Rousseff y Lula da Silva lanzaron una dura ofensiva para frenar el impeachment

Quieren condenar a una inocente y salvan a corruptos, denunció la presidenta de Brasil, mientras su predecesor y líder histórico de la izquierda afirmó en un acto popular en Brasilia que a la élite brasileña no le gusta la democracia.
BRASILIA, (AFP-NA) - Por Natalia Ramos.Dilma Rousseff y Lula da Silva lanzaron ayer una dura ofensiva y lideraban febriles negociaciones para tratar de frenar el juicio de destitución de la presidenta brasileña que la Cámara de Diputados se apresta a votar hoy.
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Quieren condenar a una inocente y salvan a corruptos, denunció Rousseff, mientras su predecesor y líder histórico de la izquierda Luiz Inacio Lula da Silva afirmó en un acto popular en Brasilia que a la élite brasileña no le gusta la democracia.
La Cámara emprendía ayer su segundo día de debates, con intervenciones limitadas a tres minutos por diputado.
Entre tanto, partidarios y adversarios del impeachment preparaban manifestaciones masivas que hoy tendrán lugar en Brasilia, San Pablo, Río de Janeiro y otras ciudades, para seguir una votación que determinará el rumbo de esta potencia emergente de 205 millones de habitantes.
Rousseff, de 68 años, llamó en un video difundido por las redes sociales a seguir movilizándose, para combatir un golpe de Estado.
De su lado, Lul da Silva llamó a defender la democracia, en un acto con más de mil seguidores vestidos de rojo que agitaban carteles que proclamaban: No habrá golpe, en un recinto junto al estadio Mané Garrincha de Brasilia.
La mandataria, con una popularidad por los suelos cercana al 10%, es acusada de haber manipulado las cuentas públicas para ocultar la magnitud de los déficits en 2014, el año de su reelección, y a inicios de 2015.
El gobierno niega esas acusaciones y las atribuye a una conspiración liderada por el vicepresidente Michel Temer y el jefe de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, ambos del partido centrista Pmdb. La palabra golpe estará para siempre grabada en la frente de los traidores de la democracia, proclamó Rousseff en el video, en el que también acusa a Temer de planear la supresión de planes de ayuda social, como Bolsa Familia, emblemáticos de la era Lula da Silva (2003-2010) y de su sucesora.
Ayer dio un paso más y apuntó a las acusaciones y sospechas de corrupción que pesan sobre Cunha y otros diputados.












