Los estudiantes chilenos volvieron a las calles descontentos con la reforma

Bachelet envió al Congreso una ley que aumenta en un 28% el salario de los profesores que se acojan a un nuevo régimen docente, y anunció que a partir del próximo año el 60% del alumnado más pobre de la educación superior obtendría la gratuidad total.
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Santiago, (AFP-NA) - Miles de estudiantes chilenos volvieron a salir ayer a las calles, descontentos por una anhelada reforma educativa que consideran insuficiente y en rechazo a lo que califican de fuerte represión policial.
A primera hora, levantaron barricadas incendiarias en el centro de Santiago y horas después se enfrentaron con la Policía en el frontis del Ministerio de Educación, a un costado del palacio de gobierno.
Un grupo de universitarios ocupó por algunas horas el frontis de la estatal Televisión Nacional de Chile.
Como en 2011, cuando emergió el poderoso movimiento estudiantil chileno para exigir el fin del sistema educativo legado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), los estudiantes chilenos han vuelto a tomar las calles del país.
Ahora, sin embargo, el escenario es distinto. La presidenta Michelle Bachelet puso en marcha una ambiciosa reforma educativa que a partir del próximo año significará la gratuidad para unos 260.000 estudiantes de educación superior.
Pero para los estudiantes la promesa de reformar por completo al que es considerado uno de los sistemas más segregados e inequitativos del planeta todavía está lejos de cumplirse.
Estamos aún muy lejos de cumplir nuestros sueños. La reforma es muy insuficiente, dijo a la prensa Claudia Arévalo, vocera de los estudiantes secundarios.
Bachelet, que ganó la reelección precisamente con la promesa de echar a andar la reforma educativa, logró ya la aprobación de una ley que elimina la selección de estudiantes y prohíbe la obtención de ganancias en las escuelas que reciben dineros del Estado.
Recientemente envió al Congreso una ley que aumenta en un 28% el salario de los profesores que se acojan a un nuevo régimen docente, y hace una semana, anunció que a partir del próximo año el 60% de los estudiantes más pobres de la educación superior obtendría la gratuidad total.
Pero aún no ha dado indicios de cómo responderá a la promesa de mejorar la calidad en las escuelas públicas y establecer, a partir de 2018, la gratuidad universal en la educación superior.
Todavía falta conocer muchos detalles de la reforma, y lo que ya se ha anunciado es menos de lo que ha demandado el movimiento estudiantil, explicó Manuel Sepúlveda, director de política educativa de la fundación Educación 2020.
En un país donde no es posible estudiar gratis a nivel universitario y en el que hoy sólo el 40% de la matrícula escolar es pública, los reclamos de los estudiantes siguen teniendo una gran convocatoria.















