Acusación a Cristina Kirchner: "Un grave atentado a la democracia y al Estado de Derecho", según Guillermo Aiello

Por Guillermo Aiello (*)
Nosotros sí reclamamos justicia. Pero la justicia requiere de jueces imparciales, atenerse a pruebas, dar lugar a una debida defensa y seguir un debido proceso. Nada de eso está sucediendo. Por eso decimos que lo que están haciendo es una evidente persecución política y es muy grave. No es solo defender a Cristina porque lo que se está llevando a cabo es muy peligroso ya que es un grave atentado a la democracia y al Estado de Derecho.
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En la historia del peronismo lamentablemente estamos habituados a la persecución, estigmatización y proscripción. Lo hicieron con Eva y con Perón. Ahora incluso ponen vallas frente a la casa de Cristina para que los militantes no podamos acercarnos a demostrar nuestro apoyo y solidaridad.
En otro momento llevaron a cabo sus propósitos con dictaduras militares, en Argentina y en la región, para derrocar gobiernos populares. Hoy son golpes llamados "blandos" porque la herramienta no es el ejército sino lo que se conoce como lawfare. Sectores de poder, no solo locales sino continentales, que mediante actores mediáticos y del poder judicial, persiguen y buscan proscribir a líderes y gobernantes populares. Lo hicieron con Lula en Brasil, con Evo Morales en Bolivia, con Correa en Ecuador, con Lugo en Paraguay e incluso con el actual presidente de Colombia. Nuevamente una estrategia regional.
Causas que luego se caen, como pasó con Moro en Brasil, pero que hacen daño, buscan proscribir dirigentes y fundamentalmente disciplinar al poder político para que nadie se atreva a tomar medidas de distribución de la riqueza, de inclusión social, de regulación estatal.
Como dijo Cristina, los 12 años que pide el fiscal, son los 12 años en donde mal que les pese se generó trabajo, disminuyó la pobreza y la desigualdad, se desendeudó al país y se mejoraron las condiciones de vida de la población.
Sobre el caso y las pruebas, las mismas no se muestran porque no las tienen.
No estamos frente a una Justicia imparcial e independiente. Fiscales y jueces que comparten encuentros sociales con Macri. Los propios testigos del fiscal declararon que no hubo irregularidades en la ejecución de las obras, la auditoría que ordenó el propio macrismo cuando gobernaba sobre esas obras públicas estableció que las obras se ejecutaron, que no hubo ni sobreprecios, ni desvíos. Como no encontraron pruebas, incorporaron nuevos elementos a la causa provenientes de otros juicios, pero a la imputada no le permiten ejercer su derecho a la defensa sobre ellos. Pero nada de eso importa. Hay un discurso ampuloso, mucho show mediático y poco apego a la ley y la Constitución".
(*) Presidente del bloque de concejales del Frente de Todos.











