Rosalía probó lo mejor de la gastronomía argentina: qué eligió comer y dónde durante su visita al país
La cantante probó los clásicos de Argentina, recorrió confiterías y hasta tomó mate en La Bombonera.

Durante su reciente visita a Buenos Aires, Rosalía no solo recorrió barrios emblemáticos, grabó contenido y disfrutó de shows: también se dejó llevar por una curiosidad gastronómica que la llevó a probar algunos de los platos más tradicionales de la cocina porteña. La artista catalana contó que vivió una experiencia culinaria que le voló la cabeza y que, sin planearlo demasiado, terminó en una cena que definió como “indulgencia a nivel extremo”.
En una entrevista, la cantante relató que había probado un menú bien argentino: una milanesa como plato principal, una empanada de ternera como entrada, un poco de puré de papas y, para cerrar, un flan con dulce de leche y crema. Según explicó, cada sabor la sorprendió por su simpleza y su contundencia, pero también por la forma en que se combinan en la tradición local.
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La locura de Rosalía con la comida argentina
Rosalía explicó que quedó fascinada con la milanesa, un plato que, aunque popular en muchos países, adquiere en Argentina una identidad particular. Se rió al contar que le sirvieron una salsa que “parecía curry pero sabía a chimichurri”, y como no sabía si ponerla sobre la empanada o sobre la milanesa, terminó agregándola a las dos. Ese experimento improvisado, dijo, intensificó aún más los sabores.
La empanada de ternera también le resultó reveladora: crujiente por fuera, jugosa por dentro y con ese toque casero que la hizo declarar que podría comer “muchas más” sin darse cuenta.
El final del menú la encontró probando el clásico flan argentino, acompañado, como manda la costumbre. con dulce de leche y crema. Cuando le preguntaron si había pedido todo junto, respondió que sí, que lo probó de la manera tradicional.
El postre, confesó, terminó de sellar una experiencia que la dejó encantada con la cocina local. Además, no se resistió a las facturas, el mate con la clásica torta de ricota y los sándwiches de miga que los consideró adictivos.
Fuente: La Voz.










