Brexit: la Unión Europea y el Parlamento británico se impacientan con Johnson

Los diputados ingleses esperan que la Justicia obligue al primer ministro a convocar la Cámara de inmediato y la UE exige que presente propuestas antes de fin de mes. La mayoría del cuerpo legislativo quiere evitar una salida sin acuerdo el 31 de octubre.
HELSINKI, (AFP-NA) - A 42 días del Brexit, crece la impaciencia con el primer ministro Boris Johnson: los diputados británicos esperan que la Justicia lo obligue a convocar al Parlamento de inmediato y la UE exige que presente propuestas antes de fin de mes. Tras haber examinado durante tres días la decisión del gobierno de suspender las labores del Parlamento entre el 10 de este mes y el 14 de octubre, la Corte Suprema de Londres anunció ayer que fallará la próxima semana sobre su legalidad.
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Si los máximos jueces del país deciden que la medida fue ilegal, los diputados esperan que Johnson vuelva a convocar inmediatamente a un cuerpo legislativo cuya mayoría está determinada a evitar un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre. “No es una cuestión sencilla y ahora vamos a considerar cuidadosamente todos los argumentos que se nos han presentado”, afirmó la presidenta de la Corte Suprema, Brenda Hale.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker había considerado el miércoles que el riesgo de una salida brutal del bloque es “muy real”. Después, el primer ministro finlandés, Antti Rinne, cuyo país preside la UE este semestre, advirtió a Londres que tiene hasta fin de mes para dejar claro qué propone en lugar del acuerdo negociado por Theresa May y rechazado tres veces por su Parlamento.
“En opinión del primer ministro Rinne, el Reino Unido debe presentar una propuesta por escrito antes de finales de septiembre”, dijo un portavoz de su gabinete. Pero Londres rechazó ayer el ultimátum: “Presentaremos soluciones escritas formales cuando estemos listos y no en función de un plazo artificial”, declaró un portavoz de Downing Street.
Los responsables de la UE pidieron esta semana al gobierno de Johnson que “no haga como si negociáramos” para evitar un divorcio brutal, advirtiendo a los euroescépticos británicos de que tendrían que rendir cuentas. “Sin embargo, también tenemos que estar preparados para un Brexit sin acuerdo”, había dicho Rinne tras reunirse en París con el presidente francés, Emmanuel Macron. Los 28 deben tomar una decisión sobre el Brexit en el Consejo Europeo del 17 y 18 de octubre en Bruselas.
“El tiempo apremia”
Una fuente diplomática francesa advirtió ayer que “el tiempo apremia” para negociar un acuerdo. “No negociaremos directamente en el Consejo Europeo”, recalcó. A este estadio, “no podemos decir hoy si estaremos en posición o no de llegar a un acuerdo” y “nos preparamos para todos los escenarios” posibles, entre ellos un Brexit sin acuerdo, añadió la misma fuente.
Downing Street informó el miércoles que Boris Johnson había llamado a Jean-Claude Juncker y que habían hablado de “su determinación común para conseguir un acuerdo”. Más de tres años después del referéndum en el que casi un 52 por ciento de los británicos apoyó el Brexit, Reino Unido sigue sin encontrar la manera de consumar el primer divorcio en la historia del proyecto europeo.
Johnson se plantea claramente una salida sin acuerdo, pese a las previsiones alarmantes, de su propio gobierno, de escasez de alimentos y medicinas, y del riesgo de altercados públicos. La frontera entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda es el principal escollo en las negociaciones. Londres exige la supresión del “backstop”, o salvaguarda irlandesa, pensada para evitar la reinstauración de una frontera física entre ambos territorios. En ese caso, la UE reclama al gobierno británico soluciones alternativas a ese dispositivo, previsto para mantener al Reino Unido en un “territorio aduanero único”, si no hay más opciones.












