Lula da Silva al frente de la manifestación para defender al gobierno de Rousseff

¡No al golpe!, gritaban los participantes de la protesta, en referencia al proceso de destitución de la mandataria que ya está siendo debatido en la Cámara de Diputados. El expresidente vestido con una camisa roja saludó desde lo alto de un camión a la multitud.
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SAN PABLO, (AFP-NA-TELAM) - Por Natalia Ramos y Rosa Sulleiro. El expresidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva volvió a vestirse ayer de líder obrero en San Pablo, en la manifestación de defensa del frágil gobierno de su sucesora Dilma Rousseff, amenazada por un juicio de destitución.
Lula da Silva fue ovacionado por miles de personas en la ciudad donde en los años 80 el entonces líder sindical dirigió las huelgas contra la dictadura militar.
El exmandatario, de 70 años, vestido con una camisa roja, saludó desde lo alto de un camión a la multitud.
También las calles de Río de Janeiro, Brasilia y de varias ciudades del noreste, bastión de Lula da Silva, se cubrieron con los colores rojos del Partido de los Trabajadores (PT) y con pancartas de apoyo a Rousseff.
¡No al golpe!, gritaban los manifestantes, en referencia al proceso de destitución de Rou-sseff que ya está siendo debatido en la Cámara de Diputados.
La izquierda busca hacer su propia demostración de fuerza, después de la impresionante movilización de tres millones de brasileños que el domingo pasado reclamaron la renuncia de Rousseff. La crisis política que azota a Brasil y la recesión económica opacaron la imagen de un país emergente pujante, deseoso de celebrar sus conquistas en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en agosto próximo.
¡Lula, guerrero, del pueblo brasilero!, coreaban los manifestantes en la avenida Paulista, en pleno centro financiero de San Pablo, pocas horas después de que la policía desalojara con chorros de agua y bombas de ruido a unos 150 opositores que ocupaban la vía desde el miércoles.
Los organizadores de la marcha progobierno - el PT, la Central Unica de Trabajadores (CUT) y diversas organizaciones sociales - pretendían reunir por lo menos 100.000 personas en la capital económica y financiera del país, menos de un 10% de los 1,4 millones que desfilaron el domingo en la marcha opositora.
Estamos en un momento en que se está criminalizando la acción política. Este movimiento (opositor) está dando espacio a grupos nazifascistas, dijo el presidente del PT de San Pablo, Emidio de Souza.
Lula da Silva no podrá asumir
El Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) de Brasil ratificó ayer que el expresidente Lula da Silva no podrá desempeñarse como ministro de la Casa Civil, cargo que juró el jueves, y dejó que el juez federal Sérgio Moro siga con la investigación de sus presuntas responsabilidades en el contexto del caso de corrupción detectado en la petrolera estatal Petrobras. Lo anunció anoche el ministro del STF Gilmar Mendes, luego de que un juez federal de San Pablo suspendiera cautelarmente los efectos de la asunción después de que otras dos medidas similares fueran anuladas por otras instancias.














