"Una noche de terror": el testimonio de una pergaminense que quedó varada en San Antonio de Areco
Luciana Sánchez, subsecretaria de Educación del Municipio de Pergamino, relató cómo vivió las horas más angustiantes de su vida.

Luciana Sánchez, subsecretaria de Educación del Municipio de Pergamino, vivió una de las experiencias más angustiantes de su vida. El pasado viernes, cuando regresaba de una capacitación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a una compañera de su equipo, quedó varada en San Antonio de Areco por el temporal que afectó a gran parte de la provincia y obligó al corte de rutas por anegamientos.
“El viaje ya había comenzado complicado, con lluvia constante y la ruta cargada de agua. A la altura de Sarmiento, la policía nos desvió porque la ruta estaba cortada. Intentamos seguir por la 41, pero el agua sobre la calzada llegaba a 50 centímetros y era muy riesgoso”, contó Luciana. Aun así, decidieron cruzar para llegar a un lugar seguro. “Fue como una aventura forzada, pero no teníamos opción. O nos quedábamos ahí o buscábamos un refugio”, agregó.
Las mas leidas de Pergamino
Granville presentó el nuevo Peugeot 2008 que se fabrica en nuestro país

En Pergamino, los vecinos eligen el nuevo corredor que une el Paseo Ribereño y el Parque Belgrano

Buscan que Pergamino sea reconocido como damnificado por las obras nunca realizadas en la Ruta 188

Crisis en el Hospital San José de Pergamino: juntan firmas en Change.org

Las naranjas que nadie junta y que hoy despiertan interés en el mundo

Pasar la noche en San Antonio de Areco
Así fue como terminaron pasando la noche en la estación de servicio ubicada en uno de los accesos a San Antonio de Areco, ya que la ciudad también estaba severamente afectada por las inundaciones y no era posible ingresar. “Dormimos en el auto. O más bien pasamos la noche. Había muchas familias y personas en la misma situación. Algunos habían quedado varados en plena ruta, otros se refugiaron como pudieron. Era como estar dentro de una película de terror”, relató conmovida.
“La angustia fue grande. Pensaba en mis hijos, en estar lejos de casa, sin saber bien qué podía pasar. Fue un momento de mucha incertidumbre y vulnerabilidad”.
De regreso a Pergamino
La situación se extendió hasta el mediodía de este sábado, cuando con menor cantidad de agua en la ruta pudieron finalmente continuar el viaje hacia Pergamino. “La angustia fue grande. Pensaba en mis hijos, en estar lejos de casa, sin saber bien qué podía pasar. Fue un momento de mucha incertidumbre y vulnerabilidad”, expresó.
Sánchez destacó el acompañamiento de su compañera de viaje, el apoyo del intendente de Pergamino –quien las puso en contacto con el jefe comunal de Areco– y la solidaridad de la gente en la estación de servicio. “En esas situaciones, la ayuda del otro se vuelve vital. También sentí contención por parte de las otras personas que estaban en la misma situación”, señaló.
Ahora, con la experiencia superada, queda el impacto emocional y la reflexión sobre cómo una tormenta puede cambiarlo todo en cuestión de horas. “Nunca deseé tanto volver a casa como esa noche. Hoy lo contamos como anécdota, pero fue realmente muy difícil”, concluyó.










