Una semana difícil

Pasó una de las semanas más difíciles de los últimos años para Pergamino. Las sucesivas lluvias, la crecida del Arroyo y los consecuentes anegamientos e inundaciones especialmente en los sectores más vulnerables, hicieron recrudecer los más tristes recuerdos del 7 de abril de 1995, cuando la ciudad sufrió la peor inundación de su historia. Pero también afloró, como aquella vez, la otra cara de la sociedad, la del amor al prójimo, la de la solidaridad. Pergamino aún sufre los coletazos de este fenómeno porque todavía hay familias que esperan soluciones. Pero se puede decir que lo peor ya pasó y que después del feriado de mañana, con el amanecer del martes todo tenderá a volver a la normalidad.




