Axel Kicillof presentó el presupuesto para 2016

BUENOS AIRES (NA) - El ministro de Economía, Axel Kicillof, presentó ayer en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de presupuesto para 2016, que prevé un crecimiento del 3%, un dólar oficial promedio de $10,60 en el año aunque de $11,20 cuando concluya el período, y una inflación del 14,5%.
El proyecto también admite que casi no habrá superávit fiscal primario el año próximo, ya que será de apenas 0,09% del Producto Bruto según reconoció el funcionario, lo cual hace prever que continuará el desequilibrio de las cuentas públicas tras el pago de deuda.
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Kicillof, quien aclaró que con estas estimaciones no hay intención de condicionar al Gobierno que viene, sostuvo que la iniciativa mantiene los subsidios sociales, al entregar el proyecto a la Comisión de Presupuesto.
El funcionario defendió el nivel de inflación previsto con el argumento de que en el país se asiste a una desaceleración de precios. También sostuvo que el cálculo económico para el año próximo no presupone un cambio tarifario y afirmó que el valor en pesos en subsidios de este año va a ser prácticamente el mismo el año que viene.
Superávit
El proyecto también estima un superávit comercial de apenas 4.000 millones de dólares, y un crecimiento de los ingresos corrientes del 21% y de los tributarios de 25,2%, mientras promete que los gastos corrientes no subirán más del 16,7%.
La iniciativa prevé que las exportaciones aumentarán en sólo 2.000 millones de dólares, de 59.000 a 61.000 millones, mientras que el precio internacional de la soja se estima en un promedio de U$S 375 la tonelada, cuando ahora ronda los U$S 328.
El ministro hizo un extenso repaso de la situación económica mundial y admitió que el Gobierno había estimado una mejora de la situación internacional para este año, que finalmente no sucedió.
Otra vez, insistió en señalar que hay una fuerte caída de los precios de los commodities en los mercados internacionales pero reiteró que esto no impactó a pleno en la economía argentina supuestamente gracias a las políticas anticíclicas adoptadas por el Gobierno.
Según Kicillof, esas políticas permitieron que la economía argentina esté en crecimiento este año y sea uno de los pocos países donde la caída del precios internacionales no redundó en una destrucción de los puestos de trabajo. Este año estamos presentando un presupuesto donde nuevamente suponemos que la economía mundial no va a seguir en una caída abrupta sino a estabilizarse y mejorar a partir del segundo semestre del año próximo, afirmó.
Y agregó: No creemos que el año que viene el Estado tenga que hacer un esfuerzo enorme como estamos haciendo este año, para que la crisis internacional no se contagie.
Dólar
Al justificar las estimaciones presupuestarias respecto del dólar, Kicillof volvió a denunciar a los consultores pagos y a los charlatanes a sueldo, que promueven una devaluación, y les pidió que no vendan espejitos de colores.
Después de la debacle que significa una devaluación masiva no queda nada en pie, afirmó el funcionario, quien explicó que una devaluación del 90% haría que el producto exportable le salga tan caro como antes al comprador, y en el medio se habrán cerrado las fábricas.
Lo que yo convido a este Parlamento es a tener una discusión seria, pero no podemos cambiar todas las variables, se atajó el ministro, y criticó las propuestas de medidas que aseguran el contagio pleno de esa crisis.
También volvió a cuestionar los cálculos de consultoras privadas que difunden los diputados de la oposición. El ministro subrayó que hay un consenso generalizado absoluto de que ha habido una muy fuerte desaceleración de los precios y destacó que incluso con los números de las privadas la inflación se desaceleró 40 puntos.
Algunos pedían ajuste fiscal. Las políticas que pedían los privados para desacelerar no han ocurrido porque fue una desaceleración de los precios sin ajuste, sin desempleo sin caída de la actividad, es más, ha sido una desaceleración de los precios con crecimiento de la economía y el empleo, agregó. Para diferenciarse de Brasil, Kicillof sostuvo que el presupuesto no supone ajuste para el año que viene.
Sin condicionamientos
El ministro de Economía, Axel Kicillof, aseguró que no hay intención de condicionar al Gobierno que viene con los números incluidos en la presentación del presupuesto 2016 y remarcó que la próxima gestión podrá hacerle modificaciones.
El ministro intentó así desestimar las especulaciones políticas en torno a la presentación del cálculo macroeconómico para el año próximo, por tratarse de un presupuesto elaborado por un Gobierno que termina su mandato el 10 de diciembre próximo, en menos de 90 días.
Si bien no se refirió a la prórroga del llamado Impuesto al Cheque, que constituyó uno de los ejes de esas especulaciones, la recaudación por ese gravamen está estipulada en el Presupuesto 2016, lo que permite suponer que se prorrogará.
La intención de la presentación es cumplir con las leyes y a nuestro entender darle al Congreso de la Nación un proyecto de presupuesto adecuado, pero no hay intención de condicionar al gobierno que viene, subrayó Kicillof.
El ministro sostuvo que luego del cambio de gobierno, podrá haber las modificaciones que se crean convenientes sobre el Presupuesto 2016.
Hay una visión de que le estamos imponiendo determinada política económica (al próximo Gobierno). Quiero aclarar que es obligación legal presentar el presupuesto, pedir que no lo hagamos es intentar obligarnos a incumplir la ley, explicó Kicillof.
Sostuvo que esto no nos lleva a nosotros a ignorar que va a haber un cambio de Gobierno y por supuesto el Ejecutivo en trámite va a poder hacer modificaciones.
De la misma manera, sostuvo que en caso de tener otra composición de las cámaras (del Congreso) con otra mayoría también se puede modificar la Ley de Presupuesto.
La especulación sobre las supuestas intenciones de la administración de Cristina Kirchner de condicionar a su sucesor se basaron, fundamentalmente, en la posibilidad de no prorrogar el llamado Impuesto al Cheque y la Ley de Emergencia Pública.
Ambos elementos constituyeron, en los últimos 12 años, una herramienta económica fundamental para el Poder Ejecutivo y su prórroga debería ser aprobada antes de fin de año.
Sin embargo, en el resumen del presupuesto que se distribuyó durante la reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, aparece una previsión sobre la recaudación del Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias, conocido como Impuesto al Cheque.
Según estimó el Ministerio de Economía, la recaudación por ese gravamen alcanzará a 120.182 millones de pesos, registrando un alza de 24,2% con relación a la del 2015.















