caso atípico, por la edad y la contemporaneidad de este joven, al que todos sindican como un chico muy normal, pero lleno de fe y amor por el prójimo. Falleció en 2006, en Monza, a los 15 años. Su conmovedora historia y el milagro que lo elevará a los altares.
La Diócesis italiana de Asís anunció que el próximo 10 de octubre a las 16:00 el joven Carlo Acutis, conocido como “el ciberapóstol de la fe”, será beatificado en la Basílica Superior de San Francisco. El joven falleció de una leucemia aguda a los 15 de años, el 12 de octubre de 2006 y se ha elegido la fecha cercana a “su nacimiento en el Cielo” para su elevación a los altares del culto católico.
Las mas leidas de Región
Paritarias e inflación: estatales bonaerenses piden adelantar la negociación

Tres jóvenes de Villa Ramallo están en Miami para seguir a la Scaloneta en el Mundial 2026

Carolina Losada se lanzó en Santa Fe con fuerte respaldo del Pro
Paritarias bonaerenses: acuerdo de estatales y policías
El Gobierno hizo un cambio en las cartillas que impacta en prepagas y obras sociales
“La alegría que desde hace tiempo esperamos finalmente tiene una fecha. Hablamos de la beatificación del venerable Carlo Acutis. La presidirá el cardenal Angelo Becciu, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos”, dijo el obispo de Asís, monseñor Domenico Sorrentino.
“La noticia es un rayo de luz en este periodo en el que en nuestro país estamos fatigosamente saliendo de una complicada situación sanitaria, social y laboral. En estos meses hemos afrontado la soledad y el distanciamiento experimentando el aspecto más positivo de Internet, una tecnología comunicativa para la que Carlo tenía un especial talento, al punto que el Papa Francisco en su carta Christus vivit dirigida a los jóvenes lo ha presentado como modelo de santidad juvenil en la era digital”, continuó monseñor Sorrentino.
El 21 de febrero, el papa Francisco había autorizado a la Congregación de los Santos a promulgar el decreto con respecto al milagro atribuido a la intercesión de Carlo Acutis. Se trató de la curación milagrosa de un niño de Brasil, que padecía una anomalía congénita.
Su historia
Carlo Acutis nació el 3 de mayo de 1991 en Londres (Inglaterra), donde vivía temporalmente su familia por motivos laborales, y falleció en Monza (Italia) el 12 de octubre de 2006.
En septiembre de 1991 la familia Acutis se trasladó a vivir a Milán (Italia).
Carlo recibió su primera comunión a los siete años, a pedido de él, puesto que no es la edad habitual ni eran sus padres devotos practicantes. Para ello tuvo que dar un “examen” a las autoridades diocesanas, dando cuenta de que entendía el acto que iba a realizar. Desde entonces su vida estuvo marcada por un profundo amor hacia la Eucaristía, a la que consideraba como una “autopista hacia el cielo”.
Asistía a misa todos los días y también rezaba el Rosario, impulsado por su devoción a la Virgen María, a quien consideraba su confidente. “Para él era fundamental- relata su mamá-; si hacíamos un viaje, su preocupación era encontrar una iglesia cerca del hotel”. Cuando tenía 11 años, por su intensa actividad parroquial, se le pidió que ayudara en la catequesis y luego directamente le propusieron ser catequista. Así lo hizo, sin abandonar por ello las actividades típicas de los adolescentes: juntarse con amigos y jugar en computadoras y consolas.
El “ciberapóstol”
Su madre cuenta que para sus encuentros catequísticos “pasaba las horas preparando paneles y escritos. Fue un sacrificio, pero se lo dejaba hacer porque no perjudicaba su vida de estudiante”.
Fruto de esa intensa preparación de las catequesis surgió lo que, más tarde, fue denominado como el “kit para hacerse santo” que él mismo proponía: la misa, la comunión, el rosario, la lectura diaria de la Biblia, la confesión y el servicio a los demás.
Todos quienes lo conocieron recuerdan una de sus frases: “Nuestra meta debe ser el infinito, no el finito. El infinito es nuestra Patria. Desde siempre el Cielo nos espera”.
Asimismo, Carlo desarrolló desde pequeño su talento por la informática y fue considerado un genio por los adultos que lo rodeaban.
Así, unió su afición por la informática con su afán evangelizador, y creó exposiciones virtuales sobre temas de fe. Una de las más destacadas la realizó cuando tenía 14 años y trataba sobre los milagros eucarísticos en todo el mundo.
Camino a la santidad
Cuando descubrió que tenía leucemia, Acutis anticipó a los suyos que la agonía sería breve y ofreció sus sufrimientos por el Papa y la Iglesia Católica. Murió el 12 de octubre de 2006 en la fiesta de la Virgen del Pilar, a la edad de 15 años.
Sus restos mortales reposan en el Santuario della Spogliazione (Despojo), el lugar donde San Francisco de Asís lo dejó todo para seguir su camino de santidad.
La fase diocesana de su causa de beatificación fue abierta el 15 de febrero de 2013 y concluyó el 24 de noviembre de 2016. Estuvo a cargo de la Arquidiócesis de Milán.
El 14 de noviembre de 2019 se reunió la Consulta Médica de la Congregación para las Causas de los Santos, fecha en la que los peritos médicos expresaron el dictamen positivo respeto a un posible milagro atribuido a la intercesión del cenerable Carlo Acutis.
Curación milagrosa
El Papa Francisco aprobó el 22 de febrero el milagro atribuido al joven Carlos Acutis, conocido como el “ciberapóstol de la Eucaristía”. Se trata de la curación milagrosa de una anomalía congénita en un niño, producida el 12 de octubre de 2010 en Campo Grande, en el estado brasileño de Mato Grosso del Sur.
Según recoge el sitio Web Campo Grande News, el padre Marcelo Tenorio, vicepostulador de la causa de Carlo Acutis, relató que “el 12 de octubre de 2010, en la Capilla de Nuestra Señora Aparecida, en nuestra parroquia, en el momento de la bendición con una reliquia de Acutis (a quien ya se le rendía devoción popular), se acercó un niño, llevado por su abuelo, que sufría el drama del páncreas anular, que es de una rara anomalía congénita e irreversible”.
Esta enfermedad causaba que el niño vomitara todo el tiempo, lo que lo debilitaba y lo abatía mucho, porque todo lo que comía lo devolvía, incluidos los líquidos. La debilidad, según indicaban los médicos, lo llevaría a una muerte segura.
Al pararse en la fila para recibir la bendición con la reliquia Carlos Acutis, el niño le preguntó a su abuelo qué debía pedir, y este le contestó “dejar de vomitar”.
Y así lo hizo el niño. Desde entonces, ya no volvió a vomitar. Nuevas pruebas médicas realizadas en febrero de 2011 revelaron que el menor estaba completamente curado.
















