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7.896 - 658 - 22

05 de febrero de 2014 a las 12:00 a. m.

Cuánto interrogante en este título, ¿no? Primer paso a considerar, es que recuerde muy, pero muy bien estas tres cifras. Usted pensará, que estos números pueden corresponder a situaciones diversas, por ejemplo: el punto más alto de una montaña, la distancia a recorrer de una ciudad a otra, porqué no considerar el ambo para jugar a la quiniela. La verdad, para nada de esto. Ocurre, que en estos días, la Asociación Civil Luchemos por la Vida, acaba de publicar las cifras de víctimas fatales, consecuencia de los siniestros viales ocurridos durante 2013 en la Argentina. El número 7.896, expresa la cantidad de muertos en el año, la cifra 658, es el promedio mensual, y por último, el 22, locos somos todos, constituye la cantidad de personas que mueren por día. A todo esto, hay que agregar la cantidad de algo más de 120.000 lesionados en el año, promedio 350 personas diarias, y grandes pérdidas materiales. Las cifras expresadas, son proyección de los datos hasta el presente, aplicados al nuevo lapso, e incluyendo fallecidos en el hecho o como consecuencia de él, hasta dentro de los 30 días posteriores, según el criterio internacional más generalizado. 

La Organización de las Naciones Unidas puso en marcha, en mayo de 2011, la Década Mundial de Acción para la Seguridad Vial (2011-2020) con el propósito de revertir el creciente saldo anual de muertos y heridos en las carreteras de todo el mundo. Según estadísticas oficiales, un millón trescientas mil (1.300.000) personas pierden la vida cada año, más de tres mil (3.000) lo hacen diariamente, en accidentes de tránsito y más de la mitad de esa cifra son peatones, ciclistas y motoristas. Así mismo, entre 20 y 50 millones de seres humanos sufren heridas, traumatismos y discapacidades de algún tipo en percances en la vía pública. Para la ONU, estos sucesos constituyen un problema de salud pública, en especial en las naciones subdesarrolladas, donde circulan menos de la mitad de los vehículos existentes en el mundo, y  en ellos tiene lugar el 90 por ciento de las muertes reportadas en el planeta por esa causa. Como consecuencia de lo enunciado, se elaboró un Plan de Acción destinado a “estabilizar y, posteriormente, reducir las cifras previstas de víctimas mortales en accidentes de tránsito en todo el mundo antes de 2020. Ese esquema incluye estrategias y programas de seguridad vial sostenibles, la fijación de una meta de reducción del número de muertos por accidentes de tránsito y el reforzamiento de la infraestructura y la capacidad de gestión en la materia. 

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Argentina, adhirió a este decenio, a través del Ministerio del Interior y Transporte de la Nación junto a la Agencia Nacional de Seguridad Vial (Ansv). En este sentido, nuestro País, afirmó que los objetivos que propone realizar la ONU en esta década se encuentran en consonancia con las finalidades, competencias y acciones de la Agencia. Los accidentes de tránsito de 2011, arrojaban una cifra de 7.517 víctimas fatales. Un número altísimo, pero con un resultado positivo, ya que se había logrado estabilizar las consecuencias de esta situación, más aún considerando el crecimiento de los factores que son los causales de los siniestros. Año 2012, el total de personas fallecidas, asciende a 7.485, significando nuevamente un resultado optimista y favorable. Considerando los dos períodos, se logra estabilizar y paralelamente reducir el total de la siniestralidad vial en la Argentina. Ahora bien, estamos transitando el comienzo de este año 2014, consideramos lo expresado en el primer párrafo de lo charlado, y los resultados del relevamiento arrojan una cifra de 7.896 víctimas fatales, consecuencia de los siniestro viales, ocurridos en 2013. Este número, comparado con los datos de los otros dos años, me muestra que el presente vial, “también no anda”.

Lo invito a introducir, en esta charla, la palabra paradoja: es una idea extraña opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinión general. En otras palabras, es una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común. “Paradoja”, pues, es sinónimo de rareza, contradicción, extravagancia, exageración, absurdo, contrasentido, antinomia, incoherencia e incongruencia. Usted, se preguntará ¿por qué usar este término? Ocurre, que a fines de diciembre de 2013, el Ministerio del Interior y Transporte, junto a la Agencia Nacional de Seguridad Vial, dejó inaugurado el Operativo Vial Verano 2014. Una mega acción, que incluye 500 agentes, 300 vehículos, una división especial de motociclistas, y más de 100 puestos de control, que trabajarán coordinando acciones con las fuerzas de seguridad Nacionales y Provinciales para realizar tareas de control, y estar presente en las principales ciudades receptoras de turistas. Hoy, se conocen los primeros resultados, expresando, que las víctimas fatales se redujeron en la Costa Atlántica en un 20% respecto a 2013. 

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En lo personal, felicito y apoyo el Operativo Vial Verano 2014, pero considero que hay que analizar ciertas variables. Los controles son necesarios, pero ¿qué ocurre cuando todo vuelve a la normalidad? Otro aspecto a analizar, es el resultado logrado. Sí, es cierto, que las víctimas fatales se han reducido, pero consideremos que la siniestralidad mantiene sus valores. En este aspecto no solo vale considerar la cantidad del operativo, sino la calidad. De esta manera, las víctimas fatales, y los siniestros, hubiesen tenido el mismo resultado. También es muy importante considerar, que la Argentina no solo es la Autovía Nº 2, y la ruta Atlántica Nº 11, el país es muy extenso, y mientras en esta parte se lograban resultados positivos, en el resto del país, los siniestros viales se seguían produciendo. 

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