Theresa May: Turquía debe respetar los derechos humanos

ANKARA, (AFP) - Por Alice Ritchie y Luana Sarmini Buonaccorsi y Stuart Willians. Turquía debe mantener el Estado de derecho y respetar los derechos humanos, declaró ayer la primera ministra británica Theresa May en Ankara, donde se reunió con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.
En su visita, la primera como jefa del gobierno británico, May se reunió durante tres horas con Erdogan, un día después de su encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Washington.
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La primera ministra trató de encontrar un equilibro entre su voluntad de asegurar unas buenas relaciones con Turquía y las preocupaciones de la Unión Europea por las purgas emprendidas por Ankara tras el intento de golpe de Estado del 15 de julio.
Así, May anunció la creación de un grupo de trabajo turcobritánico para dar un impulso a sus relaciones comerciales, una vez que el Reino Unido haya salido de la Unión Europea.
Se firmó un protocolo de acuerdo entre el británico BAE Systems y el grupo aeronáutico público Turkish Aerospace Industries (TAI) para el desarrollo de una nueva generación de aviones de combate turcos.
Esto marca el inicio de una relación comercial nueva y reforzada con Turquía, expresó la primera ministra británica, que dijo que el acuerdo prueba que el Reino Unido está abierto a hacer negocios.
El contrato, por valor de más de 100 millones de libras (125 millones de dólares) debería abrir la vía a otros acuerdos multimillonarios en los próximos veinte años, declaró a la prensa una portavoz de May.
Por su parte, el presidente Erdogan afirmó que su meta es incrementar en un tercio el intercambio bilateral, pasando de 15.600 a 20.000 millones de dólares anuales.
Tras la reunión, May dijo estar orgullosa de haber permanecido al lado de Turquía, en defensa de su democracia, durante la intentona golpista del 15 de julio, que Ankara imputa al predicador islamista Fethullah Gülen, exiliado en Estados Unidos.
Ahora es importante que Turquía apoye su democracia manteniendo el Estado de derecho y respetando sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, como el gobierno se ha comprometido a hacer, declaró.
Tras reunirse con Erdogan, May hizo lo propio con su homólogo turco, Binali Yildirim.
Yildirim condenó implícitamente la decisión de Trump. No podemos resolver el problema de los refugiados erigiendo muros, dijo.
Turquía, oficialmente candidata a ingresar en la UE desde los años 1980, siempre recibió el apoyo de Londres.
En Gran Bretaña, algunos diputados pidieron a Theresa May que su voluntad de promover el comercio no opaque las inquietudes relacionadas al tema del respeto de los derechos humanos por los dirigentes turcos.














