La violencia recrudece en Venezuela con saqueos

Temerosos ante nuevos estallidos, muchos se aprovisionan de comida, agua y gasolina. En algunos sectores de Valencia, la gente compra yuca y plátano. Los opositores preparan para hoy una marcha de mujeres que tratarán de llegar al Ministerio de Interior.
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Caracas, (AFP-NA) - La oposición venezolana continúa este fin de semana su presión en las calles contra el presidente Nicolás Maduro, pese a un recrudecimiento de la violencia que deja 36 muertos en poco más de un mes de protestas, que han degenerado en saqueos y disturbios.
Un joven murió ayer tras ser gravemente herido en hechos registrados la víspera en la ciudad de Valencia (norte), donde se produjeron choques entre opositores y las fuerzas de seguridad, y saqueos en un centenar de negocios.
Los saqueos ocurrieron también en otras ciudades. Temerosos ante nuevos estallidos de violencia muchos se aprovisionan de comida, agua y gasolina. En algunos sectores de Valencia, la gente compra yuca y plátano, lo que encuentran.
En Caracas, un grupo de estudiantes se manifestó ayer en la Universidad Central, pero no marcharon hacia el Ministerio del Interior, adonde no pudieron llegar el jueves porque la policía se los impidió con bombas lacrimógenas, desatándose una batalla campal en la que jóvenes encapuchados respondieron con cócteles molotov y piedras.
Los opositores preparan para hoy una marcha de mujeres que -vestidas de blanco- tratarán de llegar a la sede del Ministerio de Interior, en el centro de Caracas, para exigir el cese de lo que denuncian como una “salvaje represión”.
“El régimen se está cayendo. No tiene fuerza y está mostrando lo peor que tiene, usando las armas porque no tienen la razón”, dijo Lilian Tintori en el portón de la cárcel de Ramo Verde, en las afueras de Caracas, donde exige le dejen ver a su esposo, el opositor Leopoldo López, incomunicado desde hace 33 días.
Las protestas ocurren en medio de un colapso económico que genera una severa escasez de alimentos y medicinas, y la inflación más alta del mundo, que llegaría a 720% en 2017 según el FMI. Más del 70% de los venezolanos, según encuestas privadas, rechaza la gestión de Maduro.
“La batalla es entre la mayoría y la fuerza. La mayoría termina con más heridos pero la fuerza con una profunda e irremediable herida moral”, comentó el analista Luis Vicente León.
La oposición exige llamar a elecciones generales. Sin embargo, Maduro presentó el miércoles ante el Poder Electoral el decreto de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, que según sus adversarios busca eludir comicios de gobernadores y alcaldes este año y las presidenciales en 2018. Maduro sostiene que la Constituyente permitirá “reconciliar” al país y frenar lo que llama la “arremetida de la derecha opositora” que según él busca derrocarlo y propiciar una intervención de Estados Unidos para apropiarse de la riqueza petrolera del país sudamericano.
“No nos queda otra: convocar al pueblo y que éste decida el destino de la patria: la guerra o la paz”, declaró ayer Elías Jaua, que dirige una comisión presidencial para discutir con todos los sectores sociales el alcance de la Constituyente.

















