Trump desafió a congresistas en el sexto día del cierre del gobierno en Estados Unidos

El presidente mantuvo ayer su tono a través de Twitter al expresar: ¿Se han dado cuenta finalmente los demócratas de que necesitamos desesperadamente seguridad en la frontera y un muro en la frontera sur? Se niega a firmar un paquete de gastos más amplio.
WASHINGTON, (AFP-NA) - Los miembros del Congreso regresaron a Wa-shington ayer, pero había pocas esperanzas de poner fin al cierre parcial del gobierno ante la falta de un acuerdo presupuestario debido a la negativa del presidente Donald Trump de dar el brazo a torcer en su demanda de financiar la construcción del muro en la frontera con México.
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El Senado estaba en sesión después de las vacaciones de Navidad, aunque se esperaba la presencia de pocos legisladores y ninguna negociación formal para destrabar el presupuesto. El cierre parcial del gobierno federal cumplió ayer su sexto día. Trump, aparentemente sin dormir tras un agotador viaje de ida y vuelta a Irak para su primera visita a las tropas estadounidenses en zona de conflicto desde que llegó al poder, indicó en su cuenta de Twitter que no estaba de humor para comprometerse en discusiones.
El mandatario exige que la ley de presupuesto asigne 5.000 millones de dólares para financiar el muro fronterizo con el que busca impedir la inmigración ilegal en la frontera con México, una propuesta central de la campaña electoral que lo llevó al poder. Los opositores y algunos exponentes del oficialismo republicano acusan al presidente de inflar el problema de la inmigración con fines políticos y dicen que un muro no es la mejor forma de garantizar la seguridad en la frontera, por lo que no apoyan la iniciativa.
En represalia, Trump se niega a firmar un paquete de gastos más amplio, lo que obliga a sectores del gobierno federal a detener sus actividades por falta de fondos y unos 800.000 empleados federales son licenciados sin goce de sueldo. Ninguna de las dos partes ha movido sus piezas en el tablero político y ayer Trump mantuvo su tono de desafío. “¿Se han dado cuenta finalmente los demócratas de que necesitamos desesperadamente seguridad en la frontera y un muro en la frontera sur?”, escribió en Twitter, apenas tres horas después de haber llegado del viaje a Irak.
Nerviosismo económico
Los cierres parciales del gobierno no son un arma inusual en las negociaciones presupuestarias de Washington, donde las fuertes divisiones entre los dos partidos hacen que la cooperación sea una rareza. Pero el rencor se ha disparado bajo la administración de Trump y se espera que aumente aún más a partir de enero, cuando los demócratas tomen el control de la Cámara de Representantes tras su victoria en las elecciones de medio mandato de noviembre.
El conflicto ha atizado las preocupaciones sobre la perspectiva de la economía de Estados Unidos para 2019, tras el aumento registrado en 2018, con los mercados en un vértigo de montaña rusa. Trump ya había adelantado que aprobó un contrato para la construcción de un muro de unos 185 kilómetros de extensión en Texas, aunque sin dar detalles. Grandes secciones de la frontera de más de 3.200 kilómetros con México ya están divididas por cercas u otras barreras. Pero los inmigrantes, muchos huyendo de la violencia y de la pobreza en sus países, siguen cruzando ilegalmente.











