Roberto Vitale, el entrenador que forjó 100 medallas y medio siglo de atletismo en Pergamino
Con casi cinco décadas dedicadas al deporte formativo, el histórico entrenador coronó su trayectoria con un logro simbólico: alcanzar la medalla número cien para Pergamino en competencias de postas juveniles.

El atletismo de Pergamino tiene en Roberto Vitale una figura que trasciende los registros deportivos para inscribirse en la historia del deporte formativo local. Tras 47 años de trabajo ininterrumpido como entrenador y formador de jóvenes atletas, Vitale celebró recientemente un hito singular: la obtención de la medalla número 100 en competencias de postas, símbolo de una carrera marcada por la constancia, el trabajo en equipo y la pasión por enseñar.
En la última edición de los Juegos Bonaerenses, la delegación pergaminense de atletismo —bajo su coordinación— volvió a subirse al podio. Las postas juveniles 5×80 sub 14 (integrada por Ulises Lozano, Julieta Giavarini, Segundo Sánchez Granel, Emilia Peluffo y Simón Arce) y 4×100 sub 18 (con Sheila Paz, Ivo Balmaceda, Sara Favre y Valentín Porverisani) obtuvieron las medallas de oro. Además, hubo preseas de bronce para Valentín Porverisani (100 metros sub 18), Francisco Gutiérrez (lanzamiento de bala) y Morena Pugin (salto en largo sub 18).
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Esos logros no solo ampliaron la vitrina local, sino que coronaron la última participación de Vitale como entrenador, en vísperas de su jubilación.
Un legado que trasciende la pista

“Cada vez que me subí al podio se me cayó una lágrima, porque detrás de cada chico hay un año de trabajo, de esfuerzo y de no descansar para que todo salga lo mejor posible”, expresó Vitale emocionado durante la competencia final en Mar del Plata, donde besó la pista de atletismo en un gesto que sintetizó toda una vida dedicada al deporte.
La imagen, capturada por el fotógrafo Pablo Perrotta, se viralizó entre colegas y exalumnos, reflejando la entrega de quien supo ser mucho más que un entrenador.
“Hay que dedicarle muchísimo tiempo, no solo en la pista, sino también en el entrenamiento silencioso que es acompañar a la familia, entender a cada chico. Es la cosa más hermosa que me pasó en la vida”, resumió, con la serenidad de quien se despide habiendo cumplido su misión.
Cincuenta años al servicio del deporte juvenil

Vitale comenzó su carrera en el área de Deportes de la Municipalidad de Pergamino en los años 70, cuando el atletismo local recién comenzaba a organizarse con escuelas municipales y competencias barriales.
A lo largo de casi medio siglo, fue maestro y referente para generaciones de atletas, muchos de los cuales continuaron su legado como entrenadores o formadores. Su trabajo se extendió no solo en la ciudad, sino también a los pueblos del Partido de Pergamino y localidades de la región, donde sembró el espíritu del deporte como herramienta de inclusión, disciplina y desarrollo personal.
Desde los primeros torneos bonaerenses de atletismo, Pergamino tuvo presencia constante en las finales provinciales, siempre con Vitale acompañando a los jóvenes deportistas. Su conocimiento técnico, su paciencia pedagógica y su capacidad para generar equipos competitivos y solidarios fueron la base de una estructura que hoy sostiene buena parte del atletismo local.
Cien medallas y una huella imborrable

Los Juegos Bonaerenses fueron siempre su escenario preferido. Año tras año, Vitale viajó con sus atletas a Mar del Plata, alentó desde la pista y compartió con ellos cada triunfo y cada frustración.
Con la medalla número cien alcanzada este año, el entrenador cerró un ciclo histórico: 35 años consecutivos en el podio y casi cinco décadas de trabajo cotidiano, silencioso y constante.
Su retiro marca el fin de una era, pero también deja una herencia profunda: la de enseñar que el atletismo es, antes que una competencia, una escuela de vida.
Quienes compartieron con él entrenamientos, viajes y torneos saben que su legado no se mide solo en medallas, sino en el ejemplo de compromiso, humildad y respeto que transmitió a cada atleta.
La formación de nuevos deportistas en Pergamino continuará con quienes fueron sus discípulos y hoy son entrenadores. Pero todos ellos reconocen que, detrás de cada técnica, cada largada y cada llegada a la meta, hay algo del método y del espíritu de Roberto Vitale.














